Embajada de paz

Roy Sánchez - Sermón
 
San José Costa Rica
01 enero del 2012


Título: El curso de la indemnización y de nuestra vida

Sección 1. El camino de la restauración es el curso natural de la humanidad 1.1. La restauración por indemnización es el camino de la re-creación

Cuando hablamos de restauración por indemnización nos referimos a la indemnización en pos de la restauración. Si tratamos de restaurar por indemnización, centrados en la perfección, podremos alcanzarla. La restauración sólo puede iniciarse a partir de la indemnización; sólo así se encauza el camino de la perfección. En tal sentido se puede considerar que la indemnización y la restauración son lo mismo. La perfección no se alcanza automáticamente, sino sólo a través de la indemnización. Por lo tanto, los seres humanos que viven en el mundo caído no pueden alcanzar la perfección a menos que realicen ofrendas de sacrificio. ¿Cómo se define la “restauración” en la Iglesia de la Unificación? La religión en general busca el camino de la salvación, pero se limita al esperarla pasivamente. Nosotros, por el contrario, buscamos restaurarlo todo. Entonces, ¿qué es la restauración? ¿Cómo se restaura? Esta se logra a través del proceso de la re-creación; restauramos por medio de la recreación. (168-324, 1.10.1987).

El curso de la restauración es el camino por el cual uno regresa a su estado original, por lo tanto, no puede ser transitado sin hacer ofrendas de sacrificio. Es el hombre, y no Dios, quien debe hacer las ofrendas de sacrificio. Si una persona está enferma, debe tomar medicamentos para recuperarse, aunque estos sean muy amargos y no provoque tomarlos. Ese sabor amargo es lo que hace a los remedios verdaderamente buenos. Establecer ofrendas de sacrificio es muy difícil, es como tomar un medicamento amargo. Sin embargo, la restauración nunca podrá completarse si no se disponen ofrendas de sacrificio. El camino para la salvación es el camino que indemniza y restaura los daños causados. Indemnizar es devolverse por el camino que condujo a la Caída; es ir en la dirección opuesta.
Si pensamos en ello, los buenos medicamentos tienden a ser amargos. El sabor amargo es parte de una buena medicina. Establecer condiciones de indemnización es difícil, es como tomar remedios amargos. La restauración no es posible a menos que se disponga una condición que indemnice. Si llegamos a entender el significado de la indemnización, aprenderemos a apreciar esta palabra. Sin indemnización, no hay bendición. Los infinitos lingotes de oro que encontramos en la Iglesia de la Unificación son la indemnización. La indemnización es una palabra impresionante que puede superar todas las dificultades, aunque implique arriesgar nuestra vida o sacrificarlo todo. (97-43, 26.2.1978).

La historia de la restauración no se lleva a cabo dando explicaciones. Primero hay que completarla exitosamente y poner todo en el orden correcto. Si hubiera una forma de explicarla primero, los sesenta y seis libros del Antiguo y del Nuevo Testamento no serían necesarios. Bastarían diez páginas para registrarlo todo. ¿Por qué se necesitaron 66 libros? No tiene sentido. Bastarían menos de diez páginas. Tres páginas serían suficientes para explicarlo todo. (62-126, 17.9.1972).

La indemnización va en pos de la re-creación. Por esto necesitamos indemnización para la re-creación. La indemnización es esencial para convertirnos en seres humanos originales a través de la re-creación. Si los seres humanos originales aparecieran, serían personas que podrían andar el camino original de la voluntad de Dios. ¿Ustedes son el pueblo original? No. Son personas caídas. Por lo tanto, deben ser re-creados por medio de la indemnización. (133-69, 8.7.1984).

¿Cómo cayó Adán? Adán pecó cuando perdió su fe. El perdió la fe, desconfió de la palabra de Dios, y esa fue la razón primordial. En segundo lugar, cayó porque impuso su punto de vista particular; se impuso centrado en sí mismo. Adán descendió a una posición ego centrada. Entonces reclamó un reino de amor para sí mismo. Esos son los tres elementos principales de la Caída: desconfiar, imponer su propio punto de vista y ser ego céntrico. Luego, soñar con un reino de amor para sí mismo. Esas son las bases de Satanás. El ángel caído fue por ese camino también. (126-34, 10.4.1983).

¿Por qué los hago sufrir? Porque deben indemnizar. Yo mismo he elegido recorrer este sendero a lo largo de mi vida. No lo hago en contra mi voluntad. También ustedes deben desear ir por este curso, y deben hacerlo voluntariamente. Entiéndanlo. Debo estar dispuesto, aunque termine en prisión. Tengo que ir a prisión buscando la indemnización. Si me quejo, mis acciones no tendrán ningún valor como indemnización. (133-69, 8.7.1984).

Nosotros necesitamos el camino de la indemnización. Para salvar este mundo hay que recorrer ese curso. Incluso Jesús, habiendo nacido como el hijo original de Dios, debió ir por el camino de la indemnización para salvar este mundo. Como el mundo no pudo hacerlo, y como aquellos que debían ir por el sendero de la indemnización se opusieron a él, Jesús mismo se vio obligado a transitar ese duro camino, y no tuvo más alternativa que asumirlo responsablemente. (133-69, 8.7.1984).

La restauración requiere recorrer en sentido contrario el camino de la Caída. El sendero de la indemnización se presenta como una regla básica para quienes han caído. Si no se supera esto no hay forma de restaurar nuestra posición original. Por eso hay que limpiar esa situación. Deben poseer una teoría sólida sobre cómo restaurar sus problemas en el ámbito del individuo, la familia, la nación y el mundo. (La voluntad de Dios y el mundo, 354).

1.2. ¿Por qué hay que tomar la avenida de la indemnización?

Para re-crear es necesario invertir más energía que la invertida originalmente. Es como decir que: “tratar de reparar algo es aún más difícil que hacerlo nuevo.” Por lo tanto, como remediar algo requiere más esfuerzo que crearlo, ese tipo de esfuerzo se paga con una condición llamada indemnización. ¿Lo entienden? ¿Logran entender el concepto de indemnización? (133-69, 8.7.1984).

Cuanto más profundamente entiendan la voluntad de Dios, más desearán quemar y matar a su propio cuerpo que los hace pecar, por el cual corre la “sangre” contaminada de Satanás. Querrán cortar sus propias manos, sus pies y su cuerpo entero usado por Satanás. Sería absurdo tratar de mantenerse tal cual como son, manchados por Satanás. ¿Alguna vez han tenido tal sentimiento? Sin embargo, como no podemos matarnos, necesitamos sustituirlo haciendo ofrendas condicionales de sacrificio para liberarnos de nuestro vínculo con Satanás.
El curso de la restauración no puede ser recorrido solo. Hay que recibir ayuda del Padre Celestial y del mundo espiritual a través del principio de la re-creación. Por lo tanto, como la providencia de la salvación debe desarrollarse de esta manera, Dios y el mundo espiritual se están movilizando para trabajar en pos de la re-creación. Esto sucede porque Dios creó el mundo de los ángeles antes de fundar el de los seres humanos. Luego creó Todas las Cosas con la ayuda de los ángeles, y, finalmente, usando Todas las Cosas como material, creó a la humanidad. (La voluntad de Dios y el mundo, 561).

La perfección se alcanza a través de la indemnización. Si no escalan sobre el risco de la indemnización, no hay forma de guiarlos hacia la perfección. Internamente esto se refiere a la perfección individual, pero desde el punto de vista de Dios, puede ser considerado como restauración. Es posible decir que el estándar de la perfección por indemnización es el cumplimiento de la restauración. La restauración sólo se logra a través de la indemnización, por eso la llamamos restauración por indemnización. De modo que indemnización y restauración no pueden estar separadas. (La voluntad de Dios y el mundo, 697).
Adán y Eva, los antepasados de la humanidad, cayeron debido al amor ilícito y egocéntrico. Al involucrarse con el arcángel y caer, se alejaron de Dios, del carácter original verdadero de Adán y del carácter original verdadero de Eva. (35-215, 18.10.1970).

Dios se mostraba para Adán y Eva antes que estos cayeran. En ese punto se puede encontrar a Dios. Debemos convertirnos en Adán y Eva antes de la Caída, regresar a la posición de Adán y Eva sin contaminación. En esa posición podemos recibir a los Padres Verdaderos y crear una familia extendida verdadera, una nación verdadera y un mundo verdadero. Ninguna teología, aparte del Principio Divino, hace este tipo de declaración. (La voluntad de Dios y el mundo, 354).
El Reino de los Cielos es el lugar donde reverenciamos a Dios como el centro absoluto, y desarrollamos relaciones interpersonales de amor a través de Él. Dios lleva a cabo la providencia de la salvación con el fin de establecer correctamente este fundamento, de modo que si ustedes se ubican en el centro, esto nunca funcionará. (La voluntad de Dios y el mundo, 437).

Sección 2. El fundamento de fe y el fundamento de sustancia

2.1. El fundamento para recibir al Mesías

Es necesario crear un fundamento para recibir al Mesías, a través de restaurar el fundamento de fe y el fundamento de sustancia, con el fin de erradicar el pecado original.
Si podemos liberarnos del pecado original, podremos entrar nuevamente en el reino de la vida y el amor de Dios. Para eso debemos injertarnos.
Para transformar un olivo estéril en un olivo fértil, debemos cortar el árbol infértil e injertarlo en el árbol fértil. Del mismo modo, para transformar a una persona que es como un olivo infértil, en un olivo fértil, ésta debe tomar el camino con una determinación absoluta, una nueva resolución de negarse completamente a sí misma. Al hacer esto, su naturaleza intrínseca se convierte en un olivo verdadero, dejando atrás al olivo de mala calidad y emergiendo como una persona cuya bondad universal es el sujeto director de su vida. La Iglesia de la Unificación busca crear una familia, una familia extendida, un clan étnico, una nación y un mundo unificados alrededor de tales personas. Todos ustedes tienen que entender que ésta es la posición que los miembros de la Iglesia de la Unificación esperan alcanzar. (41-62, 13.2.1971).

¿Cómo se restaura el fundamento de fe? Se debe establecer una condición con sacrificio. El fundamento de sustancia significa eliminar la naturaleza caída, lo cual sólo es posible a través de la unión de Caín y Abel. Restaurar la naturaleza caída del cuerpo significa que ésta debe ser completamente eliminada, así como los sentimientos de realeza egoísta. Si les dicen: “vayan al Este,” deben asentir y obedecer. Si se les dice: “vayan al Oeste,” también deben asentir y obedecer. No deben objetar. Si lo hacen, ¿se puede lograr la restauración? Deben seguir de forma absoluta. (46-233, 15.8.1971).

Para recibir el Mesías debe existir el fundamento de fe y el fundamento de sustancia. Después de completar el fundamento de sustancia se requiere inevitablemente el fundamento para recibir al Mesías. Entonces, ¿quién estará en la posición de realizar el fundamento para recibir al Mesías después del establecimiento del fundamento de sustancia? Los seres humanos somos descendientes de la Caída y herederos del linaje de “sangre” satánico, y no podemos trascender el linaje de sangre. Para esto debe haber un cambio de linaje que ser humano no puede hacer por sus propios medios. Por eso necesitamos al Mesías. (47-12, 19.8.1971).

Debido a la Caída en primer lugar se perdieron los padres. Segundo, heredamos el linaje de “sangre” de Satanás; y tercero, quedamos atrapados en el dominio de Satanás. Con el fin de restaurar todo esto tenemos que recorrer el camino inverso. Si yo hablo sobre qué tan lejos se pueden llegar estudiando el Principio Divino, ustedes pueden establecer el fundamento de fe y el fundamento de sustancia, y desear encontrarse con el Mesías. Este es el Principio. Entonces, vamos a crear el fundamento de fe y el de sustancia externamente. (54-186, 24.3.1972).

Aún alcanzando el estándar de la perfección, en términos del linaje de sangre, no se está completamente libre de deudas. Dado que la humanidad heredó el linaje de sangre de Satanás, permanece endeudada en cuanto se refiere al linaje y, para limpiarlo, absolutamente necesita al Mesías.

Por lo tanto, el fundamento de fe, el fundamento de sustancia y el fundamento para recibir al Mesías son imprescindibles para el ser humano caído. La cuestión primordial es cómo crear el fundamento para recibir al Mesías y cómo cambiar nuestro linaje consanguíneo a través del Mesías. (55-135, 7.5.1972).

Ustedes deben realizar la tarea de completar el fundamento de fe y el fundamento de sustancia, heredar el fundamento para el Mesías y ser injertados en él. Habiendo sido olivos estériles en el pasado, sólo pueden ser restaurados como verdaderos olivos si se injertan en el Mesías.
En otras palabras, una vez que están libres del linaje de Satanás y regresan al linaje de Dios, el camino del Principio sólo contempla la posición de novia y novio como el estado donde se puede heredar tal linaje consanguíneo. (64-16, 22.10.1972).

Nadie en el mundo puede decir que ha atravesado por completo el curso de la restauración. Por eso el ser humano se ha destinado a perecer. Para salvar a la humanidad de la destrucción, sólo el Mesías se hace responsable de a la humanidad con el contenido de la restauración. Si se injertan en el Mesías, podrán continuar. En la Iglesia de la Unificación, ¿no existe el principio que una vez establecido el fundamento de fe y el fundamento de sustancia, se puede realizar el fundamento para recibir el Mesías? De eso se trata. (63-340, 22.10.1972).

A lo largo del curso de la restauración, uno debe atravesar la era del sirviente de sirvientes, del sirviente, del hijo adoptivo y del hijo directo. Si es así, ¿puede uno conectarse con la era del hijo directo después de pasar por la era del sirviente de sirvientes y la era del hijo adoptivo? La transformación en descendiente directo no puede ocurrir sin una condición. De acuerdo con el Principio, se debe seguir el proceso de establecer el fundamento de fe, el fundamento de sustancia y el fundamento para recibir al Mesías. En pocas palabras, nosotros debemos recibir al Mesías. El Mesías es el hijo verdadero de Dios. El linaje de sangre es distinto en un hijo adoptivo y en un hijo verdadero. Por lo tanto, es necesario el cambio del linaje de sangre. (55-192, 9.5.1972).

Entonces, ¿qué es lo que deben hacer? Deben sufrir al límite de morir. Con el fin de indemnizar horizontalmente la historia vertical, ustedes deben convertirse en hijos de un sirviente. Los coreanos, a quienes Dios ama, tienen que situarse en el lugar del sirviente, como los ángeles. Deben convertirse en sirvientes. Si, partiendo de esta posición, pueden transformarse en amos, llegarán a ser hijos adoptivos. Convertirse en hijos adoptivos implica restaurar el fundamento de fe y el fundamento de sustancia. Dado que el fundamento para el Mesías sólo puede ser establecido restaurando el fundamento de sustancia, eso es lo que deben hacer. (32-259, 25.9.1972).

Sólo conquistando el mal pueden transformarse en personas de bondad, haciendo que el mal se someta voluntariamente. Esto constituye el cumplimiento del fundamento de sustancia según el Principio Divino. Para conseguir esto deben luchar contra Satanás y ganar. (58-18, )