Embajada de paz

Roy Sánchez - Sermón
 
San José Costa Rica
09 octubre del 2011


Título: Los principios de la indemnización y los principios de la restauración

Sección 2. Hay una cuota de responsabilidad del hombre 2.1. La razón por la cual Dios nos dio una parte de responsabilidad

Porque Dios ama al hombre le dio una porción de responsabilidad, pensando en el supremo amor y la máxima autoridad; le dio amor y autoridad para que conquiste el mundo entero, para que todo el universo lo siga y para que el cosmos entero incline su cabeza ante él.(20-209, 9.6.1968).

¿Por qué Dios le dio al hombre una porción de responsabilidad? Como Él es omnisciente y omnipotente, nos dotó hasta de su misma creatividad omnisciente y omnipotente, y como es también el sujeto del amor eterno e incambiable, no podía dejar de concedernos una porción de responsabilidad para elevarnos a la posición de señores (sujetos) de semejante amor. Esto se convierte en una condición para recibir bendiciones, en una llave para conquistar todo, así que no podía dejar de darnos una responsabilidad. Sin embargo, debemos entender que esto se tornó un problema, y el hombre cayó. (20-209, 9.6.1968).

El hombre tiene que participar en la obra de la divina creación, de modo que le cabe una responsabilidad aunque no hubiese pecado. La porción de responsabilidad del hombre no fue determinada porque el hombre cayó, sino que le corresponde aun si no hubiese caído. Por más que la obra de la creación posea ya en un 95% la forma ideal de la creación de Dios, el hombre debe cumplir su 5%. La perfección del hombre no la impone Dios, sino que el hombre debe aportar lo suyo para perfeccionarse, aunque no hubiese caído. (115-65, 4.11.1981).

Nosotros tenemos que re-crear, no reconstruir. Debemos crear nuevamente, combinando el 95% de la porción de responsabilidad de Dios y el 5% de la porción de responsabilidad de los humanos. (24-307, 7.9.1969).

¿Por qué se le dio al hombre una porción de responsabilidad? Para concederle la autoridad de participar en la gran obra de la creación, y para dotarlo del valor de objeto recíproco del amor de Dios. Es asombroso. (109-65, 4.10.1980).

En los principios divinos hay un carácter absoluto. Los principios no perdonan. Debemos ir por ese camino a cualquier costo. De todos modos hay que seguirlo, aun después de muertos. Es un camino a transitar eternamente. Si Dios pudiese hacer lo que le plazca, no tenía ninguna necesidad de ir hasta ahora por un camino de sufrimientos en el curso de la providencia de restauración. Por haber sido establecido así, y por las mismas limitaciones de la porción de responsabilidad, Dios mismo tuvo que transitar un camino de mucho sufrimiento para restaurar al hombre. Entiendan que esa responsabilidad no le cabe únicamente a Dios.
Está asumiéndola conjuntamente con el hombre. Esto es así, aun si el hombre no hubiese caído. (115-65, 4.11.1981).

Sepan que la rencorosa expresión “restauración por indemnización” apareció porque el hombre no cumplió su responsabilidad. El curso de restauración por indemnización debemos hacerlo solos ni Dios ni la sede central pueden apoyarnos. No se indemniza recibiendo ayuda. ¿Por qué? Porque existe el principio básico de la parte de responsabilidad del hombre, y basado en ese principio, si uno recibe ayuda no se cumple la indemnización. Si fuera posible ayudar, Dios habría interferido cuando el hombre cayó y no habría ocurrido la Caída. El no pudo hacerlo porque existe la cuota de responsabilidad humana. (124-304, 1.

Dios me ama, pero no puede cooperar conmigo durante el curso de indemnización del cumplimiento de la parte de responsabilidad humana. Yo mismo debo avanzar venciendo a Satanás. La esfera ideal permitida a Adán implica que ahora hay que vencer a Satanás y al mundo, de modo que hay que superar esa esfera. (124-304, 1.3.1983).

Sepan que en definitiva surgió la indemnización porque existe una porción de responsabilidad. Si no hubiese existido Dios podría tener el dominio de todo cuando y como le plazca. Al momento de la Caída podría haber dicho “¡Ey! ¡No deben hacer eso!,” pero no podía interferir en la responsabilidad que le correspondía al hombre, de modo que este cayó y Él no pudo prevenir sus actividades. (87-120, 23.5.1976).

Si antes de caer Adán y Eva lo hubiesen consultado con Dios, no habrían caído. Deberían haberle preguntado: “El arcángel dice tal y tal cosa... ¿qué debemos hacer?” Entonces Dios les habría respondido. El hecho de preguntar o no corresponde al 5% de la porción de responsabilidad. Somos libres de preguntar. Sin embargo ellos establecieron una relación horizontal sin consultarlo. Esa es la cuestión. El problema surgió porque ellos actuaron sin preguntar. Siempre es así.
¿Se tienen fe que podrán cumplir su 5% de responsabilidad? Hay muchos que, aun sin tenerse fe, andan cual fantasmas, creyéndose no se qué, revoloteando por ahí. Con esa mentalidad... ¿cuándo lograremos la unificación? (33-241, 16.8.1970).

Al hombre le cabe una porción de responsabilidad. El propósito por el cual Dios le dio al hombre una responsabilidad fue para hacerlo coparticipar en la gran obra de la creación. Dios crea haciendo su 95% y lo completa el hombre haciendo su 5%, estableciendo una condición que no solo Dios creó, sino que el hombre también participa por sí mismo en la creación. La porción de responsabilidad es para dotarnos del derecho a tener igual valor que Él. Esto es grandioso. Solo los humanos tienen una cuota de responsabilidad. Desde los albores de la historia nadie cumplió su parte de responsabilidad... Ignoraban esto, la cuota de responsabilidad. (139-230, 31.1.1986).

La cuestión es cómo puede ser que el poderoso Dios, el omnisciente y omnipotente Dios, el absoluto Dios, fue incapaz de realizar su anhelado Reino de los Cielos terrenal. Si Dios pudiese hacer lo que quisiera lo habría resuelto todo en un instante, pero como la caída la provocó el hombre, quedando pendiente el cumplimiento de su responsabilidad, es imposible realizar el reino que Dios desea sin que el hombre cumpla. (82-89, 1.1.1976).

Adán y Eva debían perfeccionarse en el amor, pero se amaron de la manera equivocada y quedaron envueltos en un problema en el cumplimiento de su cuota de responsabilidad. En el proceso de todas las áreas de la actividad humana existe una cuota de responsabilidad. Para alcanzar cualquier meta hay que pasar por un proceso, y en medio de él indefectiblemente habrá ligada una responsabilidad. Tienen que entenderlo. Al atravesar un proceso limitado de tiempo, siempre habrá un cupo de responsabilidad que, si no se cumple, todo quedaría destruido. (133-175, 10.7.1984).

Adán y Eva cayeron porque no cumplieron su parte de responsabilidad. ¿Puede la responsabilidad ser cumplida solo por Adán? En primer lugar tiene que unirse con Dios, siendo justamente Dios el centro de la relación. Entiendan que no podrán cumplir su responsabilidad a menos que antes se unan con Dios. Luego, deben ser uno con los principios. Ambas condiciones deben ser establecidas. (87-122, 23.5.1976).

Debemos cumplir nuestra parte de responsabilidad. Nuestro resentimiento viene de no poder vivir en ese mundo ideal por culpa de haber perdido la responsabilidad. Es desconcertadamente lamentable que nos hayamos convertido en esto, descendientes caídos cuyo triste destino es tener que luchar para cambiar de linaje sanguíneo. Para librarnos de esto tendremos que ejercer nuestros mayores esfuerzos y plantarnos como hijos e hijas que cumplen toda su responsabilidad, de manera que no tengamos dudas en llamar “Padre” a Dios. (197-115, 7.1.1990).

El camino que yo transité fue como una montaña plagada de pasos traicioneros. ¿Ustedes piensan que alguna vez Dios me tomó de la mano diciéndome, “¡Pobre, cuánto debe costarte!”? ¿Piensan que me protegió en sus brazos día y noche? Aun observándome, no hizo nada; ni me dijo hacia dónde debía ir. Él no podía decírmelo. Yo tenía que cumplir mi propia parte de responsabilidad. Dios quería amar al hombre original con un amor que el propio hombre ya habría adquirido, no a un ser humano en medio del proceso de búsqueda del amor. (202-301, 25.5.1990).

¿Cómo sería el hombre que perfecciona su parte de responsabilidad? Sería tan perfecto como Dios. Dios creó el 95%, pero el hombre estaba en posición de ser reconocido y dotado con la idoneidad de haber creado el 100% junto con Dios, de modo que el perfeccionamiento del hombre iba a ser al mismo tiempo la perfección de la gran obra de la creación, que a su vez es el cumplimiento de la voluntad divina y la propia perfección de Dios. Viene a significar eso. (130-20, 11.12.1983).

El profundo abismo de la muerte surgió por el pecado de nuestros antepasados de no haber cumplido su parte de responsabilidad. El territorio del amor de Satanás llegó hasta los propios límites del país celestial, provocando la brecha entre la esfera del dominio directo y la del dominio indirecto. (137-251, 3.1.1986).

 

Cuando se cumple la parte de responsabilidad Satanás, el demonio, desaparece porque no tiene a quién acusar. Dado que si uno no puede pasar de ese nivel existe una condición de acusación, no hay cómo ingresar al reino celestial por más que se quiera. No se puede entrar mientras uno posea condiciones de acusación. Satanás no tiene cómo acusar cuando se está en un nivel de relación con el amor de Dios, de características absolutas, incambiables, únicas y eternas. Satanás no puede permanecer si se está en esa posición y además debe escaparse de donde vayamos. (169-84, 25.10.1987).

Si Adán y Eva no hubiesen caído habrían armonizado con el cuerpo de Dios, perfeccionándose como su cuerpo carnal, siendo los reyes del amor que cumplen su parte de responsabilidad y conectan en esta tierra, con el amor de Dios, las esferas del dominio indirecto y directo. Así Dios estaría en la mente de Adán y el espíritu de este sería el cuerpo de Dios. Serían un solo cuerpo. El amor divino y el amor humano se compartirían juntos, y eso lo respiraríamos eternamente. (213-190, 20.1.1991).

Si el hombre tiende a cumplir su responsabilidad y alcanzar la misma posición de Dios es para dar y recibir verdadero amor, para dar y recibir el mismo amor. De la misma manera se vuelve el centro en la misma posición, da y recibe en la misma posición. (119-125, 11.7.1982).

Si no hubiesen caído, su parte de responsabilidad habría sido fácil de cumplir, ya que habrían crecido naturalmente en la
adolescencia hasta la madurez. Eso viene de manera natural, así que no habría ninguna dificultad. La parte de responsabilidad se torna algo difícil por culpa del amor errado. ¿Cuál es el centro de la cuota de responsabilidad? Dios cumple el 95% de responsabilidad, el hombre el 5% y en esa posición hereda la obra de la divina creación.
¿Y qué es lo principal para heredar? El verdadero amor. (124-94, 30.1.1983).

2.2. El resultado de no cumplir la responsabilidad
La expresión “porción de responsabilidad” en la Iglesia de Unificación es grandiosa. Todos ustedes están en situación de no haber cumplido con su parte de responsabilidad, ¿verdad? La posición en la que los antepasados humanos no cumplieron su responsabilidad acabó tornándose una esfera bajo el control de Satanás. Así, el mundo de la soberanía del mal fue creado por debajo de esa posición en la que la porción de responsabilidad no fue cumplida. De modo que el mundo de la soberanía del bien de la era de restauración empieza por sobre la línea del cumplimiento de la responsabilidad. Lógico esto es así. Por debajo de la línea de la responsabilidad está la soberanía del mal y por encima de esa línea comienza la soberanía del bien. ¿De dónde comenzó la soberanía del mal? Comenzó de un amor caído. (139-231, 31.1.1986).

Sabemos que el mundo satánico se formó por el incumplimiento de la porción de responsabilidad, y que esta tierra permaneció en control de Satanás. Debemos sentir hasta la médula de los huesos que Dios vino hasta ahora por un camino de arduo trabajo por culpa de ese incumplimiento. (63-320, 22.10.1972).

Lo qué surgió de la invasión de la esfera de la porción de responsabilidad es otro padre. Ese otro padre es Satanás. Debemos saber esto claramente. (137-247, 3.1.1986).

La porción de responsabilidad humana fue incumplida por Adán y Eva. Ese hecho no termina allí con ellos, ya que Adán y Eva son la raíz de la que provienen el tronco, las ramas y las hojas, de modo que en definitiva toda la humanidad está en la posición de no haber cumplido su responsabilidad. (87-120, 23.5.1976).

Hasta ahora Dios trata con nosotros en una posición por encima de la esfera de la porción de responsabilidad humana. Pero el hombre, caído por debajo de ese nivel, deberá hacer lo que pueda para construir un puente y elevarse. Toda la humanidad esta atrapada en esa esfera, el mundo está atrapado allí, la historia, los que en el pasado fueron al mundo espiritual, la humanidad del presente e incluso los descendientes por venir tampoco podrán deshacerse de ese destino. Esa es la resentida esfera caída.

El hombre caído no sólo violó la porción de responsabilidad humana, sino que además violó el 97% de toda la creación. Por esa razón hay que re-crear, el curso entero de la creación colapsó. Por eso se hace tan difícil. De modo que a menos que los humanos cumplan una responsabilidad correspondiente al 97%, jamás habrá una manera de cumplir la porción de responsabilidad. Hay que re-crear.
La providencia de restauración es la historia de la re-creación... ¿por qué se hace indispensable la re-creación? Por causa de la parte de responsabilidad humana.
Para alcanzar esa posición indefectiblemente hay que pasar por un proceso de una re-creación, y para ello indefectiblemente hay que indemnizar, hay que establecer condiciones de indemnización. Hay que transitar un camino sufrido. (115-67, 4.11.198

La parte de responsabilidad se cumple recién una vez que haya tenido lugar la liberación mediante la restauración por indemnización. Una porción de responsabilidad que dejó resentimientos...por esto también Dios se deshizo, y por no haber venido el tiempo en que la humanidad pueda cumplir su responsabilidad, ha venido repitiéndose una historia de resentimientos. Deberán saber con toda claridad cómo hacer para superar la cima de una porción de responsabilidad tan llena de rencor. (63-3

Como Adán no cumplió su responsabilidad, eso creó numerosas barreras en el Cielo y en la Tierra. ¿¡Qué deberíamos hacer con esas murallas!? ¿Qué deberá hacer Eva con las barreras creadas? Por eso el camino de la mujer a lo largo de la historia humana fue un curso miserable. Han sido abusadas, pisoteadas, ridiculizadas, pateadas mientras rodaban en el suelo quedando marcadas con las huellas del calzado que a patadas las hacían rodar de un lado a otro. ¿Por qué han debido sufrir tanto? Para restaurarse, para convertirse en Eva. (122-40, 31.10.1982).

 

¿Quién habrá insultado primero cuando se pelearon, Adán o Eva? Eva insultó primero. Jugando con la pronunciación de la palabra Eva (Jewa) en coreano, también puede significar “¡Hazlo y ven, restaura!,” en imperativo. Deberían recordarlo. Es verdad. Y jugando con la pronunciación del nombre de Adán en coreano “Adam,” ¡Ah, Dam! (Dam significa barrera, muralla) también quiere decir que él cayó y por su culpa se crearon murallas. Por no cumplir su porción de responsabilidad, varias murallas fueron creadas. Hay que derrumbarlas. (227-324, 16.2.1992).