Embajada de paz

Fernando Barrantes Elizondo - Sermón
 
San José Costa Rica
20 de marzo del 2011


Título: El mundo espiritual tiene que ser conocido

 

Los movimientos en el mundo espiritual son todos hechos a partir de vibraciones. Yo les dije a ustedes que investiguen sobre esto, porque hemos entrado en una era donde la existencia del mundo espiritual podrá ser demostrada científicamente. Eso puede lograrse descubriendo la frecuencia de vibración usada por los espiritualistas cuando contactan el mundo espiritual.
Por esta la razón, ayer expliqué en qué manera el proceso psicológico se relaciona con el mundo físico y con el mundo espiritual. Se dice que la psiquis pone en efecto una fuerza absoluta. La gente sólo conoce un lado de la pregunta del por qué esto es así. La electricidad  por ejemplo, es creada a partir de la interacción entre un polo positivo “más” y un polo negativo “menos.” Dicho fenómeno aplica en todas las fuerzas en que se manifiesta  por el “positivo” y el “negativo” dentro del círculo de toda relación. Por lo tanto, si nosotros investigamos a detalle en esta área, encontraremos un mundo de una nueva dimensión. Cuando entremos en la época en que el desconocido mundo espiritual pueda ser entendido de manera racional, la era de la religión llegará a su fin. Sería una era donde la humanidad entenderá y creerá en Dios aun cuando no se les pida hacerlo. Esta es una gran tarea. (134-239, 20.70.1985).
 El concepto del Juicio. Para   Dios no existe el concepto de “enemigo”.
¿Por qué Dios creó a la humanidad? ¿Podría Dios disfrutar su vida estando solo? ¿Podría Él ser feliz o sentirse solo? Hoy en día, la religión no ha podido contestar estas preguntas. Muchos creyentes cristianos dicen: “Dios es el Señor del Juicio, y enviará a los malos al infierno y a los buenos al Cielo.” Si Dios fuera el magistrado de una corte, ¿estaría calificado para ser Dios? Sería grotesco pensar en un Dios así. Nadie querría estar ni tener que ver con semejante Dios. Lo único que Dios anhela es ser un Dios de amor verdadero para la humanidad. (278-197, 24.5.1996).
El concepto del Señor de Juicio no existe en Dios. Si en Dios se alojara la idea de buscar  venganza, el mundo ideal de Dios nunca surgiría. Por eso, el concepto literal del juicio por el fuego no existe en Dios. Desde los inicios de la historia, Dios nunca quiso utilizar el concepto de “enemigo”; inclusive, erigió a Abel buscando de traer a Caín a la sumisión sólo a través de medios naturales, nunca por la fuerza. (233-228, 1.8.1992).
Incluso en el mundo humano, si el magistrado de una corte sentenciara la pena de muerte para Él le será inevitable sufrir terribles pesadillas por la noche. Si Dios sentenciara a millones y miles de millones de personas y los envía al infierno, esos espíritus en el infierno, ¿estarían tranquilos? Ellos perseguirían a ese Dios malvado. Entonces, ¿qué tan terribles serían las pesadillas de Dios? En realidad no sería así. (221-113, 23.10.1991).
El concepto de idealismo no puede ser hallado en un lugar donde el Dios omnisciente y omnipotente juzga como le parezca, enviando a unos pocos cristianos al Cielo y a los gentiles al infierno. Lo que es ideal tiene que ser universalmente válido. Tiene que ser lo mismo en cualquier lugar y en cualquier tiempo, en el pasado, en el presente y en el futuro. La razón por la que podemos decir que el agua de mar es ideal en sus atributos inmutables, es porque siempre llena los lugares profundos, mientras que su superficie es horizontal. Esta nunca cambia. Si la superficie cambiase se produciría un dualismo contradictorio o un sistema de tres propósitos contradictorios. (219-39, 25.8.1991).
Dios no puede destruir a nadie porque nos creó a través del ideal del amor. Él desea practicar el amor ideal y no puede surgir en Él, deseo alguno de juzgar  con una vara de hierro. Simplemente no puede hacer eso. ¿Por qué? Porque Él creó el universo basado en el ideal del amor. Por lo tanto, aun cuando ese ideal no ha sido realizado, no puede golpear. Si Él fuese a golpear delegando la tradición y el hábito de golpear, no habría ninguna manera de resolver esto. En el presente hay un concepto llamado “costumbre,” ¿no es cierto que estamos acostumbrados? A la luz de esto, el Dios absoluto debe proveer la iluminación absoluta incluso sin golpear. (213-11, 13.1.1991).
A lo largo de la historia, la estrategia de Dios en sus batallas ha sido primero permitir ser golpeado y luego tomar lo que es suyo. Si queda establecido el argumento de que Él puede golpear primero, entonces emergerá la regla de que Dios se  estableció para juzgar. Si decimos que Dios tiene la responsabilidad de juzgar el bien y el mal, entonces la lógica se levantaría en su contra, debido a que dentro de Él mismo existiría el  concepto de bien y mal. Esto nos conduciría a un dualismo contradictorio. Por esta razón Dios no puede golpear ni juzgar. (242-108, 1.1.1993). En nuestro caso, ¿juzgamos el mal?, sí, porque albergamos el mal.
Muchos cristianos piensan acerca de  ;¿Qué es lo que hace Dios de manera cotidiana?” Creen que Dios se sienta en su trono y envía a las personas malas al infierno y a las personas buenas al Cielo. ¿Es eso lo que Dios hace? Ustedes deberían probar ser un juez durante cinco años en la Corte suprema, ¿Podrían hacerlo? Imagínense a ustedes dictándoles sentencia a sus propios hijos, o la pena de muerte a su esposa o a su madre. ¿Ustedes podrían dormir después de sentenciar a muerte a su madre y a su padre? ¿Quién podría ser capaz de detener la angustia luchando en sus mentes? Ni siquiera la nación ni el mundo podría evitar esto. Es una contradicción en sí misma servir y atender a Dios como el Señor de la paz mundial con semejante argumento que pone a Dios en una posición tan miserable. Por eso, ¿qué debería de pensar de Dios un  verdaderos cristiano? (204-100, 1.7.1990).
Ustedes no necesariamente conocen el mundo espiritual bueno, pero cuando vayan al Mundo Espiritual, verán que Dios no es el juez de la justicia que dice: “¡Bang, Bang, al infierno contigo!” Esto nunca sucederá. ¿Cómo puede Dios desear hacer esto? ¿Podría el Padre de la humanidad y el más grande monarca de la bondad, crear el infierno para enviar a las personas allá? Aquellos que hablan sobre la predestinación de las personas de ir al infierno, en realidad están locos. ¿Qué tan bien piensan ustedes de cuánto conozco sobre el mundo espiritual? Padre Verdadero dice: “Yo lo sé todo, hasta de los secretos de Jesús”. Por esto pude desmenuzar todos los misterios de la Biblia, y establecí un sistema de pensamiento consistente basado en una realidad Bíblica oculta que nadie supo hasta hoy. ¿Quién en realidad es el gran maestro? ¿No es la persona que está delante de ustedes, alguien que ha sido fuertemente  perseguido y todavía se mantiene parada delante de ustedes? (201-273, 28.4.1990).
Un Padre no puede tener tranquilidad cuando su hijo querido se enferma. Creen que Dios no siente aflicción en su corazón por la condición en que se encuentran los seres humanos, quienes han sido la causa de su propia ruina nacional y siguen cayendo directamente en el infierno; y creen que por el contrario Dios se complace diciendo: “¡Estupendo! Ustedes “hijos malos” consiguieron lo que se merecían y ahora van a perecer”. ¿Creen que Dios piensa así? Entonces semejante Dios debería ser golpeado por un rayo.
Dado que Dios representa el ideal de la posición de un Padre, Dios no puede quedarse inmutable simplemente observando estas circunstancias. Cuando pensamos en el corazón oculto de un padre que ignora las leyes de una nación para salvar a sus propios hijos o hijas, sabemos que ocurre lo mismo con Dios.
Si no fuera por Satanás, Dios perdonaría a la humanidad y los salvaría. A pesar de su deseo, como no puede evitar las acusaciones de Satanás, con tremendo pesar es obligado a aceptar esas acusaciones, a causa de nosotros. ¿Hay alguien que puede entender la difícil y cansada posición de Dios? Nosotros debemos liberar a Dios de esta posición, y para hacerlo debemos ser hijos e hijas que puedan consolarlo y salvar a aquellos que están en el infierno. Sin hacer esto, será imposible liberar a Dios. (210-217, 23.12.1990).
Como si no fuera bastante difícil arrastrar un vagón vacío, Dios tiene que arrastrar a toda la humanidad de vuelta, hacia atrás. Este camino no ha sido fácil. Él está arrastrándonos en reversa. Como Dios tiene que ir por el camino opuesto, nos arrastra marcha atrás. Las personas religiosas de hoy ni siquiera sueñan que Dios podría estar haciendo estas cosas.
En el pensamiento budista y en el cristianismo, se piensa que Dios es omnisciente y omnipotente, y que es libre de conceder la vida o quitarla y que puede juzgar dando castigos o bendiciones. Ellos  creen no estar equivocados. Con este entendimiento entre las religiones, la Federación de Familias abraza la enseñanza que tiene una dimensión más alta. Sin lugar a dudas, debemos ser un movimiento que trabaje para encontrar soluciones; por lo tanto, siéntanse orgullos de la fe que están siguiendo, la cual está en una dimensión más alta. Aparte de la Iglesia de la Unificación o nuestra Federación, nunca ha habido otro movimiento que esté determinado a liberar el corazón adolorido de  Dios. (233-270, 2.8.1992).
Los cristianos de hoy en día dicen que Dios existe como el Señor del juicio, y juzga las injusticias. No obstante, ¿podría ese Dios sentirse a gusto? ¿Quiénes de los que están aquí han sido jueces? Cuando se ejecuta a un delincuente condenado, el juez tiene que estar presente en el lugar de la ejecución. No hay ninguna persona más miserable que un juez ¿Les gustaría ser un magistrado de la corte que presencie cientos de ejecuciones? ¿Cómo se sentirían ustedes ganándose la vida de esa manera? ¿Cómo un magistrado de la corte? ¿Cuántos días vivirán en ese ambiente de juicio, a pesar de convertirse en una persona de autoridad con todo fluyendo según sus deseos y antojos? Después de un mes en esta vida, ustedes se negarían a continuar. Cualquier Dios enfermaría con ser así.
Hasta la buena comida se hace repugnante si comen los mismos platos todos los días. Hasta el olor de los pedos después de comer serían peores. Las personas están viviendo según las circunstancias variantes de alto y bajo, frente y atrás y derecha e izquierda. (199-327, 21.2.1990).
Si le preguntan a Dios: “¿Qué es lo que quieres hacer con tu vida?”  Padre Verdadero dice:        ¿Saben ustedes que Yo fui la persona que le preguntó esto y consiguí esta respuesta: “Dios no es un juez, tampoco es el abogado de la defensa ni fiscal público. Él contestó: “¿Qué clase de pregunta es esa? Yo quiero vivir extasiado por el amor verdadero.” Su respuesta fue simple. Cuando ustedes están extasiados en amor, sus ojos irían hacia ese lugar, su nariz con el sentido del olfato, sus bocas que usan para hablar, sus oídos que usan para escuchar; todo iría hacia ese lugar. ¿Cuál es ese elemento estimulante que nos permite completamente unir nuestros cinco sentidos? Es el amor verdadero. (199-266, 20.2.1990).
La fe tradicional piensa que “Dios es el ser sagrado, omnisciente y omnipotente, y el juez que se sienta en su trono como un Señor poderoso para juzgar a todas las personas.” Pero, ¿les gustaría ser un juez? Y si cometieran un error en algún veredictos, ¿cómo se sentirían? Ustedes enfermarán e incluso morirán. Si no se quebrantan, quiere decir que ustedes son una imitación de juez.
Hay muchas maneras diferentes de ver la situación, pero sus juicios deciden si alguien vive o muere. Esta es una cuestión seria. Las leyes no pueden ser absolutas a la luz de la ley universal. Por esta razón, una persona ordinaria se enfermaría después de ser un juez por diez años. (198-285, 5.2.1990).
¿Creen ustedes que el pasatiempo de  “Dios es sentarse en su trono en el Cielo como el Señor virtuoso del juicio y juzga el bien y el mal, y envía a los buenos al Cielo y los malos al infierno?. “Un juez está obligado a hacerlo, pero después de sentenciar a muerte a alguien, ése magistrado de la corte no puede dormir tranquilo  por la noche. Él sufrirá indistintamente si su decisión es correcta o incorrecta”. Hay sólo un juez. Si así es como somos, y al mismo tiempo nos asemejamos a Dios, ¿creen que Dios disfrutaría o detestaría su rol de juez? (197-145, 13.1.1990).

Fue justamente por la Caída de la humanidad, que Dios está obligado a actuar como un juez. Sin embargo, nadie sabe cómo corregir esto. No hay nadie incluso en los círculos religiosos que conozca esto. El único pensamiento que sí entiende cómo corregir esto es el Principio Divino, la Iglesia de la Unificación y nuestra Federación de Familias.