San José Costa Rica
16 de mayo del 2010
Título: La Familia, la base eterna para la felicidad
¿Por qué nos gusta la familia?
¿Por qué nos gusta la familia? Porque tiene la base sobre la cual pueden intercambiar amor y felicidad libremente. Por eso la gente añora su pueblo natal, el lugar donde están sus padres, hermanos y hermanas. (38-328, 81.1971).
La familia es un buen lugar. ¿Por qué es bueno? Por que allí están todos sus padres, hermanos y familiares. Por lo tanto, todos se sienten nostálgicos por su tierra originaria, su pueblo natal. Ellos piensan en su pueblo natal más que en su nación. Aun mientras viven en la República de Corea, el lugar por el cual ellos añoran es su pueblo natal. (23-151, 18.5.1969).
¿Por qué quieren a sus familias? Porque ellas nos sirven de bases para la libre actividad centrada en el amor de padres. De la misma manera Dios actúa libremente. Cuando la sociedad llegue a componerse de seres humanos que internamente tienen un corazón radiante de amor, sin importar cuán harapientos se vean, Dios será libre. ¿No es así? Cuando ustedes visitan la casa de un desconocido como invitados, ¿no se sienten incómodos? ¿Por qué? Porque allí aun no existen lazos de amor para ustedes. Se sienten avergonzados porque ese amor no emana en todas las direcciones. Así, la senda que tenemos que recorrer es la del carácter de bondad universal. (99-305, 1.10.1978).
¿Qué es lo mejor que hay en la familia? Eso no lo deciden ustedes. Entonces, ¿qué es lo más valioso en la familia? Los padres. Aun para ustedes en la posición de individuos, el poder, el conocimiento, el honor o el dinero podrían ser valiosos; sin embargo, ninguno de ellos podría ser superior a sus padres. Luego sigue su cónyuge y sus hijos. De hecho ¿Existe en su familia algo que sea más importante y valioso que sus padres, su cónyuge y sus hijos? No existe. Entonces, ¿por qué quieren a sus padres, a su cónyuge y a sus hijos? Porque el amor está allí. El amor de padres es algo absolutamente necesitado por los hijos. También, el amor fraternal y el amor filial son absolutamente vitales en la familia. (112-289, 25.4.1981).
¿Quiénes son las personas más queridas en sus familias? ¿No son sus padres? ¿Por qué son sus favoritos? Porque son los más cercanos a ustedes, se han relacionado con amor a lo largo de su vida. Luego viene su amado cónyuge. Si el esposo y la esposa se aman incondicionalmente, en vez de hacerlo condicionalmente, y llegaran a desarrollar un amor recíproco en la relación conyugal, aunque no necesariamente íntimamente vinculado al amor eterno y absoluto dado por el Cielo, ese amor será la cosa más grandiosa para generar felicidad y armonía en su familia. Así es como yo lo veo.
Luego viene el amor filiar: el amor que los hijos manifiestan hacia sus padres. Si los hijos pueden sacrificarse por sus padres y amarles con una viva y positiva actitud, mientras añoran las circunstancias ideales en las que su amor pueda brotar como la esperanza del mañana, en vez de la desesperanza, ese será un amor de un puro y verdadero valor para la felicidad de esa familia. De esta manera, si hay una familia que está dotada con el amor paternal verdadero, el amor conyugal verdadero y el amor filial verdadero tendremos que concluir que esta es la familia más ideal en el mundo. (Familia bendecida y el reino ideal, 913).
La familia: la base de la felicidad eterna
En nuestra vida cotidiana, ¿basados en cuál estándar diríamos que alguien es feliz? ¿Puede la gente ser catalogada como feliz porque posea alguna destreza, poder o autoridad? No puede. Además, ¿La gente es feliz al tener suficiente dinero como para no envidiar a otros? No. Igualmente, ¿puede la gente ser feliz adquiriendo algún conocimiento general o alcanzando alguna posición donde pueda controlar el mundo a voluntad? Absolutamente no es cierto que la gente llegue a ser realmente feliz sólo con estas cosas. (23-11, 11.5.1969).
Aunque algunas personas pudieran pensar que ahora poseen suficiente como para no envidiar nada en el Cielo y la Tierra y cantar canciones de alegría, esas cosas externas no pueden ser la fuente de la felicidad. Las posesiones podrían ser medios para encontrar la felicidad pero no pueden ser la felicidad en sí.
Entonces, ¿Qué es lo que tiene que ser determinado para poder sentir felicidad? Ustedes deben tener amados padres, cónyuge e hijos. Nadie puede negar esto. Si carecen de uno de ellos sentirán tristeza en el grado de la carencia, así como también el descontento proporcional inevitablemente permanecerá en sus corazones. (21-140, 17.11.1968).
Toda la gente en la Tierra por lo general siente que la familia es la base de felicidad. La familia tiene que poseer padres. En el mundo los hijos sin padres son llamados huérfanos, quienes son tratados como gente digna de lástima. La familia tiene padres y al mismo tiempo un lazo conyugal. Es lamentable quedar sin padres así como también lo es estar sin cónyuge.
Sin importar cuanto se han amado las parejas mutuamente, allí existe una desdicha pronunciada y el abatimiento cuando uno de ellos pierde a la otra. No solo eso; cuando una pareja no puede tener hijos, esto también es de seguro una desgracia. (23-11, 11.5.1969).
La familia debe tener padres, cónyuges e hijos. Sólo así esta se convertirá en la base de la felicidad. El propósito de Dios que procura la restauración de la humanidad también busca Su propia felicidad. El establecimiento del ideal de la base de la felicidad de Dios no puede ocurrir aparte de los seres humanos. Este punto de convergencia sólo puede surgir por medio de Su relación con ellos.
De la misma manera que nos sentimos felices cuando todos los ingredientes necesarios para el bienestar emocional están presentes en nuestra familia, Dios también quiere sentir felicidad en tal escenario. (32-197, 15.7.1970).
¿De dónde surge la felicidad? ¿Cuál es el escenario en el cual podemos cantar coros de alegría? La familia. La felicidad familiar no puede conseguirse si hay problemas emocionales o si no hay un corazón de amor en la familia. (23-120, 18.5.1969).
Si la pareja no tiene hijos allí no puede haber felicidad completa. Incluso, si los hijos no tienen padres, no hay alegría para ellos. Donde hay un hombre tendrá que haber una mujer como su compañera. Lo mismo se aplica a la mujer. En el caso del esposo y la esposa, su deseo es mantener el amor en una dimensión más elevada dentro de relación de sujeto y objeto recíproco y acompañantes. Además, ellos deben tener hijos.
Una pareja unificada se realiza sólo cuando tiene padres arriba e hijos abajo. Una familia debería estar unida vertical y horizontalmente de esta manera. Entonces, ¿centrados en quién tienen que unificarse? Es imposible que sea sólo entre los seres humanos. Como ellos solos no pueden alcanzar el valor más elevado, si allí hubiese un Sujeto recíproco absoluto de amor, los padres querrán unirse a ese Sujeto recíproco, manteniéndolo como el centro. El lugar donde los padres e hijos han alcanzado la unidad en amor centrado en ese Sujeto recíproco será un espacio de felicidad y esperanza. Todo debe volverse uno y ser unificado a través de algo más valioso y estimulante, lo cual es imposible sólo con nuestro amor humano pero posible sólo desde la posición absoluta de sujeto reciproco. (Familia bendecida y el reino ideal, 913).
La familia: La unidad básica para edificar el Reino de Dios
Nuestra familia y el reino de Dios tienen la misma forma. Nuestra familia está compuesta de padres, cónyuges, hijos y hermanos; esta puede ser unificada sólo a través del amor. Aquí, la unidad puede ser alcanzada, la vida puede ser transmitida y el ideal puede ser substancializado. De este modo, ustedes tienen que honrar al amor conyugal y el amor de padres con el fin de calificar para ir al Cielo. Los abuelos legan su amor a los padres. El Reino de Dios no será realizado aquí si alguna de esas formas de amor es negada.
La conclusión es que ustedes tienen que amar a su padre y a su madre más de lo que se aman como esposo y esposa, y a sus abuelos más de lo que ustedes aman a sus padres. Este se convierte en el lema central e ideal de todo el Reino de Dios. (Familia bendecida y el reino ideal, 942)
El punto de partida del Reino de Dios no es un individuo o una nación sino la familia. Por esto Jesús vino a la Tierra buscando establecer el lazo del novio y la novia. La familia es la unidad básica para realizar esto. (30-82, 17.3.1970).
El Reino de Dios es el tipo de lugar que una vez que estén allí no querrán dejarlo; este es el lugar en donde vive el Ser que ustedes querrán ver una y otra vez aun después de haberle visto decenas de cientos de veces. Si toda la gente comúnmente deseara ir allí, verle y vivir con El, el mundo sería unificado; pero esto no es algo que sucede todo simultáneamente.
Primero, debe existir una base individual, luego una base familiar y entonces esta debería expandirse en una raza, una nación y un mundo. (Familia bendecida y el reino ideal, 942).
¿Dónde está el Reino de Dios? Este no cae del cielo repentinamente, sino que es el lugar en donde desarrollamos la esfera de la vida cotidiana para la interacción entre padres e hijos, disfrutando completamente el uso de toda la Creación como base de nuestro ideal. (78-35, 1.5.1975).
Deberían saber que sus familias están en la posición de representar la soberanía de la nación celestial. Como los padres representan al soberano, los hijos representan a los ciudadanos y sus posesiones representan el territorio de esa nación, ser un hijo o hija de devoción filial hacia sus padres es ser leal a la nación, y esto nos dirige por sendero del cumplimiento de la santidad. En estos días las familia se han convertido en una fuente de toda clase de situaciones vergonzosas, pero Dios esta avanzando deseando que la familia se convierta en un fundamento sagrado. (35-305, 30.10.1970).
Necesariamente la gente tiene que poseer familia. En la familia hay padres, hijos y posesiones. Entonces, ¿quiénes son los seres substanciales que pueden representar y desarrollar horizontalmente toda la historia vertical de las eras del Antiguo, del Nuevo y el Completo Testamento? Ellos son todas las cosas, los hijos y los padres, es decir, los padres, sus hijos y sus posesiones. Estas son necesarias dentro de los límites de la familia. (29-156, 27.2.1970).
El reino conyugal del Cielo se realiza sólo a través de una pareja que alcance la unidad en el amor de Dios. Nadie puede romper su integridad y no hay peligro que esta sea dividida o se quiebre. ¿Qué tipo de amor han buscado? Si han estado buscado el amor de Dios, su mente y su cuerpo deberían alcanzar completa unidad para Su este amor venga y habite en ellos. De esta manera, el reino conyugal de los Cielos deben surgir y el reino familiar de los Cielos debe ser realizado. El reino familiar de los Cielos será cumplido cuando madres y padres se unan completamente en amor y los hijos e hijas también encuentren cónyuges que sean como sus padres. Cuando los padres sean el “más” y los hijos el “menos,” el reino familiar de los Cielos llegará a existir. (Familia bendecida y el reino ideal, 942).
La realización del ideal del amor comienza en la familia
¿Dónde debería comenzar a realizarse el ideal del amor? ¿En la Federación de Familias? ¿La nación? ¿El mundo? Aunque alguien haya unificado al mundo, él será una persona miserable si fallara en unificar su propia familia. El ideal del amor debería primero ser realizado en la familia. La familia es el nido de la felicidad. Por lo tanto, el Reino de Dios comienza allí.
Cuando Jesús, quien vino a la Tierra para realizar el Reino de Dios, dijo, “yo soy el Novio y los cristianos las novias,” él se estaba refiriendo al nivel familiar.
¿Quiénes conforman la familia? Primero, los padres, segundo, los hijos, tercero, el esposo y la esposa y luego los hermanos y hermanas. Entonces, ¿a través de qué están enlazados los miembros de la familia? A través del amor. Por lo tanto, ¿Qué puede unificar a la familia? El amor puede unificarla.
Como el amor es incambiable, el amor del abuelo puede volverse uno, el amor de los padres puede volverse uno y el amor del esposo y la esposa puede volverse uno. Como el amor posee la cualidad de unificar ellos pueden volverse uno. También, como el amor contiene la motivación de la vida humana las vidas del abuelo y la abuela pueden estar conectadas e incluso el ideal puede conectarse a la relación.
Los abuelos legan su amor a los padres, en otras palabras, ellos le dan amor a sus hijos. Los hijos de nuestros abuelos son nuestros padres y nosotros somos los hijos de nuestros padres. El lugar que está centrado en tal amor es el Reino de Dios, el cual no será realizado si alguna de esas formas de amor es negada. Como Dios es el Sujeto recíproco del amor y es el que puede integrar el pasado, presente y futuro, ustedes tienen que amar a sus padres más de lo que se aman entre esposo y esposa y amar a sus abuelos más de lo que ustedes aman a sus padres.
El hombre simboliza el Cielo y la mujer simboliza la Tierra. Como el hombre es el sujeto recíproco iniciador, a él no le gusta ser interferido. A las mujeres les gusta ser amadas más de lo que les gusta amar (objeto recíproco receptor). Ya que el hombre simboliza el Cielo y la mujer simboliza la Tierra, su unión es idéntica a la del universo volviéndose uno.
Como el universo puede ser gobernado sólo por amor, ustedes pueden ser el sujeto recíproco del universo sólo por medio del amor y deberían pensar en su pareja como el ser que es más grande que el universo. El amor incambiable es con lo que pueden conectar a los mundos del Cielo y de la Tierra.
Los que han dejado vidas cruzadas por el amor entrarán en el Cielo. El mundo centrado en el amor es el mundo espiritual.
Cuando Dios y los individuos se unan completamente, el hombre y la mujer casados obtendrán la unidad automáticamente, y cuando estos cónyuges perfectos aparezcan, el Cielo y la Tierra serán unificados.
¿En dónde desea morar Dios? Como el amor surge entre un hombre y una mujer, El querrá morar donde un hombre verdadero y una mujer verdadera hacen el amor. Como Dios está allí, ese amor puede ser eterno, puede alcanzar la unificación eterna y poseer la vida eterna e ideal. Por lo tanto, el que ha agarrado ese amor puede ocuparlo todo. El propósito de la familia formada de amor verdadero no es ella misma sino la realización del Reino de Dios en el Cielo. Basado en el estándar que busca converger con el propósito de unificar el universo, la familia debería ser expandida a una raza, una nación, un mundo y al universo físico y espiritual, pero una vez que esta haya alcanzado el mundo, debería regresar. (48-10, 31.8.1971).
El Cielo es donde entramos como una unidad familiar
¿Qué es el Cielo? Ustedes hablan de ir al Paraíso o al Cielo, sin embargo este no es un lugar al que van solos. El Cielo es un lugar en el que tienen entrar con sus padres y hermanos. (15-278, 30.10.1965).
¿Cuál es el secreto para entrar en el Cielo? Este no es un lugar para los individuos, sino más bien para las unidades de familias. No sólo eso, sino que su familia extendida también tienen que estar allí con ustedes. Ustedes son bendecidos si tienen una gran familia extendida para Dios en la Tierra.
Si una familia tiene muchos hijos e hijas y muchos bienes, ¿No decimos que es bendecida? Si ustedes quieren ser bendecidos así y entrar en el Cielo, tienen hacerlo como una unidad familiar, no solos como individuos. (22-166, 2.2.1969).
Nunca podrán entrar en el Cielo individualmente. Tal como yo lo descubrí, el Cielo no es un lugar quimérico así como lo creyeron los cristianos.
Originalmente, el Cielo es un lugar al que ustedes están supuestos a entrar como unidades familiares. Las familias están supuestas a ir allí. Las familias van allá. El lugar a donde los padres y los hijos entran y viven juntos con Dios como su centro es el mundo ideal. Sin embargo ¿Estarían felices de ir al Cielo con su madre y hermano menor cuando su padre y hermana mayor se van al infierno? Ustedes entran al Cielo en familia. Ir allá es para las familias. (22-271, 4.5.1969).
El Cielo es el lugar en donde entran juntos como familias quienes que no han caído, quienes tienen un matrimonio sagrado en la Tierra en el seno del amor de Dios, quienes han tenido hijos que Dios ama y disfruta como sus nietos y reciben Su cariño. ¿Sería el Cielo un lugar donde ustedes entran mientras que su hijo falla en hacerlo?
Sin embargo el Paraíso es el lugar en donde padres, esposos e hijos entran separadamente, no importa cuan cercanos o afectuosos hayan sido. Este no tiene nada que ver con la familia. ¿Podría ser tal lugar el Cielo? El Cielo es el mundo en donde familias enteras siguen a sus padres para interactuar con Dios como el centro. ¿Se vería bien que un hijo esté desesperadamente gimiendo en el infierno mientras que sus padres están viviendo felizmente en el Cielo? (19-104, 31.12.1967).
El Cielo así como lo expone la Federación de Familias no es un lugar donde entran solos sino juntos con sus familias. Según la visión del ideal de Dios de la creación, ¿podríamos llamar Cielo al lugar en donde el hombre y la mujer entran separadamente? No. El lugar en donde ellos entran en pares es el Cielo, siendo este un lugar tal que si el padre entra también lo hará la madre y si los padres entran también lo harán los hijos. Como papás y mamás deberían estar juntos, ¿Sería realmente un Cielo si papá fuera al Cielo mientras mamá va al infierno? (34-208, 6.9.1970).
Muchas gracias
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