Embajada de paz

Roy Sánchez - Sermón
 
San José Costa Rica
02 octubre del 2011


Título: Los principios de la indemnización y los principios de la restauración

Sección 1. La esfera del dominio indirecto y la esfera del dominio directo
1.1. La esfera del dominio indirecto

Si leen “El Principio Divino” de la Iglesia de la Unificación verán que se mencionan un ámbito del domino indirecto de Dios y un ámbito del domino directo.
Por culpa de la caída el ser humano se quedó en el ámbito del dominio indirecto, que no está conectado al ámbito del dominio directo de Dios. Ambos ámbitos no se conectaron porque Adán y Eva no cumplieron su responsabilidad. La providencia de la restauración fue prolongada varias veces debido al incumplimiento de la parte de responsabilidad que le cabe al hombre. Esto es algo que desconocíamos.  ¿Qué debemos hacer, mientras estamos dentro del ámbito del dominio indirecto, para alcanzar el amor de Dios, que está relacionado al ámbito del dominio directo? Debemos cumplir nuestra responsabilidad. (139-231, 31.1.1
Debemos aclarar con lógica que fue inevitable que Dios, quien deseaba que los humanos maduraran, estableciera un ámbito del dominio indirecto dentro del cual los humanos crecieran. (135-314, 15.12.1985).

¿Por qué fue creado el ámbito del dominio según el cumplimiento o no de los principios? Si no existiese, no habría un período o etapa durante la cual se pudiese madurar. ¿Dónde se determinaría, la existencia del período de la juventud inmadura? Por eso está la esfera del dominio según el resultado de la práctica o no de los principios, hasta superar la inmadurez juvenil. Todo lo referente al amor es algo en lo que Dios no puede interferir. Lo que el hombre necesita es llegar a un amor absoluto. (148-150, 8.

¿Qué queremos decir con “los Principios de la Iglesia de la Unificación”? ¿Por qué los llamamos Principios? Los principios nos marcan la línea divisora entre la esfera del dominio según la práctica de los principios divinos y la del dominio directo de Dios. Como primeros hijos Adán y Eva debían pasar por los niveles de formación y crecimiento para elevarse hasta el nivel de perfección: eso son los Principios. Dentro de esta esfera de dominio indirecto, el hombre debe cumplir su responsabilidad para poder perfeccionarse. Esto significa que no podían tener una relación de amor hasta que madurasen absolutamente; no debía haber hecho lo que hicieron sin antes haber madurado. Por eso, Dios les puso un límite: “¡Esperen, no coman!” (137-252, 3.1.19.

Si Adán y Eva no hubiesen pecado y hubiesen ido directo ante Dios, luego de alcanzar su madurez juvenil, superando la esfera del dominio indirecto y conectándose a la esfera del dominio directo, toda la energía del universo habría convergido en ellos, se habría concentrado allí todo ese poder en el punto de encuentro del hombre y la mujer y al mismo tiempo el lugar de encuentro entre Dios, el mundo espiritual y el mundo físico. Si nadie fue al Cielo es porque justamente nadie pudo ser “apuntado y fotografiado” con ese foco. Es como una foto mal tomada, una fotografía fuera de foco.
Deberían haber coincidido en un punto medio el foco horizontal con el foco vertical y tomada en un instante, pero en vez de ello fue una fotografía mal tomada. Sepan que nunca fue tomada la foto perfecta del amor. ¿Lo entienden? ¿Quién de ustedes ama con ese amor? ¿Acaso forman una pareja así? (136-37, 20.12.1985).

La esfera del domino directo es el lugar donde Adán y Eva pueden coparticipar en el amor, de modo que la esfera del dominio indirecto es una esfera de responsabilidad que todavía está en un nivel de imperfección. Cuando la responsabilidad se cumple, y Adán y Eva se hacen esposos cuyo centro es el amor, Dios se torna Padre interno y Adán y Eva se vuelven padres externos; recién entonces, cuando ellos se unen interna y externamente, se establece la esfera del dominio directo. Por esa razón el matrimonio es absolutamente necesario. Ustedes no pueden superar ese nivel si son solteros. (139-262, 31.1.1986).

¿Dónde empieza el Cielo? No empieza allí donde haya apenas una separación de Satanás, sino que se origina en el nivel de perfección del cumplimiento de la responsabilidad dada. Las esferas de dominio indirecto y directo se conectan mediante el amor celestial de Dios y el amor terrenal, recién una vez que Adán y Eva hayan cumplido su responsabilidad. Así es el Principio, pero como no se cumplió, Satanás lo impide, obstruye el camino del amor celestial. (148-204, 9.10.1986).

Por grande que fuere la esfera cultural cristiana, un Adán perfeccionado que pueda manifestar el amor verdadero de Dios tiene que aparecer junto con su novia. De manera ustedes tienen que cumplir su parte de responsabilidad e ingresar en la esfera del dominio directo y formar una base familiar de amor verdadero en su familia que pueda unir superior e inferior, frente y atrás e izquierda y derecha con el amor en el centro. ¿Les parece fácil? (220-93, 5.10.1991).

Una vez cumplida su responsabilidad los Padres Verdaderos tienen que armonizar los reinos del corazón en las esferas del dominio indirecto y directo. Para construir el Reino de los Cielos no una base que pueda unificar el mundo celestial y el mundo terrenal tiene que emerger. De otra manera no puede llegar. Ese es el ideal de la creación. (148-212, 9.10.1986).

Si los primeros humanos no hubiesen caído, automáticamente habrían cumplido toda su responsabilidad; pero como con la caída apareció Satanás, los Padres Verdaderos tienen que establecer un estándar de indemnización en el nivel global ante los descendientes caídos para que puedan elevarse todos a una vez. Con el establecimiento de una esfera de responsabilidad dada,
el trabajo de toda mi vida ha sido el establecer un estándar de indemnización para crear un estándar de modo que todos puedan dar el salto desde la esfera del dominio indirecto a la del dominio directo, cumpliendo dicha parte de responsabilidad. (131-97, 1

1.2. La esfera del dominio directo
Tanto las esferas de dominio indirecto y directo como los reinos celestial y terrenal, pueden conectarse mediante el cumplimiento de la responsabilidad dada; sin cumplirla, todo se invalida.
De modo que debemos personificar el amor y amar a Dios, al universo y a nuestra familia. Únicamente gente así entrará al reino celestial. Esa es la fórmula para entrar al Cielo. (149-318, 21.12.1986).

La esfera de la parte de responsabilidad es una posición de unidad en el amor. Cuando se conectan al amor vertical de Dios dirigido a la perfección, se conectan las esferas del dominio indirecto y la del directo. Allí no existe Satanás; no puede existir donde se conecte la esfera del corazón a la del dominio indirecto. El problema es que la caída tuvo lugar antes de esto. (21.1.198

Si el amor perfecto de Dios se manifiesta, no puede aparecer Satanás. Eso significa el cumplimiento de la responsabilidad. Si hubiesen cumplido la porción de responsabilidad, los lazos de amor se habrían ligado en ambas, en la esfera del dominio indirecto y en la del directo. Allí se conectan el amor vertical de Dios y el amor horizontal de Adán y Eva. (173-286, 21.2.1988).

Si originalmente Adán y Eva no hubiesen caído, hubiesen cumplido su responsabilidad y hubieran creado así un fundamento exitoso combinando las virtudes celestiales y terrenales dentro de una esfera de unidad con Dios en amor, dentro de esa misma esfera habrían llevado con ellos al arcángel al Cielo. Eso es lo lógico; es el principio. (197-286, 21.1.1990).

La porción de responsabilidad es necesaria hasta que uno madura. Después que uno madura y pasa la adolescencia, ya está. Una vez que ingresan en la esfera del amor ya están dentro de la esfera del dominio directo. (198-371, 11.2.1990).

¿Que significa dentro de los Principios Divinos la expresión “parte de responsabilidad”? El cumplimiento de la responsabilidad significa la unidad del amor humano y amor divino. Como el amor de Dios es eterno, los humanos forman con Él una eterna unión en su amor, en la posición de objeto recíproco acompañante. Allí no puede existir separación. (212-14, 1.1.1991).

Cuando Dios creó al hombre les proveyó tanto la esfera del dominio directo como la del dominio indirecto. ¿Por qué creó el ámbito del domino indirecto? ¿Cuando se unen ambos ámbitos? Cuando Adán y Eva, los verdaderos antepasados originales de la humanidad, maduraran y tendieran a unirse horizontalmente en amor, Dios descendería a ellos; el matrimonio haría que Adán y Eva fuesen injertados con amor horizontal centrados en el amor vertical. Así es como pueden combinarse en unidad las virtudes del Cielo y la Tierra. (135-306, 15.12.1985).

¿Por qué es necesaria la esfera del dominio directo? Porque sin conectarnos a ella no podremos conectarnos con el amor de Dios, y sin conectarnos a su amor no podremos heredar de Él el universo. La herencia está concebida para llevarse a cabo centrada en el amor. Toda nación o familia quiere dar su herencia a sus amados hijos. Así es el principio. (135-34, 15.12.1985).

La expresión “porción de responsabilidad” apareció por primera vez en mi época. Algunos dirán que las expresiones “esfera del dominio indirecto y del dominio directo” fueron inventadas por mí para hacer mi juego porque soy inteligente. Pero si está arreglado por mí... ¿por qué tengo que sufrir tanto? Si las hubiera arreglado a mi gusto... ¿por qué sufriría yo de esta manera a lo largo de mi vida, entrando y saliendo de la prisión? ¡No hablen de gusto! Si yo lo hubiera arreglado iría un camino fácil que me convenga. ¿Por qué derrocharía yo la primavera de mi juventud y viviría de esta manera? No tiene sentido decir que yo lo inventé. Antes de acuñar estas expresiones yo sabía que había algo más allá de ello, y por eso elegí voluntariamente el riesgo a la muerte, el camino de la persecución. ¿A quién le gusta el camino de la persecución? Sólo Dios sabe lo que yo pasé. (139-247, 31.1.1986).

Los que niegan la Bendición en matrimonio después de recibirla son peores que Satanás. Él los acusará. Equivale a entrar en la esfera del dominio directo y caer después. Ustedes no lo saben, pero se aplica este principio, la ley celestial. Deben comportarse correctamente. Lo más importante es cómo harán ustedes para establecer esa tradición. (128-110, 5.6.1983).

Aquel mundo no es un lugar tan confuso como ustedes se lo imaginan. Sentirán directamente a su padre y a su madre contra su piel y su mente. Si uno siente el estímulo de la explosión de su corazón ya es alguien que vive en el Cielo. En ese estado uno puede percibir a primera vista cómo es la otra persona, sabrán inmediatamente si a quien está tratando es una buena o mala persona. Pienso que se descubrirán a sí mismos ya dentro de la esfera del dominio directo, en una dimensión tan elevada que nunca se hubiesen imaginado. Esa es la perspectiva del principio. Quiero que vivan de esa manera. (78-35, 1.5.1975).

Hay que cumplir la responsabilidad dada para poder así conectar la esfera del dominio indirecto con la del dominio directo. Para cumplir su porción de responsabilidad, tanto el hombre como la mujer deben madurar. ¿Y qué implica que un hombre y una mujer se hayan perfeccionado? La perfección en el Jardín del Edén implicaba que únicamente conociesen a Dios. Hay que amar a Dios en primer lugar y en segundo lugar el hombre debía amar a la mujer y ésta debía amar solamente al hombre en segundo lugar. Así se perfeccionaría su responsabilidad, pasando a una nueva dimensión, del dominio indirecto al directo. (165-105, 20.5.
La porción de responsabilidad es para superar las esferas del dominio directo e indirecto. Hacernos ingresar en la esfera unida del corazón centrada en el amor de Dios es hacer que podamos comunicarnos libremente con el mundo espiritual y el mundo físico. Con sólo lograr determinar el plano horizontal que represente la posición de sus padres del plano vertical, a partir de allí Satanás deja de existir. Es la esfera del dominio directo. El problema es que todavía no lograron superar la esfera de la porción de responsabilidad. (185-126, 3.1.1989).

Lo que más se necesita en el mundo humano caído es padres verdaderos que hayan trascendido la esfera caída. Poniéndolo en términos utilizados en Él Principio Divino, ellos son personas que trascienden la esfera del cumplimiento de la porción de responsabilidad, que ya han pasado de la esfera del dominio indirecto a la del dominio directo.
¿Qué es la esfera del dominio directo? Es un ámbito o mundo de unidad en el amor. Allí no puede surgir ningún otro amo. Es absoluto. Cuando uno se une con alguien en amor, no desea dos dueños. Ni Dios ni el hombre desean tener otro dueño. Cuando hay unidad en el amor, esa base es eterna. Y una vez que eso es ampliado a la familia, a la familia extendida, a la raza y a la nación, la fortuna divina girará centrada en ese eje de amor. (149-154, 21.11.1986).

La fortuna celestial circula donde hay unidad en torno al amor, en el nivel de haber perfeccionado la porción de responsabilidad centrados en Dios. ¿Quién podría entrar allí y chocar con semejante esfera de rotación? No aparecería ni la sombra de Satanás. Con sólo lograr un fundamento así, el Reino de los Cielos terrenal se formaría naturalmente. (149-172, 21.11.1986).

Por conectarse en amor luego de haber cumplido la responsabilidad correspondiente -habiendo pasado por la esfera del dominio según el resultado de la práctica de los principios- se ingresa en la esfera del dominio directo. De esa manera las obras verticales pueden llevarse a cabo horizontalmente y las obras horizontales pueden ser realizadas verticalmente. Si uno presiona algo hacia abajo, se expandirá horizontalmente, y si uno estira algo hacia arriba, se elevará verticalmente. De modo que pueden ocupar o poseer algo tanto vertical como horizontalmente. (193-217, 4.10.1989).

Cuando el amor perfecto de Dios se manifiesta, Satanás no puede aparecer. Eso es lo que implica la perfección de la porción de responsabilidad. Si hubiesen cumplido la porción de responsabilidad, los lazos de amor se habrían ligado en ambas, en la esfera del dominio indirecto y en la del directo. Allí se conectan el amor vertical y el amor horizontal.
Así es como se forman los lazos sanguíneos, los lazos con el linaje de Dios, mediante el amor vertical y el horizontal. Nace una línea sanguínea en la cual Satanás no puede entrometerse, ya que se crean lazos de unidad en amor, vertical y horizontal, cuyo centro es el amor de Dios. Allí no existe ningún lazo con Satanás, de modo que para heredar su corazón hay que heredar el linaje tradicional original centrado en el amor puro de Dios. Ese es el problema. (173-285, 21.2.1988).

El punto de coincidencia unificador de la porción de responsabilidad con la esfera unificadora del dominio directo se hace posible únicamente en el amor ideal de los padres. (254,13.1.1986).
La perfección de la porción de responsabilidad llega a ser una sola carne en amor, pasando por los cursos de la esfera de dominio según el resultado de los principios y de la esfera de dominio directo. Al ser una sola carne se ingresa en la esfera de la guía directa de Dios. (183-89, 29.10.1988).

Solamente Jesús vino con lazos de linaje directo de Dios, por eso se llamó el unigénito. (160-44)
Cuando llegue el día de la Segunda Venida, no desde el Cielo, sino desde el Paraíso y del fondo del infierno, hay que ir creando un nuevo ámbito ideal; hay que buscar a Caín y Abel en el fondo del infierno, y formar un nuevo ámbito familiar de Dios. Hay que formar un nuevo clan de Dios, un nuevo pueblo de Dios, una nueva nación de Dios, un nuevo mundo de Dios y restaurar por indemnización a toda la gente sobre la tierra. Sin restaurar a Caín y Abel, absorber y digerir (resolver) todas las cosas, formando en la tierra un mundo unificado, no hay manera de realizar el deseo de Dios, de establecer el país del Cielo.
También a eso se debe que Jesús dijo “lo que atares en la tierra, será atado también en el cielo; lo que desatares en la tierra, también será desatado en el cielo”. Si no se realiza el Reino de los Cielos en la tierra, tampoco surgirá el Reino de los Cielos en el mundo celestial. Sin establecer la soberanía del país de Dios sobre la Tierra, están inherentes las tremendas circunstancias de que no se puede restablecer la soberanía de la bondad en el mundo espiritual. (143-30)
No deben pensar que irán al Reino de los Cielos, sino que tienen que construir el Reino de los Cielos sobre la Tierra. Antes de ello, ustedes mismos deben en primer lugar llegar a ser dignos ciudadanos del mismo. A fin de ello, tienen que lograr con el Padre una unidad tal, al punto de poder decir “el corazón del Padre es mi corazón, mi corazón es el corazón del Padre”. Así, sobre la Tierra tienen que representar el corazón del Padre, el corazón del Señor y de sus antepasados. Solamente así se pueden resolver todos los problemas históricos. (3-295)