Sede Central de la Iglesia, Seúl, Corea
21 de junio del 2008
Título: Seamos uno con la Verdad
Comentarios de Bienvenida
Yeon Ah Nim:
Buenas tardes, hermanos y hermanas. Hoy hace afuera un día maravilloso y glorioso. Podría ser un día de verano hoy, pero ustedes eligieron e hicieron un esfuerzo para venir a la iglesia, por lo que hoy estamos súper orgullosos de ustedes (riendo). Y no sé si recuerdan que Kook Jin Nim dijo que Dios es un contador. Así que estoy segura de que Él está contando todas esas cosas buenas que hemos hecho. Así que hoy estoy segura de que estamos recibiendo todos una calificación A +, ¿no lo creen? (aplaudiendo) . Estamos siempre honrados y felices de tener a todos ustedes aquí en este santuario. Y para los que se están sumando a nosotros a través de internet, también les damos la bienvenida. Hermanos y hermanas, que Dios y los Padres Verdaderos siempre les bendigan a ustedes y a su familia, ¡¡AYÚ!!
Hyung Jin Nim:
Hermanos y hermanas, hoy me gustaría compartir con ustedes, del libro Cheon Seong Gyeong, página 1040, donde el Padre dijo: "Ustedes deben de investigar dentro de la filosofía de ‘una persona viviente’. Siempre deberían estar pensando cómo pueden guiar a una persona hacia mí o hacia ustedes. Ustedes deberían pensar en las formas de atraer a la gente hacia ustedes. Sólo hay un camino para esta tarea y conozco ese método. Es el espíritu de servir a los demás."
Padre realmente nos da una idea de cómo ser una persona verdaderamente atractiva. Cuando pensamos en atracción amorosa, (tenemos que conocerla) lo que entregamos es lo que veremos regresar a nosotros. Padre nos lleva a comprender que cuando extendemos una mano, cuando nos entregamos para ayudar a otra persona, entonces esa ayuda regresa a nosotros, entonces nos convertimos en personas realmente atractivas. Y la atracción no es sólo física. Padre aquí está hablando sobre una mentalidad, sobre un corazón, de cómo es nuestro espíritu.
Y cuando tenemos ese tipo de espíritu, estaremos allí para otros. Cuando los tiempos sean difíciles, podemos estar allí. Cuando alguien necesite un hombro para llorar, vamos a estar ahí y ser sus amigos. Cuando tenemos el espíritu de servir, realmente viviendo para los demás, eso regresará a nosotros. A continuación, nuestra vida se vuelve más brillante, se hace más atractiva. Se hace más gloriosa.
Hermanos y hermanas, cada vez que vienen a los servicios, nos gustaría recordarles siempre que se vean a ustedes mismos como Dios les ve. Dios siempre recuerda eso. Es tan fácil vivir la vida y caer en pensamientos de este tipo: "No puedo hacer más esto, soy realmente inadecuado. O, ese chico es mucho mejor que yo. Ella tiene una personalidad mejor que yo, no hay manera, yo no puedo..." Es tan fácil caer en ese tipo de mentalidad. Tenemos que asegurarnos de que somos fuertes en nuestras mentes y en nuestros cuerpos, de que en nuestras mentes siempre estemos vigilando ese santuario seguro donde Dios habita dentro de nosotros.
Hermanos y hermanas, cuando nos vemos a nosotros mismos, siempre es importante que nos veamos con una perspectiva superior: "Tengo valor, soy importante. Yo seré victorioso en mi vida. Esas son las cosas que Dios me prometió."
Cuando empezamos a vernos a nosotros mismos de esa manera, empezamos a cambiar la forma en que nos relacionamos con nuestra vida, en que nos relacionamos a nuestras circunstancias y entonces seremos más fuertes internamente. Nos hacemos capaces de superar las cosas más fácilmente.
Hermanos y hermanas, siempre es un placer verlos aquí. Vamos a recordar siempre: Sean cuales sean las circunstancias, cualesquiera que sean las situaciones, independientemente de los obstáculos, siempre recuerden quiénes son ustedes. Ustedes son los preciosos hijos de Dios todopoderoso. Él creó todo este Universo para nosotros. De tal modo somos preciosos.
Es muy importante recordar, hermanos y hermanas, que cuando estén aquí, me gustaría invitarles no sólo a observar el servicio, sino para realmente participar. Nosotros no estamos aquí sólo para ser observadores; estamos realmente aquí para participar, permitir que Dios realmente sepa cuán grande es Èl. Cuando gritan Su nombre, están iniciando el impulso para la nueva semana. Es sábado, pero es una nueva semana para nosotros. Comiencen con ese impulso, en esa vía correcta de acción positiva. Cuando ustedes comienzan a dar impulso a la nueva semana de esta manera, entonces las cosas pueden funcionar más positivamente en sus vidas. Podrán tener la fuerza para superar esas cosas que vienen contra ti y para atravesar esta próxima semana maravillosa.
Hermanos y hermanas, hoy realmente debemos tener ese espíritu y demos nuestro corazón a los Padres Verdaderos y a Dios. Vamos a darles todo.
Cuando lo hagas, creo que la próxima semana será la mejor semana hasta ahora. Veremos más victoria, más iluminación y más paz la próxima semana.
Hermanos y hermanas, una vez más, bienvenidos y esperamos poder tener un magnífico servicio. Siempre hay un ambiente familiar aquí y nos encanta estar con ustedes. Vamos a tener un gran servicio el día de hoy. ¡Bienvenidos!
Interesante historia de Hyung Jin Nim:
Antes de comenzar, nos gusta empezar con algo un poco interesante. He oído una historia acerca de un sacerdote que estaba muy ocupado con una cita. Él estaba tratando de encontrar un estacionamiento. No podía encontrar uno, y dio vueltas a la manzana más de 10 veces. Él dijo: " No puedo evitarlo, tengo que estacionar en una zona no permitida". Así se fue y estacionó su coche y puso una nota en su parabrisas, en caso de que viniera un oficial de policía. Él escribió en la nota: "Oficial, por favor comprenda, soy un sacerdote, y llego tarde a una cita. Tengo que estar aquí, tengo que estacionar aquí por poco tiempo. ¡Ya regreso!" A continuación, entre comillas escribió: "Perdona nuestras ofensas". Tuvo su cita, salió del edificio, notó que en su coche había una multa. "Vamos, yo pensaba que este oficial de policía sería un hombre temeroso de Dios, un hombre de fe". Él miró la pequeña nota en la que el oficial de
policía escribió: "He estado en esta manzana 10 años y si no le pongo una multa, ¡seré despedido!" ‘¡No nos dejes caer en tentación'! "(Risas)
PROMESA A LOS PADRES VERDADEROS: Estos son mis Padres Verdaderos, eternos rey y reina de la paz y libertadores del Corazón de Dios. Ellos me han salvado de mi pasado, han bendecido mi futuro y dan amor verdadero, perdón y felicidad hoy, y yo escojo recibirlo. Mi corazón está despierto, mi mente está ampliamente abierta y, a partir de este momento yo cambio para siempre. En mi nombre, Ayú.
Sermón de Hyung Jin Nim:
Hoy quiero hablar con ustedes acerca de "Seamos uno con la verdad". Si realmente queremos vivir una vida bendecida, es tan importante que seamos uno con la verdad. Eso significa que podemos ver las cosas como realmente son, sin el prejuicio, o el miedo que suelen acompañar a nuestros puntos de vista. La verdad es que en nuestras vidas, nos guste o no, inevitablemente encontraremos obstáculos, encontraremos inevitablemente dificultades y desafíos que vendrán en nuestro camino. Pero cuando nos enfrentemos con estas cosas, ya sea en forma de situaciones, circunstancias o incluso arcángeles, es esencial saber que podemos superar estos obstáculos.
Con cada respiración en la que exhalamos vida, también aspiramos vida con cada inhalación. De acuerdo a la ciencia, cada tres años tenemos un conjunto totalmente nuevo de órganos, piel e incluso, huesos. Dios nos está dando totalmente una nueva armadura cada tres años. El hecho de que inevitablemente tendremos dificultades no debería hacernos vivir con miedo nuestras vidas. Es algo que debería hacer el efecto contrario para nosotros, debería ser algo que nos dé valentía, agradecimiento por estar vivos y coraje de vivir para ser lo mejor que podamos; (debería darnos) el valor de ser lo mejor posible durante este milagro de la vida, (debería darnos) el agradecimiento de tener familia, amigos, una comunidad religiosa, (darnos el agradecimiento) de estar vivos en esta era histórica, ser una valiente bendición para tantas personas como nos sea posible bendecir.
(Alguien podría decir) "Si vamos a tener estas dificultades, si un día voy a morir, podría simplemente vivir nomás para el día de hoy." Sí, pero cuando morimos, tenemos que encontrarnos con Nuestro Creador, tendremos que pararnos por nosotros mismos. Tenemos que juzgarnos a nosotros mismos, como nos enseñó el Padre, pero no según nuestro propio criterio, sino según Su Criterio. "Pero si me da cáncer, si tengo alguna enfermedad, podría también darme por vencido, no luchar contra ella, porque es inevitable que vaya a encontrar obstáculos, es inevitable que vaya a tener desafíos en mi vida."
Pero vean, no funciona de esa manera (no podemos decir eso). Debido a que nuestra vida es tan corta, tenemos que hacer todo lo posible para convertirnos en todo lo que Dios nos ha creado para que seamos. Tenemos que hacer realidad nuestro 5%. Él nunca nos creó para darnos por vencidos cuando los tiempos fueran duros. Él nos creó para ser una bendición, para ser perseverantes, para ser capaces de superar cualquier desafío que venga a nuestro camino.
He oído una historia sobre una oveja en un pozo. Es una historia sobre una oveja vieja que cayó por error en un pozo. Era muy vieja y el granjero finalmente la encontró; estaba haciendo ruido y gritando. Trató de sacarla, pero no pudo. Él decidió: "El cordero es viejo de todos modos, se morirá pronto y tenemos que cerrar este pozo de todas maneras, así que deberíamos así sólo cubrir el agujero y cerrarlo." El pastor reunió algunos de sus amigos, se reunieron alrededor y comenzaron a echar tierra en el pozo. En un primer momento el cordero lloraba y gritaba, pero luego de repente se quedó completamente en silencio. El pastor estaba tan sorprendido. ¿Cómo sucedió esto, por qué este cordero se calmó de repente? Él miró a sus amigos mientras paleaba, y ¿qué estaba sucediendo? Cada vez que un montón de tierra caía sobre el cordero, sólo la sacudía y daba un paso hacia arriba. A medida que caía más tierra, se la
sacudía y subía. A medida que paleaban otro montón de tierra, sólo se sacudía y daba un paso hacia arriba. Poco después de un rato, el cordero pudo subir, poco a poco, paso a paso, y fue finalmente puesto en libertad completamente.
Demasiadas personas en la vida viven sin el coraje de superar dificultades. La vida inevitablemente arroja tierra sobre ustedes cuando ustedes la están encarando, trabajando lo mejor que pueden, tratando de ser lo mejor posible, para llegar a ser todo lo que Dios les ha creado para ser. Es tan importante que no tomemos la mentalidad de víctimas, cuando recibimos esta tierra y sólo dejamos que nos entierre, que nos cubra, dejamos que atrofie nuestro crecimiento, permitimos que se lleve nuestro destino, dejamos que se robe nuestra alegría. Es tan importante que cada vez que comencemos a tener pensamientos en nuestra mente como: "O, yo nunca podré superar esto, nunca saldré de esa deuda, yo nunca soy bendecido, yo nunca voy a ser victorioso." (Es tan importante que) empecemos a sacudirnos eso y demos un paso hacia arriba en nuestras vidas. Tenemos que empezar a cambiar la retórica interna (la forma en que pensamos). Hay que empezar a
decir: "Yo siempre comprenderé esta situación, siempre estaré libre de deuda, Dios dice que viviré libre, que siempre recibiré aumentos y ascensos, Dios dice que me ama , seré para siempre victorioso, Dios dijo que soy un VIP."
Cuando pienso en una cosa así, en superar realmente ese obstáculo, medito sobre la historia de Moisés y Josué. Cuando Moisés y Josué estaban en Refidín, los amalecitas, que era una de las tribus que estaban en contra de los israelitas, los atacaron de repente. Moisés instruyó a Josué para combatirlos. Él dijo: "Josué ve adelante y lucha". Su número era enorme, su fuerza era completamente intimidante, y Josué estaba totalmente asustado. Cuando se enfrentó con (cuando vio) este enorme ejército, se aterrorizó literalmente. Moisés dijo: "Voy a estar en la cima de la colina con el báculo de Dios en mis manos." Mientras luchaban, cada vez que Moisés levantaba su báculo, Josué era victorioso. Cada vez que Moisés bajaba sus manos, al cansarse, entonces ganaban los amalecitas. Con la ayuda de Aarón y Jur, Moisés tuvo que mantener sus manos arriba, con el báculo de Dios hacia arriba. Eventualmente, los israelitas fueron
victoriosos.
Pero era tan fácil para Josué dudar de Moisés. Josué podría haber dicho en su mente, tan pronto como le llegó la orden: "Moisés, ¿de qué estás hablando? ¿Me estás enviando a mi muerte, mientras tú corres a salvo montaña arriba y levantas una vara? ¡Dejame en paz. (Déjame tranquilo)!" Él podría haber sido totalmente sarcástico acerca de la situación: "Moisés, ¡estás loco! ¡Sería mucho mejor si voy contigo (montaña arriba)! No me gusta tu liderazgo, etc." Él podría haber seguido culpando a Moisés, enfocándose en cuán injusto era, que no era una buena situación para él. Pero Josué sacudió esas dudas, eliminó esos temores, dio un paso adelante. Él creyó en sí mismo, él sabía que Dios le ayudaría a través de esta batalla. Así que se enfrentó a los amalecitas. Todavía tenía miedo y todavía dudaba un poco, pero él se mantuvo sacando eso de su corazón y él los enfrentó con valentía.
Dios lo ayudó y fue victorioso en esa situación.
Cuando pienso en la historia de las ovejas y sobre Moisés, también pienso en la historia del Padre en 2003. Muchos miembros no saben esto, pero el Padre estuvo en el hospital de Nueva York, por graves complicaciones de salud. A él no le gusta hablar de esto, yo puedo meterme en problemas por mencionar esto. A él no le gusta hablar de ello, ni siquiera lo menciona, él siempre dice: "No quiero que los miembros se preocupen por mí." La realidad es, que en el año 2003 el Padre tenía 83 años, 84 años en edad coreana, y los médicos dudaban de que él pudiera superar esta situación. Tenía constantes pruebas de sangre. Recuerdo que yo le visitaba en el hospital. Siempre tenía pruebas de sangre, cirugías extremas, etc. Tenía que ser constantemente monitoreado muy de cerca.
Me acuerdo de él en cama en el hospital. Era en la mañana, teníamos que reunirnos para HDH. Padre en cama del hospital estaba llamando a Madre y a todos los líderes a venir y hacer HDH, para hacer culto, para orar juntos, para leer las palabras de Dios juntos, para luego volver a realizar su práctica espiritual. En este instante, supe que el Padre no tenía absolutamente nada de miedo. Todos los demás a su alrededor estaban pensando: "Dios mío, ¿qué va a pasar? No lo sabemos. Queremos esperar lo mejor." Padre, en su mente, no tenía dudas, no tenía ningún temor. Él no se dio por vencido ante ese obstáculo, aún a la edad de 84. Fui testigo, he visto con mis propios ojos que él tuvo una recuperación milagrosa. Volvió a casa y recuerdo que tuvo que comenzar a caminar de nuevo, lentamente aprender a caminar como un niño, tuvo que aprender las cosas básicas de nuevo a la edad de 84, después de haber construído un
movimiento mundial, etc.
Cuánto estrés puede haber sentido, cuánta carga podría haber sentido, cuánta duda podría haber sentido, "Dios mío, si algo no sucede correctamente, ¿qué le va a suceder a este movimiento, qué va a pasar al fundamento que construí?" Por lo tanto, muchas cosas podrían haber infundido miedo en su corazón. Recuerdo, todos los días, día tras día, nos reunimos en casa, en el Jardín Oriental, para HDH con el Padre. Era una reunión muy cerrada. Sólo había miembros de la familia, sólo la Familia Verdadera, y algunos pocos líderes. Padre estaba muy callado acerca de esto (su situación). Él nunca habló de ello. Él nunca dijo: "Estoy tan enfermo, ¿por qué no pueden cuidarme mejor?" Él siguió viviendo su vida espiritual.
Fue en ese momento que recuerdo: Lo ví al Padre, lo ví orando un día cuando se encontraba en el hospital, tenía sus ojos cerrados y estaba en una intensa oración. Se podía ver su boca en movimiento, estaba en oración profunda. Cuando vi eso - en ese momento, yo tenía la cabeza calva y estaba haciendo mi propia práctica espiritual, etc. - Yo realmente me incliné ante él. Ví ante mí a un gigante espiritual enorme. Lo ví allí, aún ante la muerte, sin miedo, orando por el mundo, orando por las naciones, orando por las familias que él había bendecido. Cuando vi eso, él ganó completamente mi corazón. Fue durante ese tiempo, durante esa situación muy intensa en la que tuve la oportunidad de estar con el Padre muy de cerca, y fue durante esos tiempos que tomé un montón de fotos del Padre.
Yo no había estudiado demasiado fotografía, pero en ese momento, me sentí obligado a captar momentos de la vida del Padre. Tuve que captar esos momentos; son tan preciosos. No sé cuando voy a poder experimentarlos de nuevo. Fue durante ese tiempo que pude tomar esas fotos y publicar el momento como un homenaje a su espíritu invencible. Recuerdo haciendo eso y recuerdo cuán molesto debe haber sido (para Padre). Estábamos afuera y él tratando de ejercitarse, y aquí estaba yo con esta enorme cámara, como a tres pulgadas de su cara, tomando fotografías y no sólo una o dos, estoy hablando de cientos de fotos. Estaba tomando fotos de sus manos, sus dedos, su nariz, sus orejas, su mejilla. Padre diría, "¿Qué está haciendo este muchacho? Sé que sus hermanos y hermanas dijeron que era loco, pero ahora realmente entiendo de lo que están hablando." Lo recuerdo soportando esa situación, aún en este tiempo de recuperación. Él
no estaba bien todavía, él no estaba en su mejor punto; él no había superado este obstáculo, él se encontraba todavía en él. Sin embargo, aquí estoy yo (tomando fotografías), y cuando miro en retrospectiva me siento arrepentido de esto. Yo siento en cierto modo en mi corazón: "Dios mío, debe haber sido muy difícil para el Padre", pero, en otro sentido, me siento tan agradecido porque él me permitió hacer eso, él me permitió llegar tan cerca de él. Él permitió que se expresara la cercanía en cada una de esas imágenes. Ante el rostro de la muerte, a los 83/84 años de edad, el Padre fue capaz de sacudirse eso y de dar un paso adelante.
Puede que algunos de nosotros estemos en una situación difícil en este momento. Puede que estés luchando financieramente, puede que estés en una relación amarga, o puede que estés incluso luchando por tu salud como el Padre Verdadero lo estuvo en el 2003. Puede que no veas una manera de superar esto, y puede que estés viendo tu futuro completamente obscuro. Es tan importante mientras caminamos en este valle de sombras, aún si están pasando por algún tipo de circunstancia aparentemente insuperable, mantenernos caminando en este curso, quitar la duda, eliminar el miedo, seguir caminando, seguir dando un paso de por vez. Dios te levantará, Él te encaminará hasta el próximo semáforo, a la siguiente avenida, al próximo camino que Él ha preparado para ti - igual que con el Padre - incluso si no vemos la manera de salir de la circunstancia. Seguramente el Padre no (veía una salida), estuvo muy cerca de la muerte, literalmente a
punto de ir al mundo espiritual, y los médicos estaban totalmente dudando: "¡El Padre no va a pasar de ésta!". Todos estábamos temerosos, todos nosotros estábamos tan aterrados por el Padre, pero el Padre fue inquebrantable en su coraje, fue inquebrantable en su valentía, fue capaz de seguir adelante y seguir demostrándonos que debemos tener fe en nuestro futuro.
Si podemos aprender algo hoy, hermanos y hermanas, yo creo que es comprender que la verdad de la vida es, por desgracia, que vamos a tener obstáculos en nuestras vidas. Vamos a encontrar dificultades en nuestras vidas. Pero no debemos vivir con miedo a causa de esos obstáculos. Ninguno de estos obstáculos están ahí para quitarnos algo de nosotros. Ellos están ahí para que crezcamos. Dios nos está preparando para una nueva victoria que Él está planeando para nosotros.
Cuando nos encontramos con ellos (los obstáculos), tenemos que saber lo que se necesita para vencer, (tenemos que saber) que tenemos lo que se necesita para superar estos obstáculos, que ningún obstáculo es mayor que el potencial que Dios ha depositado en nosotros. Cuando oyes tu mente, tu voz interior, diciendo: "Tú nunca vas a vencerlo, nunca vas a tener algo mejor; sólo empeora, sólo es cuesta abajo desde aquí, te ha tocado la parte buena, y ahora tendrás que esperar la parte mala". Cada vez que escuchas esto en tu mente, tienes que decir: “No, yo me he de sacudir, me voy a quitar esa tierra, y voy a dar un paso hacia arriba." Siempre que caiga otra carga de tierra, dí: "Voy a quitármela de encima y dar un paso arriba."
Vamos a ser como el cordero de esa historia. Vamos a ser el cordero que Dios ha enviado a este mundo. Vamos a ser el cordero que brillará reluciente, que iluminará, que traerá la victoria a Su reino. Es muy importante que cuando veamos nuestras vidas, que no vayamos a caer en esa mentalidad de derrota, esa mentalidad limitada que dice: "No tengo ninguna posibilidad, no tengo futuro, el futuro es obscuro para mí." Tenemos que empezar a cambiar esa mentalidad de inmediato, cada vez que oímos eso, tenemos que empezar a desconectar eso, sacudir eso, dar un paso hacia arriba. Tienes que declarar: "Estoy vivo, no voy a vivir como una víctima en mi vida, mi futuro es brillante, yo soy fuerte, perseverante, bravo. Yo sacudo eso, doy un paso hacia arriba." Hermanos y hermanas, si hacemos esto, creo que encontraremos más Victoria, más Iluminación y más Paz en nuestras vidas cotidianas y verdaderamente viviremos esa vida bendecida que los
Padres Verdaderos nos han bendecido para vivir.
Si ustedes pueden aceptar este mensaje, hermanos y hermanas, brindémosles un gran aplauso a los Padres Verdaderos.
|
|
 |
|
|