San José Costa Rica
29 de agosto del 2010
Título: El entendimiento del reino de los cielos
1.6. La gente en el infierno añora el cielo
Supongan que hay una persona moribunda diciendo: “Dios, a pesar de que nunca viví de acuerdo con su voluntad hasta ahora, en mi mente yo trate de ir al cielo. Por favor considéreme como quien creó las condiciones apropiadas de indemnización.” Ya que Dios es justo, El pondrá a esta persona en la posición correspondiente a estar “tratando” de llegar al cielo. ¿En qué posición Dios lo colocará? Ya que él es una persona que está tratando de ir al Cielo, le pondrá en tal posición, lo recompensará de acuerdo con sus acciones, y lo coloca en el lugar donde él está aún tratando de ir al cielo, aunque podría estar por debajo del paraíso. Todavía las personas en el infierno están tratando de ir. (57-265, 4.6.1972).
1.7. El Reino de Dios en la Tierra y en el cielo
Para que un individuo encuentre descanso, el dominio del Sabbath (día de reposo del Señor) para la familia tiene que ser creado; en otras palabras, un cerco que envuelva a la familia tiene que ser creado. Para que la familia encuentre descanso, un cerco alrededor de la extendida tiene que ser realizado. Si no hay tal anillo de protección, siempre podrían ser invadidos espiritualmente. Con el fin de que encuentre descanso, debe hacerse este muro, un cerco que envuelva a la raza, y para que la raza también lo encuentre debe realizarse uno alrededor de la nación, y otro en el mundo. Así, llegará el tiempo cuando nosotros podamos encontrar descanso en el cerco que nos rodea. Para que el mundo descanse, el espiritual y físico tienen que estar unidos, y un cerco tiene que ser establecido. Después de eso, el reino de Dios en la Tierra puede ser completado por primera vez, en el cual su amor puede expandirse, y su reino en el cielo es completado automáticamente. (68-20, 23.7.1973).
El lugar donde nosotros queremos vivir es la nación celestial, hay fronteras, no usa dos lenguajes, las diferencias raciales no existen. Todos somos hermanos y hermanas, ya que nacimos del seno de Dios, a sus ojos como sus hijos, y por lo tanto todos somos ciudadanos de su ámbito de influencia en la Tierra.
Existen tres prerrequisitos para formar una nación: soberanía, ciudadanía y territorio. Con relación a esto, este mundo no pudo estar bajo el control del gobierno de Dios. La Tierra no pudo llegar a ser su nación y los ciudadanos del mundo no pudieron llegar a ser los ciudadanos de una nación. Nosotros hablamos del reino de los cielos, pero éste es establecido después de que dichas condiciones estén dadas. Debido que esto no ha sido realizado. La lucha entre Caín y Abel continúan, y no podemos descansar.
Nosotros no queremos vivir en el proceso de la restauración, sino más bien en el reino de los cielos. Por lo tanto nuestro deseo es preparar nuestra futura morada. Nuestro hábitat vendrá a existir sólo cuando el reino es establecido. Si nosotros no podemos establecerlo, nuestros descendientes tendrán siempre que ser un pueblo oprimido, por ello debemos tener una capacidad de ofrendar con devoción y servicio al máximo, como para llegar a ser los nuevos antepasados quienes no sean una carga para la posteridad. (66-281, 16.5.1973).
Para ir al cielo, tenemos que hacerlo a través del proceso de obtener la calificación de ser hijos e hijas, sin pecado, de Dios, quienes pueden recibir Su amor directamente, no necesitan creer en Jesús, y ya no tienen la necesidad de un Salvador. El reino ideal será realizado cuando aquellos quienes viven de esta manera puedan ir al mundo de los espíritus.
Jesús no pudo realizar esto a través de su linaje. Consecuentemente, el tiene que retornar para disolver la angustia milenaria y completar su trabajo. De otra manera no podríamos entrar. ¿Dónde están las condiciones para abrir el reino de los cielos? En la Tierra. Por esa razón, Jesús dejó las llaves aquí.
Dado que Jesús y los doce apóstoles no formaron sus familias, las de los setenta discípulos y 120 seguidores tienen que ser restauradas hoy, a través de las que están bendecidas de la Iglesia de la Unificación. Si esto es realizado, el reino será abierto. (160-89, 11.8.1968).
Después de crear a Adán y a Eva, Dios estuvo esperando que maduraran para poder celebrar el banquete de la boda, pero debido a que pecaron, su voluntad no fue cumplida y llegaron a ser padres falsos. Cuatro milenios más tarde, el estándar de los padres verdaderos, se perdió debido a la concepción de los padres falsos, pero debió haber sido restaurado a través del matrimonio de Jesús y su novia. Jesús fue quien llegó en una posición sin pecado.
Los hijos e hijas nacidos de padres verdaderos no son hijos falsos sino verdaderos. A partir de ellos, esta familia puede proyectarse. Con el surgimiento de una familia extendida, una raza, una nación y un mundo verdadero serán creados. En este mundo, conduciremos nuestra vida centrados en Dios, con un estilo celestial Solo entonces puede llegar esta Tierra a ser el reinado de Dios.
Después de vivir de esta manera, nosotros desecharemos nuestros cuerpos en la Tierra y entraremos en el cielo eterno. Ese lugar es el cielo en el mundo de los espíritus. Esta es la visión general de la providencia de Dios. Toda la gente en la Tierra nacida del linaje satánico está opuesta al linaje de Dios. Por lo tanto, de acuerdo a romanos 8:15 ellos pudieron llamar a Dios: “Padre” en la posición de hijos adoptivos. Al pertenecer a un linaje diferente, ellos pueden llamar a Dios “Padre” colocando un puente, sin ese puente, ellos no pueden hacerlo directamente.
Sin embargo, solo Jesús ha tenido la relación de linaje directo de Dios. Por esto él fue llamado el unigénito. (160-44, 11.8.1968).
Cuando el día del segundo advenimiento del Señor llegue, un nuevo ámbito de influencia ideal debería ser creado no en el cielo, sino en el fondo del paraíso y en el infierno. Allí, Caín y Abel serán restaurados, y el ámbito de influencia de Dios de la nueva familia será creado. Todos en la Tierra tienen que ser restaurados por indemnización a través de la realización de la esfera de influencia de la nueva familia extendida, la nueva raza, la nueva nación y un nuevo mundo de Dios. Caín y Abel también lo serán, todas las cosas tienen que ser absorbidas y digeridas con amor, entonces un mundo unificado en el cielo y la Tierra será creado. Si esto fallara, no habría manera de disolver la angustia milenaria y completar el trabajo de satisfacer el deseo de Dios de vivir en la nación celestial.
Por eso es que Jesús dijo. “cualquier cosa que aten en la Tierra estará atado en el cielo, y lo que desaten en la Tierra quedará desatado en el cielo.” El reinado de Dios no será establecido en ese lugar sin que este sea establecido en la Tierra. Esto indica que hay un hecho impresionante con las circunstancias originales que, sin establecer en la Tierra la soberanía de la nación celestial, la buena soberanía no puede ser recuperada en el mundo espiritual. (143-30, 15.3.1986).
No piensen en ir al Cielo, sino más bien en construir el cielo en la Tierra. Antes de esto, ustedes tienen que llegar a ser personas celestiales. Para hacerlo, tienen que llegar a ser uno en corazón con Dios al punto en que ustedes puedan decir con toda seguridad que su corazón es suyo y el de ustedes es de Él. Consecuentemente, en esta vida terrenal, tienen que ser personas que puedan representar el corazón de Dios, el gran Señor, así como a sus antepasados. Solo haciendo esto, ustedes pueden resolver todos los problemas históricos. (3-295, 19.1.1958).
1.8. El punto de vista correcto sobre el cielo
No importa cuán fuerte venga una tormenta y vientos huracanados, aun si son destruidos y queden todos moribundos, ustedes deberían tener una firme y total determinación de decir: “al menos esta convicción que tengo es absoluta. Si allí hay algo equivocado, la falla radica en mí, pero la voluntad de Dios es absolutamente correcta.” Sería extremadamente tonto para ustedes soñar con el cielo mientras mantienen una actitud de fe que lo que crean en la mañana sea diferente de lo crean en la noche.
¿Qué tipo de sendero es ese por el cual ustedes abordan el cielo? Este no aparece en una posición egoísta. Cuando ustedes se dan cuenta que están lejos de él, tienen que aplastar en pedazos eso que llaman el “yo.” Solo cuando ustedes condenen el “yo”, el sendero que han abierto puede extenderse o un cielo indirecto tendrá apertura.
Sin embargo, hay quienes tratan de hacer que otros se adapten a ellos, mientras alegan, o argumentan, o se colocan en una posición central y obligan a los demás para que les sigan. Estos no podrán relacionarse con ese lugar.
Es obvio que la realización del reino de los cielos comienza con nosotros. Aun si el reinado de las relaciones fuera establecido, si nosotros no pudiéramos llegar a ser el pueblo responsable por el llamado, no tendríamos nada que ver con ello.
¿Qué tipo de lugar es el cielo? Este es donde vamos después de subyugar a Satanás. Este no es donde vamos por superarnos a nosotros mismos o a nuestro “yo”. El cielo no aprueba el reino del mundo caído, ni ése de hábitos y costumbres mundanas. Dado que Satanás controla de manera crónica sus hábitos y reside en ellos, el cielo puede descender solo después de que nosotros superemos aquellas circunstancias fútiles. El cielo será realizado en el lugar contrario al contenido del mundo de Satanás. Si no, este no podría llegar hacerlo, y aunque llevara el nombre de “cielo,” éste no sería más que un engaño para embaucar el ambiente.
El concepto que se tiene puede ser establecido en el escenario de dominar a Satanás, o negar todo lo que esté relacionado con él, y más aun, no solamente negándolo sino también eliminándolo. El cielo es ratificado sobre la base de haber negado y removido las reliquias históricas de Satanás y todos los contenidos de un estilo de vida mundano. Sin removerlos, nosotros no podemos presentar el nuevo contenido.
Este sitio es algo tan valioso. Aunque es descrito como estar alineado con el estándar absoluto, allí hay mucha confusión sobre nuestro concepto. La gente lo añora desde un punto de vista egoísta. No existe duda acerca de que solo cuando superemos las circunstancias adversas con fe absoluta, el reino de los cielos podría surgir; si solo con esto no establece el reinado. Este será realizado cuando nosotros subyuguemos a Satanás, quien causó a Dios duras penas, sufrimiento por milenios, y embaucó a innumerables personas sobre su fundamento.
Allí no puede haber dos caminos para el cielo. El reino de Dios no puede ser realizado simplemente a través de ir sumisamente con fe. Este nunca puede ser realizado teniendo un corazón de creyente. Dado que Satanás siempre nos reta para luchar, el reinado es realizado superando el curso de batallas. Aquí, nosotros necesitamos una soberanía y numerosos ciudadanos. Un gran número de familias deberían crear un sistema de Estado y ganar esta guerra espiritual por el bien de un propósito celestial. En la posición de Dios, todos tienen que ser capaces de vivir en unidad y armonía en cualquier momento y lugar, con su sujeto recíproco, sin ningún conflicto. Nosotros podríamos ser capaces de sentir en nuestras mentes el reino en el lugar donde estemos preparados para morir y donde tengamos fe, pero este no es el substancial. Aunque el precio de un gran ideal de martirio y sufrimiento ha sido pagado a través de los pasados dos milenios, el reinado no ha sido cumplido en la esfera de la realidad, pues no es fácil.
En el versículo bíblico: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, alma y con toda tu mente,” la palabra “Señor” puede ser reconocida como un inolvidable y absoluto contenido que conceptualiza la vida eterna. El reinado no viene a través de nuestra creencia en el Señor, Dios, sino a través de amarle. La voluntad de Dios es cumplida a través del amor, más no por la fe.
Nosotros necesitamos entender que hasta ahora estamos cortos de ella, de atender, servir, y por eso lo estamos del principio divino. Algunos de ustedes podrían estar aquí por primera vez. Si llegan ser consolados centrados en sí mismos, el reino de los cielos no podría ser completamente realizado. A pesar de que el reinado puede existir en sus mentes y Dios siente alegría por ustedes, esto no significa que este es establecido en la Tierra. Este podría ser un reino de los cielos individual, pero esto no puede ser en su totalidad.
Dios no desea el reino de los cielos individual. El no se regocija con eso. ¿Podemos decir que este reino es establecido sólo viendo la alegría de una persona? Dios envió a Jesús Cristo, la única persona en la que Él pudo regocijarse en la Tierra, para ser el centro de todas las naciones y conectarlas horizontalmente en la búsqueda del Reinado en su totalidad. El así envió al Mesías a la Tierra para sacrificarle. (46-74, 25.7.1971).
Muchas gracias
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