Embajada de paz

Roy Sánchez - Sermón
 
San José Costa Rica
08 enero del 2012


Título: El curso de la indemnización y de nuestra vida

Sección 3. ¿Por qué es necesaria la restauración por indemnización?
3.1. Dos cosas que deben ser restauradas a través de la indemnización

Cuando atravesamos el curso de la restauración, ¿por qué debemos prestar atención a la ley de la indemnización? Según la perspectiva del Principio Divino, dado que los seres humanos destruyeron todo lo que Dios creó, el mismo ser humano debe re-crearlo. Ya que Dios invirtió su más sincera devoción durante la creación, yo mismo, para re-crear, debo restaurar la condición de sincera devoción. Dios no jugaba ni bailaba mientras creaba el universo, sino que se entregó totalmente, con su devoción más profunda. El camino de la restauración es re-crear del mismo modo en que Dios creó, ¿creen que se puede estar jugando mientras se cumple esa tarea? (96-114, 2.1.1978).

Originalmente, para que Adán y Eva completaran cada nivel de crecimiento, se les asignó una porción de la responsabilidad. Por cada nivel del período de crecimiento, ellos tenían una porción correspondiente de responsabilidad; por lo tanto, para completar las tres etapas de crecimiento, ellos debían cumplir tres niveles de responsabilidades.
Aquí no hay excepciones. Toda la gente tiene las mismas condiciones, y cumpliendo su propia responsabilidad es como puede crecer. Si Dios exigiera del ser humano pecador una porción de la responsabilidad tan grande como la de Él, no habría esperanza de poder restaurarnos en la posición original previa a la Caída. Para no perder la oportunidad de cumplir con nuestra parte de la responsabilidad, debemos establecer condiciones de indemnización. (El camino de un líder religioso) 711

Llevar a cabo nuestra porción de la responsabilidad y realizar condiciones de indemnización significa que uno debe asumir la posición derecha y la posición del lado izquierdo. Una posición es como la pierna derecha y la otra es como la pierna izquierda; el problema es que éstas están perdidas. Nosotros no sabemos acerca de nuestra porción de la responsabilidad ni sobre indemnización. ¿Cómo podemos avanzar así? No podemos hacerlo. Debemos entender que, a menos que conectemos nuestra porción de la responsabilidad con la indemnización, será imposible avanzar. ¿Han pensado en esto alguna vez? ¿No aborrecen todos ustedes la indemnización? ¿No aborrecen a Dios y la providencia? Desde ahora en adelante deben renovar su mente y no olvidar esto, aunque se olviden de comer, dormir o pensar en su ser amado. Así de serio es esto. Dios debe andar este curso. También el Reverendo Moon debe atravesarlo mientras vive. Todos los miembros de la Iglesia de la Unificación, y todo el mundo, deben emprender este camino.
Todos ustedes querrían andar sin problemas, ¿verdad? Pero, ¿pueden ser doctores o profesores con facilidad? Deben cursar la carrera para conquistar ese título. Si no lo hacen, serán doctores falsos. ¿Lo entienden? (124-105, 30.1.1983).

Para separarse de Satanás vertical y horizontalmente, hay una condición de indemnización interna y una condición de indemnización externa. La condición de indemnización externa es la de Caín y Abel, y la condición de indemnización interna es la de Adán.
Cuando todo esto se cumple enteramente realizando la parte de la responsabilidad y expulsando el reino del domino de Satanás, entonces puede surgir el lado de Dios. Esta es la regla básica. (161-207, 4.2.1987).

¿Por qué cayó Adán? La Caída de Adán se debió a que este no pudo realizar su porción de la responsabilidad, entonces su relación con Dios, una relación de amor, se fragmentó. Primero, Adán no pudo conectarse con su porción de la responsabilidad, y segundo, no pudo vincularse con el amor de Dios. Debido a la Caída se perdió la parte de la responsabilidad y el reino del amor de Dios. (161-205, 4.2.1987).

¿Cómo podemos separarnos de Satanás? Debemos situarnos en una posición representativa de Adán, quien puede realizar condiciones de indemnización. Por lo tanto, la separación de Satanás sólo puede ocurrir cuando una persona calificada, que ha cumplido su parte de la responsabilidad según el estándar original, se sitúa en la posición de Adán y, centrada en el amor, hace una condición de luchar contra Satanás, permaneciendo del lado de Dios, y una condición de amar mucho más desde el lado de Dios que del lado de Satanás.
Deben entender que se debe establecer una condición de indemnización en tales circunstancias. Como Satanás controla el ambiente, él usará y movilizará cualquier arma de calumnia e intriga para destruirlos. Sin embargo, si ustedes se sobreponen a tal ambiente y permanecen del lado de Dios restauran la parte de la responsabilidad que Adán perdió, pase lo que pase, no habrá error. Esto será eterno. Pero si al amar a Dios no pueden establecer un estándar de fe absoluta en el cual puedan decir que están seguros, digan lo que digan los demás, no podrán indemnizar. (161-205, 4.2.1987).

¿De qué son separados con una condición de indemnización? En primer lugar, con ella cumplen su parte de la
responsabilidad y así pueden amar a Dios. Si Satanás los persigue y los ataca, ustedes lo rechazan sin vacilar; y si cuando él los ataca una y otra vez, ustedes no retroceden, entonces él mismo deberá retirarse. Esta es la manera de separarse de Satanás. Sólo de esta forma se puede indemnizar a Caín y Abel. (161-205, 4.2.1987).

¿Cómo se puede establecer una condición de indemnización vertical? A través de las dos condiciones de cumplir la propia porción de la responsabilidad y efectuar la restauración del amor absoluto hacia Dios. Estableciendo este estándar, Jesús dijo: “Quien ama a su padre y a su madre más que a mí no es digno de mí. Aquellos quienes aman a sus hijos e hijas más que a mí no son dignos de mí.” (Mateo 10:37) Sus palabras vienen de esta ley fundamental, como lo registra la Biblia. Del mismo modo, ¿me aman ustedes de tal manera? (161-213, 4.2.1987).

El curso de restauración por indemnización es el camino que inevitablemente debemos andar para separarnos de Satanás. Si no nos separamos de Satanás, no cumpliremos con nuestra porción de la responsabilidad, y en consecuencia no habrá manera que podamos entrar al Reino de los Cielos. La ley de Dios expulsó a Adán y a Eva, ¿acaso ustedes son mejores que ellos? Respóndanme.
¿Son mejores que ellos o no? Si ustedes son inferiores, siempre pueden ser descartados. Si la gente entra a la iglesia y trabaja arduamente pero con una actitud soberbia, eso no los hace miembros de la Iglesia de la Unificación. Ustedes deben tener un claro entendimiento del Principio Divino para llegar a ser miembros. (148-156, 8.10.1984).

Nuestro concepto de la vida es vivir por y para el bien del mundo; esto es, vivir en pro del mundo, por Dios, y más aún por la liberación de Dios, de los padres y del mundo. ¿No es este el contenido de la vida de un unificacionista? Conocer la restauración por indemnización no es suficiente para liberar, dado que existe la parte de la responsabilidad. (148-166, 8.10.)

Caín y Abel no tienen que cumplir con su parte de la responsabilidad. Entonces, ¿quién debería hacerlo? Adán y Eva, los padres. Dado que yo también tengo esa responsabilidad, durante 40 años he estado reparando, como individuo y en el ámbito familiar, tribal, clan étnico, nacional y mundial, en una posición de padre; lo que ustedes no podrían, lo que el cristianismo no pudo. De este modo he levantado un muro para rechazar a Satanás… al lograr crear una esfera de influencia del cumplimiento de la porción de la responsabilidad, desde aquí hasta el surgimiento del nuevo mundo. Como yo restauré las cosas a la posición ideal en el ámbito mundial, el Reino de los Cielos es posible. Es por eso que hoy surgen frases como “la creación del Reino de los Cielos, o la creación de la patria.” Todo esto es de acuerdo al Principio. (148-163, 8.10.1986).

¿Quién ha estado controlando la historia hasta nuestros días? Satanás. Por lo tanto, debemos separarnos de él. Si no nos separamos de Satanás no habrá forma de que Dios pueda entrar en este mundo. Este no es el territorio de Dios. Como aún estamos en el territorio de Satanás, a menos que establezcamos condiciones de indemnización y nos separemos de él, no se puede establecer el fundamento para extender el territorio de Dios y para que Él pueda actuar libremente. Por tanto, debemos separarnos de Satanás y expulsarlo completamente de nuestras vidas. (161-204, 4.2.1987).

Díganle al mundo Satánico: “Persígannos todo lo que quieran, sigan atacándonos. ¡Yo los conquistaré a todos! ¿Con qué? ¡Con el poder del amor, con la capacidad de creación de Dios…!” Entonces Dios estará junto a ustedes. En esa situación Dios actuará con ustedes. ¿Por qué no lo intentan? Vean si Dios los acompaña. Yo nunca olvidé esto cuando estuve en prisión o mientras era torturado. Soy una persona que ha luchado teniendo esto en mente. ¿No es así como logran separarse de Satanás? (161-213, 4.2.1987).

Hoy en día a los miembros de la Iglesia de la Unificación no les gusta la indemnización. Esto significa que no les gusta la restauración. “¡Oh!, ¡me gusta la restauración pero no me gusta la indemnización!” Esto no es posible. Entonces, ¿qué viene primero? ¿La restauración o la indemnización? Todos ustedes quieren la restauración pero dicen que no les gusta la indemnización. Pero si lo miran desde el punto de vista de Dios, será lo contrario. ¿De qué lado están? ¿Del lado de Dios o del lado de Satanás? Deben entender esto con claridad. Ustedes quieren la restauración pero, según la perspectiva de Dios, no pueden preferir la restauración. Después de pagar indemnización, sólo después de completar el pago, habrá restauración.

Restauración por medio de indemnización. ¿Por qué necesitamos indemnización? Sin indemnización no es posible lograr que Satanás se rinda. Si el foco original del amor de Dios llegara al individuo, ¿podría Satanás existir allí o no? Según la perspectiva del Principio, ¿Satanás puede existir allí o no? (181-214, 3.10.1988).

Para restaurar por indemnización deben tomar el camino contrario. De allí proviene el término “fe absoluta.” Dado que los primeros antepasados de la humanidad cayeron al perder su fe, nosotros debemos superar esto para avanzar. Debemos sobrepasar el nivel donde pecaron nuestros antepasados. Debemos tener fe absoluta en el mandamiento de Dios. La fe absoluta continúa hasta que morimos, e incluso después de la muerte.
Ustedes no entienden la fe absoluta, ¿verdad? ¿Dónde está el límite de la fe absoluta? Cuando lo pienso con relación a mí, que tengo un cuerpo vivo, pienso que debemos tener absoluta fe aun mientras morimos. Cuando yo muera, no caeré a un lado, sino de frente, hacia adelante. Asimismo, si se me negara mi fe, yo elegiría el camino de la muerte. (126-34, 10.4.198)
Lo segundo es la negación de uno mismo. Deben negarse cien por ciento a ustedes mismos. Esto es auto-negación. Mis ojos quieren ver, mi boca quiere comer; debo negarlo todo. Antes de los 30 años, no hubo un solo día de mi vida en que no tuviera hambre. Sirvió para negarme a mí mismo. (126-39, 10.4.1983).

Lo tercero es el amor absoluto. El amor absoluto no significa digerir al enemigo y vengarse. Ustedes tienen que lograr que el enemigo les ofrezca voluntariamente su nación y todos sus derechos, incluso la bendición de su primogenitura. Estos deben recibirse. (126-46, 10.4.1983).

Ahora hemos entendido que el lado que aborrece la indemnización es el lado de Satanás, y el lado que aprecia la indemnización es el lado de Dios. Siendo así, deben reflexionar detenidamente sobre ustedes mismos: ¿estoy del lado de Dios o del lado de Satanás? Deben saberlo bien. Deben preguntárselo. Hasta ahora han estado siguiendo el camino de la voluntad de Dios, pero ahora que saben claramente que el lado de Satanás prefiere la restauración y el lado de Dios aprecia la indemnización, ¿qué camino tomarán? (116-127, 27.12.1981).

Todos ustedes han seguido mis pasos y experimentado la recaudando fondos, ¿verdad? Habrán dicho: “¡Dios mío! Odio recaudar fondos, ¿qué estoy haciendo aquí?” Pero eso es sólo el comienzo. Ahora podría decirles que caminen de espaldas. “Ya que el mundo es satánico, deberían caminar para atrás.” El mundo está al revés. Si estamos con gente mala, las cosas saldrán mal, entonces debemos ir en la dirección opuesta. Si nos mezclamos con gente egoísta, nos haremos malos, así que debemos dirigirnos hacia el lado contrario. Si lo hacemos, podremos convertirnos en buenas personas. (133-69, 8.7.1984).

Sección 4. Ustedes mismos tienen que establecer ofrendas de sacrificio

4.1. Nadie más puede hacerlo por ustedes

Ustedes mismos deben hacer condiciones de indemnización. No es algo que otra persona pueda hacer en su nombre. La Caída implicó la pérdida del derecho del dominio de amor. Para restaurar esto, tienen que avanzar con firme determinación, haciendo caso omiso de eventuales interferencias. Sea cual sea el sendero que otros tomen, manténganse ocupados en su propio camino. No hay tiempo para preocuparse por lo que les dirán. No hay tiempo para dormir en la noche. No hay tiempo para sentarse y disfrutar una comida. Si no tienen un sentimiento tan desesperado, no podrán andar el camino de la restauración. (22-211, 4.2.1969).

Dado que la Caída fue una torpeza de los seres humanos, la restauración por indemnización también le corresponde al hombre. La regla fundamental establece que quien cometió el pecado debe indemnizarlo. Como los primeros padres llegaron a ser padres falsos, a menos que lleguen padres verdaderos e indemnicen todo, no hay manera de volver a Dios. Son los Padres Verdaderos quienes resolverán todo esto. Por esto el valor de los Padres Verdaderos no se compensa ni siquiera con millones o billones de sus vidas. Por eso deben buscar a los Padres Verdaderos y ser capaces de decirles: “los seguiré con mi vida.” (55-161, 7.5.1972).

¿Qué consecuencias produjo la Caída del ser humano? Dios fue expulsado del mundo de los humanos, se perdió el mundo de los ángeles y el mundo de toda la Creación. Luego se perdieron todos los parámetros en el ámbito individual, familiar, tribal, étnico, nacional y mundial. ¿Quién es responsable de eso? Esa responsabilidad no le corresponde a Dios, ni al mundo de los ángeles ni a las cosas. La humanidad es responsable. Esos hechos resultaron de los errores de la humanidad. Por lo tanto los seres humanos deben asumir la responsabilidad y recorrer el camino de la restauración. (100-264, 22.10.1978).

En el curso de la restauración, ustedes deben recorrer el camino contrario al de la Caída. Y el camino de la indemnización surge como una regla básica para quienes cayeron. Si no cumplen esto, no podrán restaurarse al estado original, por lo tanto deben pagar por su crimen. Ustedes deben tener una firme teoría sobre cómo restaurar todos sus asuntos, desde aquellos en la escala familiar o tribal, hasta aquellos nacionales y mundiales. (La voluntad de Dios y el mundo, 354).

Cuando ustedes testifican o desarrollan actividades de negocios como miembros de la Iglesia de la Unificación, saben qué ocurre si comienzan a decir: “¡Oh! ¡Esto es muy difícil para mí! ¡No puedo hacerlo!” Se colocarían ustedes en el centro en lugar de Dios.
Considerando estas reglas básicas, deben entender claramente que si alguien se hace miembro de la Iglesia de la Unificación y luego dice que no puede seguir, o se queja mientras hace su labor, el trabajo realizado pierde valor. Aquellos que trabajan en la Iglesia de la Unificación de manera egocéntrica, cuando enfrentan dificultades comienzan a quejarse del Reverendo Moon y de la iglesia, y reclaman como suyo todo el trabajo que han hecho en la iglesia hasta ese momento. (La voluntad de Dios y el mundo, 437).