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El período de preparación para la Segunda Llegada del Mesías es el período de
400 años desde la Reforma Religiosa de 1517 hasta el final de la Primera Guerra
Mundial en 1918. El resumen del carácter de este período ya fue tratado en la
sección en la que se le compara con el período de preparación para la llegada
del Mesías desde el punto de vista de la identidad de tiempo; pero aquí haremos
un estudio más detallado. Desde el punto de vista de la providencia de la
restauración, esta era está dividida en tres períodos: el período de la Reforma
Religiosa, el período de lucha entre religiones e ideologías y el período de
madurez de la política, la economía y la ideología.
SECCION I
El Período de la Reforma Religiosa
(1517-1648)
El período de 130 años, desde el momento en que Lutero levantó el estandarte
de la Reforma Religiosa en Alemania en 1517 hasta el fin de la lucha entre las
dos sectas religiosas, la antigua y la nueva, por el tratado de Westfalia en
1648, se denomina el «período de la Reforma Religiosa». El carácter de este
período se formó por el Renacimiento y la Reforma Religiosa como productos de la
sociedad feudal medieval. Cuando el propósito de la providencia de Dios que El
pensó cumplir por medio de la sociedad medieval fracasó, el Renacimiento y la
Reforma Religiosa emprendieron la misión conductora de establecer el fundamento
para recibir al Mesías de la Segunda Llegada, orientando a la sociedad en la
nueva dirección de la historia providencial. Por consiguiente, no podremos
comprender el carácter de este período sin conocer esto más profundamente.
Si el Renacimiento y la Reforma Religiosa son los productos de la sociedad
feudal medieval, ¿qué influencia ejerció la sociedad medieval en la naturaleza
original de la gente de la época para que nacieran estos dos nuevos
movimientos?
Debido al medio ambiente social del sistema feudal y a la degradación secular
del Catolicismo Romano en las épocas medievales, se oprimió la naturaleza
original del hombre y se limitó su libre desarrollo. La fe, el camino que cada
uno debe seguir en busca de Dios, sólo puede realizarse por una relación
vertical entre el individuo y Dios directamente. La intervención del papa y de
los sacerdotes juntamente con las ceremonias religiosas rituales y las leyes,
encadenaron la libertad religiosa de aquella época, mientras que el estricto
sistema de las clases feudales, cohibió las actividades religiosas
independientes del hombre. Además, por medio de la compraventa del sacerdocio y
la explotación del pueblo por los sacerdotes, éstos se inclinaron al lujo y al
hedonismo. En consecuencia, la autoridad papal estaba en una posición en la que
no ofrecía mayor crédito al igual que las autoridades de la sociedad general, y
era incapaz de dirigir la vida de fe del pueblo.
De este modo, el medio ambiente social de la época feudal medieval bloqueaba
al hombre el camino hacia la restauración de su naturaleza original recibida en
la creación. Por lo tanto, los hombres medievales, que estaban bajo la
esclavitud de este medio ambiente, se movieron espontáneamente en la dirección
de la restauración de la naturaleza original del hombre, destruyendo el medio
ambiente. La naturaleza original del hombre se manifestó con dos caracteres o
tendencias, el aspecto interior y el aspecto exterior. Estudiemos ahora en qué
se basa esto según los principios de la creación.
Según los principios de la creación, el hombre, siendo el objeto substancial
de Dios hecho a imagen de Sus características duales, se asemeja a Su carácter y
forma esenciales. Este carácter y forma tienen una relación de interior y
exterior. El hombre fue creado para vivir por la acción de dar y tomar entre
este carácter interior y la forma exterior. Por lo tanto, la naturaleza original
del hombre fue también creada para perseguir la realización de dos deseos, uno
del aspecto interior y otro del aspecto exterior. Al obrar en Su providencia de
la restauración con tales hombres, Dios está obligado a obrar en correlación con
las dos búsquedas de la naturaleza original del hombre.
Dios, que creó primero el cuerpo del hombre (exterior) y a continuación su
espíritu (interior) (Gen. 2:7), lleva a cabo Su providencia de la restauración
para la recreación del hombre, restaurando primeramente lo exterior y después lo
interior. Como ya lo hemos visto (ref. Part II, Cap. I), el hombre caído tenía
que ofrecer primeramente un sacrificio simbólico exterior, antes de poder
ofrecer un sacrificio substancial interior. Unicamente teniendo éxito al hacer
el sacrificio substancial interior, podía ser realizado el fundamento para
recibir al Mesías que es aún más interior. Por consiguiente, al restaurar al
hombre caído, Dios hizo primeramente que éste restaurase su posición como
«siervo de siervos» (Gen. 9:25) por medio de las ofrendas en la era del
pre-Antiguo Testamento. Entonces, en la Era del Antiguo Testamento, hizo que
éste restaurase su posición de siervo (Lv. 25:55), por medio de la ley. En la
Era del Nuevo Testamento, hizo que el hombre restaurase su posición de hijo
adoptivo (Rm. 8:23), por medio de la fe. En la Era del Testamento Completo, El
está guiando al hombre para que restaure su posición como hijo verdadero, por
medio del corazón, progresando siempre desde lo exterior a lo interior (ref.
Part II, Cap. II, Sec. III, 2).
Por la misma razón, Dios hizo que el hombre restaurase primeramente el medio
ambiente social exterior por medio de la ciencia, mientras obraba Su providencia
para restaurar el espíritu interior del hombre por medio de la religión.
Observando el orden de la creación del arcángel y del hombre vemos que Dios creó
primero al arcángel, que es exterior, y después al hombre, que es interior. Por
consiguiente, para restaurar al ángel y al hombre caído, Dios ha estado obrando
en Su providencia restaurando primeramente el mundo substancial exterior,
centrado en el cuerpo físico del hombre, por medio de la colaboración activa del
mundo angélico, que es exterior, y restaurando después el mundo invisible
interior, centrado en el espíritu del hombre.
Los hombres medievales tenían que separarse de Satán, que les había invadido
debido a la degradación de los papas, cuya misión interior era restaurar el
fundamento de fe y de esta manera permitir la restauración de la naturaleza
original recibida en la creación. El espíritu conductor de los hombres
medievales se dividió en dos movimientos para restaurar las dos ideologías, una
de tipo Caín y otra de tipo Abel, conforme con la búsqueda interior y exterior
de su naturaleza original. Primeramente surgió el movimiento para restaurar el
Helenismo, que era de tipo Caín, y a continuación surgió el movimiento para
restaurar el Hebraísmo, que era de tipo Abel. El movimiento para restaurar el
Helenismo causó el Renacimiento, que era una expresión de humanismo, mientras
que el movimiento para restaurar el Hebraísmo dio origen a la Reforma Religiosa
para un nuevo despertar del teísmo. Estudiemos entonces cómo se han
interrelacionado históricamente las corrientes del Helenismo y del Hebraísmo,
llegando finalmente a la época actual.
Alrededor del año 2000 a.C. se formó la civilización Minoica centrada en la
isla de Creta en el mar Mediterráneo. Esta civilización, al extenderse a Grecia,
formó la esfera cultura Helénica, de tipo Caín, en el siglo XI a.C. cuyo
espíritu dirigente era el Helenismo, centrado en el humanismo. Aproximadamente
al mismo tiempo, en Asia Occidental se formó la esfera cultura Hebraica, de tipo
Abel, cuyo espíritu dirigente era el Hebraísmo, centrado en el teísmo. Este fue
el período del Reino Unido.
Si los reyes israelitas de aquella época hubieran establecido el fundamento
para recibir al Mesías, recibiéndolo así en aquél tiempo, la esfera cultural
Hebraica podría haber absorbido a la esfera cultural Helénica, formando una sola
esfera cultural mundial. Sin embargo, los reyes fracasaron en unirse con la
voluntad de Dios, dejándola incompleta. De este modo, el período desde el tiempo
de su sujeción a Grecia en el año 333 a.C., después de haber regresado de su
cautiverio en Babilonia, hasta la llegada de Jesús en tiempos de su sujeción a
Roma, que pertenecía a la esfera cultural Helénica, fue el período en el cual el
Hebraísmo estaba situado en la posición de ser controlado por el Helenismo.
Como ya hemos visto en el capítulo anterior, si el pueblo judío se hubiera
unido centrado en Jesús creyendo en él, el Imperio Romano de aquél tiempo podría
haberse convertido en el reino Mesiánico centrado en Jesús. Si hubiera sido así,
el Hebraísmo podría haber absorbido al Helenismo, formando una sola esfera
cultural Hebraica mundial en aquel entonces. No obstante, esta voluntad no fue
realizada debido a la traición a Jesús por parte del pueblo judío, y el
Hebraísmo permaneció bajo el control del Helenismo. Después de que Constantino
el Grande reconoció oficialmente al Cristianismo en el Decreto de Milán en el
año 313 d.C., el Hebraísmo comenzó a superar gradualmente al Helenismo, formando
finalmente las dos grandes esferas culturales de la Ortodoxia Griega y del
Cristianismo Europeo Occidental en el año 700 d.C.
Si en la sociedad medieval los papas y los reyes, que eran las figuras
centrales para restaurar el fundamento de fe, no se hubieran corrompido, el
fundamento para el Mesías de la Segunda Llegada podría haber sido establecido
entonces, y el Hebraísmo podría haber absorbido completamente al Helenismo,
formando una sola esfera cultural para todo el mundo. Sin embargo, como hemos
visto antes, su degradación causó una invasión satánica del espíritu conductor
de los hombres medievales, que estaban centrados en el Hebraísmo. Por lo tanto,
Dios tuvo que llevar a cabo Su providencia de separación de Satán. Por
consiguiente, Dios, que había dividido a Adán en Caín y Abel con el fin de
separar a Satán que había invadido a Adán, realizó de nuevo Su providencia de
separación del espíritu conductor de aquel tiempo en dos ideologías. Estos
fueron los movimientos para la restauración del Helenismo de tipo Caín y el
Hebraísmo de tipo Abel. Estos se presentaron finalmente bajo la forma del
Renacimiento y de la Reforma Religiosa.
En esta época, ya que el Renacimiento tuvo lugar con el humanismo como su
ideología directora, el Helenismo quedó situado en la posición de tener control
sobre el Hebraísmo. De este modo, este período viene a ser el que restaura por
indemnización, como la identidad de tiempo substancial, al período en el que el
Helenismo tuvo el control sobre el Hebraísmo debido a la sujeción del pueblo
judío a Grecia durante el período de preparación para la llegada del Mesías.
Sabemos que el fundamento de substancia para recibir al Mesías podría
establecerse si Caín se hubiera sometido en obediencia a Abel, separándose de
este modo de Satán, quien había invadido a Adán. El fundamento de substancia
para recibir al Señor de la Segunda Llegada podía haber sido establecido en
aquel tiempo si el Helenismo, de tipo Caín, se sometía completamente a la
ideología de tipo Abel, que era el Hebraísmo, separándose así de Satán, quien
había invadido el espíritu conductor de los hombres medievales.
1. EL RENACIMIENTO
El movimiento para restaurar el Helenismo nació como consecuencia de la
búsqueda exterior de la naturaleza original del hombre llevada a cabo por los
hombres de la sociedad medieval. De este movimiento surgió el Renacimiento.
Estudiemos entonces qué era esa búsqueda externa de la naturaleza original del
hombre, y cómo y por qué llegó el hombre a seguir este curso.
Los principios de la creación nos dicen que el hombre fue creado para ser
perfecto cumpliendo, por su libre voluntad, su propia parte de responsabilidad,
en cuyo proceso ni siquiera Dios podía intervenir. Por consiguiente, es
naturaleza original del hombre el hecho de buscar la libertad. Es por naturaleza
que el hombre persigue la independencia de su personalidad, debido a que fue
creado para gozar de absoluta independencia de esta, a través de cumplir su
propia parte de responsabilidad por su libre voluntad, llegando a ser así una
unidad con Dios y perfeccionando su individualidad.
El hombre fue creado para llegar a tener una individualidad perfecta y la
capacidad de conocer la voluntad de Dios por medio de su inteligencia y razón, y
para vivir en conformidad con ella aunque no reciba ninguna revelación de Dios.
Por ello, es naturaleza original humana utilizar y desarrollar la inteligencia y
la razón. El hombre fue creado también para dominar el mundo natural. Por
consiguiente, debe explorar el medio ambiente de su vida diaria, descubriendo
por medio de la ciencia los principios latentes en la naturaleza. Por lo tanto,
la naturaleza original del hombre le pide que investigue la naturaleza, la
realidad y la ciencia.
Los hombres de la sociedad medieval, cuya naturaleza original había sido
oprimida por el medio social del sistema feudal, buscaban más ardientemente las
cosas mencionadas, debido al deseo exterior de su naturaleza original. La gente
medieval también se puso a estudiar a los clásicos del Helenismo, traídos del
Este. El antiguo espíritu de Hélade era una búsqueda externa de la naturaleza
original del hombre: la búsqueda de la libertad humana, la independencia de la
personalidad, la dignidad del intelecto y razón humanos, la estimación de la
naturaleza, el énfasis en la realidad y la exaltación de la ciencia. Por lo
tanto, concordaba con el deseo de la naturaleza original de la gente; el
movimiento para restaurar el Helenismo se propagó con gran ardor, llegándose
finalmente a la aparición del humanismo.
El Renacimiento se desarrolló a principios del siglo XIV en Italia, que era
la Meca de la investigación clásica del Helenismo. El movimiento del humanismo,
que comenzó al principio para hacer volver a los hombres al espíritu Helénico de
la Grecia antigua, prosperó hasta convertirse en un movimiento de reforma de la
vida social medieval a imitación de la cultura clásica. Sobrepasando la cultura,
se extendió hasta convertirse en un movimiento de reforma que incluía a todos
los aspectos de la sociedad, tales como la política, la economía y la religión.
También llegó a ser la fuerza motriz externa que formó la sociedad moderna. El
Renacimiento es un fenómeno que se desarrolló en la forma de un movimiento
exterior de reforma abarcando la totalidad de la sociedad feudal y estando
centrado en el humanismo, que era la corriente de pensamiento de la época,
directamente dirigida hacia la realización del deseo exterior de la naturaleza
original del hombre.
2. LA REFORMA RELIGIOSA
La providencia de la restauración, centrada en los papas de la época
medieval, acabó en un fracaso debido a la degradación secular de los papas y los
sacerdotes. El hombre medieval, a medida que abogaba por el humanismo, se oponía
a las ceremonias y normas religiosas rituales. Se pusieron en contra del sistema
feudal de clases y la autoridad papal, que reprimía la autonomía del hombre.
También rechazaron la obstinada vida de fe de la época, en la que la razón e
intelecto del hombre eran desconsiderados y en la que se pensaba que todo tenía
que ser resuelto sometiéndolo al papa únicamente. La gente llegó a rechazar la
actitud de fe de aislamiento, abandono del mundo y ascetismo, que ignoraba la
naturaleza, la realidad y la ciencia. Así, los cristianos medievales se
rebelaron finalmente en contra del papado.
De este modo, al mismo tiempo que el hombre medieval perseguía el deseo
exterior de su naturaleza original, abogaba por la restauración del espíritu
primitivo cristiano, en el que la gente, centrada en los apóstoles, seguía
ardientemente la voluntad de Dios. Este fue en verdad el movimiento de la
restauración del Hebraísmo, en la época medieval. En el siglo XIV, John
Wycliffe, profesor de teología en la Universidad de Oxford en Inglaterra,
tradujo la Biblia al inglés, insistiendo en que la norma de la fe no estaba en
los papas y sacerdotes sino en la misma Biblia. Al mismo tiempo, denunció la
degradación del sacerdocio, su explotación y abuso de poder sobre la gente,
testificando el hecho de que el sistema, ceremonias y normas de la Iglesia no
tenían una base en las Escrituras.
De este modo, el movimiento de Reforma Religiosa se desarrolló rápidamente en
Inglaterra a principios del siglo XIV, después de la decadencia de la dignidad
papal. El mismo movimiento surgió también en Italia, pero fracasó. Más tarde, en
1517, el Papa León X comenzó a vender «indulgencias», propagando que eran en
señal de redención y salvación después de la muerte, con el fin de reunir fondos
para la construcción de la Basílica de San Pedro. El movimiento en contra de su
mal efecto llegó a ser el incentivo para la acción y estalló la Reforma
Religiosa, centrada en Martín Lutero, que era profesor de teología en la
Universidad de Wittenberg en Alemania. El fuego de este movimiento
revolucionario se extendió y se desarrolló activamente en Francia, centrado en
Calvino, y en Suiza, centrado en Zwingli, expandiéndose gradualmente a
Inglaterra, Holanda y muchos otros países.
El conflicto internacional que estalló alrededor del movimiento Protestante
continuó durante más de 100 años, hasta que la lucha entre la antigua y la nueva
secta religiosa se resolvió de una vez por la Guerra de los Treinta Años. Esta
guerra se sostuvo centrada en Alemania, y finalmente terminó en 1648 con el
Tratado de Westfalia. Como resultado, terminó la lucha en Europa septentrional
con la victoria del Protestantismo, con la nación alemana como centro. Europa
meridional permaneció como territorio del Catolicismo Romano, centrado en los
pueblos latinos.
La Guerra de los Treinta Años estalló entre los creyentes del Protestantismo
y el Catolicismo centrados en Alemania. Sin embargo, esta guerra no se limitó a
una simple lucha religiosa, sino que fue conjuntamente una guerra política civil
que decidió la existencia del Imperio Alemán. Por lo tanto, el tratado de paz de
Westfalia que puso fin a esta guerra fue una conferencia religiosa y también una
conferencia política internacional que resolvió los problemas territoriales
entre muchos países como Alemania, Francia, España y Suecia.
SECCION II
El Período de Luchas entre Religiones e
Ideologías (1648 - 1789)
Este es el período de 140 años desde el triunfo del movimiento Protestante
por el tratado de Westfalia en 1648 hasta la Revolución Francesa en 1789. El
hombre moderno, que exploró como pionero el camino de la búsqueda de la
realización de los deseos interiores y exteriores de su naturaleza original, no
pudo evitar la división de la doctrina ni la lucha entre filosofías que surgió
de la libertad de religión e ideología.
Como se ve repetidamente en la Parte II, la providencia de la restauración ha
sido tejida por las obras de división del tipo Caín y del tipo Abel desde el
nivel individual hasta el nivel mundial durante el largo período de la historia.
Por consiguiente, en la consumación de la historia, este mundo de corrupción
debe ser dividido en el mundo comunista de tipo Caín, y el mundo democrático de
tipo Abel. Así como el fundamento de substancia sólo podía haber sido realizado
por la obediencia de Caín en sumisión a Abel, en este tiempo, el fundamento
mundial de substancia para recibir al Señor de la Segunda Llegada tiene que ser
realizado por la sumisión del mundo de tipo Caín al mundo de tipo Abel. De este
modo, se restaurará el mundo único. Para que se realicen los dos tipos de mundo,
deben establecerse dos tipos de concepciones de la vida; en realidad, estos dos
tipos de concepciones de la vida fueron establecidos durante este período.
1. LA CONCEPCION DE LA VIDA TIPO CAIN
La búsqueda exterior de la naturaleza original suscitó el movimiento de
restauración del Helenismo, dando nacimiento al humanismo. El movimiento
antimedieval del Renacimiento, que se apoyaba en el humanismo, dejó a un lado la
conversión a Dios y la dedicación a la religión, reemplazándolo todo con la
naturaleza y el humanismo. Es decir, se abandonó la concepción medieval de la
vida bajo la cual la gente era tan obediente a Dios que consideraba a la
naturaleza y al cuerpo físico del hombre como algo bajo e incluso pecaminoso y
se estableció la concepción de la vida que exaltaba el valor y dignidad de estas
cosas. El hombre y la naturaleza fueron estudiados a través del criticismo
racional por medio de la razón y la experiencia, y a través de análisis
demostrativos. Esta concepción de la vida se ha manifestado en dos formas de
metodología de cognición y especulación. Estas han formado las dos grandes
corrientes de la filosofía moderna: el «racionalismo» por el método deductivo y
el «empirismo» por el método inductivo.
El racionalismo, cuyo padre fue Descartes de Francia (1596-1650), sostenía
que todas las verdades sólo podían ser investigadas por la «razón», con la que
el hombre fue dotado desde el momento de su nacimiento. El racionalismo derribó
la tradición histórica y estableció la proposición: «Pienso, luego existo» por
el método deductivo. Deduciendo a partir de este punto, los racionalistas
intentaron afirmar el mundo externo. Por lo tanto, trataron de negar a Dios, al
mundo e incluso a sí mismos. Por otro lado, el empirismo, cuyo padre fue Francis
Bacon de Inglaterra (1561-1626), sostenía que todas las verdades podían ser
investigadas únicamente por la experiencia. El empirismo sostenía que la mente
humana, como un papel en blanco, debía separarse de cualquier preocupación, y
sólo podría llegar a comprender una nueva verdad a través de la experiencia y de
la observación. De este modo, la ideología realista centrada en el hombre y
basada en la experiencia rechazaba el misticismo y las visiones. Racionalizando
y fijándose sólo en la vida humana, separaba al hombre y a la naturaleza de
Dios.
De este modo, el Renacimiento, basado en las dos corrientes que fluyen del
humanismo, dio nacimiento a una concepción de la vida que impedía al hombre
seguir el camino hacia Dios conforme a su tendencia interior, y abrió el camino
al lado satánico siguiendo solamente la tendencia exterior. Esta concepción de
la vida tipo Caín, entrado el siglo XVIII, derribó la historia y la tradición,
juzgó toda conducta humana por la razón y el realismo, rechazó a fondo lo que
era irrazonable e irrealista y negó a Dios, acentuando la realidad racional de
la vida. Este fue el pensamiento de la Ilustración, que floreció en el flujo
principal del empirismo y el racionalismo, se convirtió en el poder motivador de
la Revolución Francesa.
Influenciada por esta concepción de la vida tipo Caín, se dio en Inglaterra
la doctrina del deísmo, originada por Edward Herbert (1583-1648). En
contraposición con la teología que se había desarrollado desde Tomás de Aquino,
sobre la base de armonía entre revelación y razón, el deísmo se propuso
establecer una teología sobre la simple base de la razón. Los deístas confinaban
su concepción de Dios al hecho de haber creado al hombre y al universo, y
sostenían que las revelaciones y los milagros de Dios no eran necesarios para el
hombre.
A principios del siglo XIX, Hegel, de Alemania (1770-1831) hizo una
compilación comprensiva de la filosofía del idealismo. Pero la filosofía de
Hegel, bajo la influencia del ateísmo y materialismo que apareció en Francia
sobre la base de la Ilustración dio origen al Hegelianismo izquierdista. Los
hegelianos de izquierda invirtieron su lógica y sistematizaron la filosofía del
materialismo dialéctico, que motivó el mundo comunista de hoy. D. F. Straus, un
hegeliano de izquierda, escribió «La biografía de Jesús» negando los milagros de
la Biblia como fabricación póstuma, mientras que Feuerbach (1804-1872) en su
«Esencia del Cristianismo» defiende que las condiciones sociales o económicas
causan la aparición de las religiones. Esta teoría se convirtió en el apoyo del
materialismo. Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895) fueron
influidos por Straus y Feuerbach, pero fueron todavía más influidos por la
ideología socialista de Francia. Abogando por el materialismo dialéctico,
combinaron el ateísmo y el materialismo, que habían comenzado a brotar después
del Renacimiento y que habían evolucionado como la corriente central de la
Ilustración. Más tarde, la concepción de la vida tipo Caín maduró hasta formar
el mundo comunista de hoy.
2. LA CONCEPCION DE LA VIDA TIPO ABEL
Estamos inclinados a considerar el flujo de la historia desde la sociedad
medieval hasta la sociedad moderna como el curso de la separación o de la
independencia del hombre de Dios y de la religión. Es así por lo que hemos visto
basados en la concepción de la vida tipo Caín, que apareció siguiendo a la
búsqueda exterior de la naturaleza original emprendida por el hombre
medieval.
Sin embargo, la búsqueda de la naturaleza original del hombre emprendida por
el hombre medieval no se limitó solamente a la búsqueda exterior, sino que
también incluyó a la más interior. La búsqueda interior de la naturaleza
original suscitó el movimiento para restaurar el Hebraísmo, que motivó la
Reforma Religiosa. A través de este movimiento, la filosofía y la religión
llegaron a establecer una concepción vertical de la vida dirigida hacia la
naturaleza original del hombre recibida en la creación; a ésta la llamamos la
concepción de la vida tipo Abel. Por consiguiente, esta concepción de la vida
tipo Abel llevaba al hombre medieval a progresar hacia Dios a un nivel cada vez
más alto, mientras que la concepción de la vida tipo Caín lo llevaba en la
dirección de la separación, haciéndole independiente de Dios o de la fe en
El.
Kant, de Alemania (1724-1804), introdujo la «filosofía crítica», asimilando
el empirismo y el racionalismo, que habían estado en pugna entre sí. A través de
la filosofía crítica analizó filosóficamente el deseo de la naturaleza original
del hombre en busca de metas internas y externas iniciando así la concepción de
la vida tipo Abel desde un ángulo filosófico. Según Kant, nuestras diversas
sensaciones ocurren por el contacto con objetos externos. Esto sólo puede darnos
el contenido de la cognición, pero no se puede realizar la cognición misma. Con
el fin de realizar la cognición, debe haber una cierta forma que unifique los
diversos contenidos (que son subsecuentes y empíricos) de acuerdo con una sólida
relación. Esta forma es la propia subjetividad de cada uno. Por consiguiente, la
cognición se dice que se ha efectuado cuando las diversas sensaciones
provenientes de los objetos están integradas y unificadas por la forma subjetiva
(inherente y trascendente) de cada uno conforme a la acción espontánea de la
fuerza del pensamiento o la conciencia espiritual de cada uno. De este modo,
Kant invirtió la teoría de la imitación que decía que la subjetividad está
determinada por el objeto, estableciendo una nueva teoría en la que la
subjetividad determina al objeto. Como sucesores de la teoría de Kant
aparecieron un número de filósofos como Fichte, su primer sucesor (1762-1814) y
Hegel (1770-1831). Hegel en especial exploró un nuevo aspecto de la filosofía.
Su idealismo formó la concepción de la vida tipo Abel en el ámbito de la
filosofía.
En el mundo religioso, la concepción de tipo Abel se opuso a la tendencia de
la época, que estaba influida por la corriente del racionalismo; entonces surgió
un nuevo movimiento que acentuaba las experiencias místicas más que las
doctrinas o formalidades, dando importancia a la pasión religiosa y a la vida
interior del hombre. Para poner un ejemplo representativo podemos nombrar el
Pietismo, que apareció centrado en Philipp Spener (1635-1705) de Alemania, con
una fuerte tendencia conservadora de seguir la fe ortodoxa, resaltando las
experiencias místicas. Este movimiento del Pietismo se extendió a Inglaterra e
inspirando la conciencia religiosa de la gente dio nacimiento al Metodismo,
centrado en los hermanos Wesley. Esta denominación suscitó un gran despertar en
el mundo religioso de Inglaterra, que estaba en condiciones depresivas.
En Inglaterra, aparecieron también los Cuáqueros, con el místico Georges Fox
(1624-1690) como fundador. Fox afirmaba que Cristo es la luz interior que
ilumina las almas de los creyentes. También insistió en que, a menos que
experimentemos la luz interior, recibamos al Espíritu Santo y nos unamos
místicamente con Cristo, nunca podremos conocer el verdadero significado de la
Biblia. Esta denominación extendió su obra misionera, sufriendo persecución
especialmente en el continente americano. A continuación, el famoso científico
sueco Emmanuel Swenderborg (1688-1772), reveló muchos secretos celestiales, por
tener sus ojos espirituales abiertos. Sus declaraciones han sido ignoradas por
mucho tiempo en el mundo teológico, pero muy recientemente, con el aumento de la
comunicación del hombre con el mundo espiritual, su valor está siendo
gradualmente reconocido.
De esta manera, la concepción de la vida tipo Abel ha madurado hasta formar
el mundo democrático de hoy.
SECCION III
El Período de la Madurez de la Política, la
Economía y la Ideología (1789 - 1918)
La lucha entre las religiones e ideologías del período anterior terminó con
el establecimiento de las concepciones de la vida tipo Caín y Abel. Al entrar en
este período estas dos concepciones de la vida, maduraron en sus respectivas
direcciones. A medida que maduraban se formaron dos tipos de mundo, uno Caín y
el otro Abel, mientras que la estructura de la sociedad se modificó hasta tener
una forma social basada en estas dos concepciones de la vida. La política, la
economía y la ideología también se desarrollaron hasta un estado previo a su
conversión en la sociedad ideal. El período que comienza después de la
Revolución Francesa pasando por la Revolución Industrial y que continúa hasta el
final de la Primera Guerra Mundial fue el período para esta providencia.
1. LA DEMOCRACIA
En el capítulo anterior hemos estudiado la democracia desde el punto de vista
del desarrollo de la historia. Sin embargo, esta exposición examinó solamente
las circunstancias externas que causaron la aparición de la democracia. Ahora
examinaremos las circunstancias internas acerca de qué forma y de qué corriente
ideológica, en el agitado fluir de la historia, proviene la democracia de hoy
día.
Como ya hemos visto (ref. Parte II, Cap. IV, Sec. VII), si en el período del
Reino Cristiano, el reino espiritual centrado en el papa y el reino substancial
centrado en el rey se hubieran unido realizando la sociedad monárquica que
pudiera recibir al Mesías y así el fundamento para recibirlo, la sociedad feudal
habría terminado en aquel tiempo. Sin embargo, ya que esta providencia fue un
fracaso, ese período fue prolongado; las historias política, religiosa y
económica se desarrollaron por separado a lo largo de sus respectivos
cursos.
El poder político, descentralizado en los señores locales del período feudal
medieval, comenzó a declinar después de las Cruzadas y se volvió más débil al
entrar en el período de la Ilustración, después de haber tenido lugar el
Renacimiento y la Reforma Religiosa. Entonces, a la mitad del siglo XVII, los
señores feudales establecieron estados unificados con muchas naciones pequeñas
como unidad; al consolidarlas bajo el rey, formaron un estado absoluto con la
centralización del poder administrativo. Este fue el período de monarquía
absoluta, en el cual, influenciados por la idea del derecho divino de los reyes,
se los dotó de poder absoluto. Examinemos ahora las causas que originaron este
período desde el punto de vista social. Primeramente, fue debido a que los
ciudadanos se unieron con el rey para oponerse a la clase feudal. En segundo
lugar, fue a causa de que necesitaban una fuerte identidad nacional aparte del
sistema feudal a fin de controlar las actividades económicas del comercio, y
debido a que necesitaban una política económica mercantil bajo la fuerte
protección y supervisión del estado para el bienestar del pueblo.
Por otro lado, desde el punto de vista del desarrollo de la historia de la
providencia de la restauración, la sociedad monárquica del lado celestial
debería haber sido realizada después de la sociedad feudal. Los papas y los
reyes de esta época, sin embargo, fallaron en unirse; la sociedad del lado
celestial no se realizó. Por el contrario, la sociedad centrada en el papa, se
convirtió en una sociedad de monarquía absoluta del lado satánico, siguiendo el
curso que Satán había establecido con anterioridad.
Consideremos también, desde el punto de vista de la providencia de la
restauración, el desarrollo de la sociedad de la monarquía absoluta. Ya que la
sociedad feudal medieval se oponía al Hebraísmo y al Helenismo, estas dos
ideologías obraron juntas en la destrucción de la sociedad y establecieron dos
tipos de sociedad basados en las dos concepciones de la vida tipo Caín y tipo
Abel. Del mismo modo, la sociedad de la monarquía absoluta siguió un curso
similar, que encadenaba la libertad de fe de la democracia cristiana que existía
desde la Reforma Religiosa y era contraria al logro del propósito de la
concepción de la vida tipo Abel. El sistema feudal, que permanecía aún en esta
sociedad, se convirtió en un obstáculo para el desarrollo de la clase ciudadana
bajo la dirección de los ateos y materialistas, y de este modo también era
contrario a la realización del propósito de la concepción de la vida tipo Caín.
Por consiguiente, ambas concepciones de la vida tendieron a derribar la sociedad
y finalmente formaron dos tipos de sociedad_una comunista y la otra democrática,
basadas en los dos tipos de democracia, Caín y Abel.
(1) La democracia tipo Caín
La democracia tipo Caín comenzó con la Revolución Francesa. Con el fin de
tratar este problema, debemos estudiar primeramente la Revolución Francesa.
Francia en aquellos días, estaba en un período en el que vio la expansión de la
idea de la Ilustración, que estaba dirigida hacia el ateísmo y el materialismo
por la concepción de la vida tipo Caín. Los ciudadanos, influidos de este modo
por la idea de la Ilustración, se dieron cuenta de la contradicción del
absolutismo, y naturalmente su deseo de derribar el residuo del antiguo sistema,
todavía profundamente arraigado en la sociedad bajo el absolutismo, llegó a su
punto culminante.
En 1789, en consonancia con el apogeo de la idea de la Ilustración, los
ciudadanos derribaron la clase dirigente feudal de la sociedad de la monarquía
absoluta y al mismo tiempo se alzaron para luchar por la democracia para
conseguir la libertad, igualdad y liberación de la tercera clase (los
ciudadanos). Esta fue realmente la Revolución Francesa. Como consecuencia de
esta revolución, fue anunciada oficialmente la «Declaración de los Derechos del
Hombre» y de este modo quedó establecida la democracia en Francia. Sin embargo
la denominamos democracia de tipo Caín, debido a que la democracia nacida de la
Revolución Francesa se realizó cuando la idea de la Ilustración, que se formó
dentro de la ideología del materialismo, derribó a la sociedad del absolutismo
con el fin de establecer la concepción de la vida tipo Caín. Por consiguiente,
Denis Diderot (1713-1784) y d'Alembert (1717-1783), los pensadores de la
Revolución Francesa, eran intelectuales de la línea del ateísmo y del
materialismo.
Como se puede ver por las particularidades de esta revolución, la democracia
de Francia se inclinó al totalitarismo más que a la igualdad y libertad del
individuo. De este modo, la concepción de la vida tipo Caín formó la democracia
de tipo Caín al establecer la idea de la Ilustración y dar origen así a la
Revolución Francesa. Esto bloqueaba completamente el camino del hombre en la
búsqueda interior de su naturaleza original dada por Dios desarrollándose sólo
la exterior cada vez más. Una vez sistematizada en el Marxismo de Alemania y en
el Leninismo de Rusia, la concepción de la vida tipo Caín formó finalmente el
mundo comunista.
(2) La democracia tipo Abel
La democracia realizada en Inglaterra y en los Estados Unidos es diferente,
incluso en su origen, de la democracia que nació de la gran revolución de
Francia. La primera era la democracia de tipo Abel realizada por ardientes
cristianos, que eran los frutos de la concepción de la vida tipo Abel, por medio
de su victoria sobre el absolutismo contra el que habían luchado por su libertad
de fe. La segunda era la democracia de tipo Caín realizada por los defensores
del ateísmo y del materialismo, que eran los productos de la concepción de la
vida tipo Caín, por medio de la destrucción de la sociedad del absolutismo.
Estudiemos entonces cómo fue establecida la democracia de tipo Abel en
Inglaterra y en los Estados Unidos. En Inglaterra, ya que Carlos I había
reforzado el absolutismo y la religión nacional, muchos Puritanos se trasladaron
a otros países europeos o al Nuevo Continente en busca de la libertad de fe.
Anteriormente, en Escocia, algunos de los Puritanos que habían sufrido
persecución religiosa aprobaron el Pacto del Pueblo, oponiéndose al rey (1640).
Nuevamente en Inglaterra, los Puritanos, que eran los miembros centrales del
Parlamento, emprendieron la Revolución Puritana centrada en Cromwell (1642).
Además, como el absolutismo y el fortalecimiento de la religión nacional por
Jacobo II fueron intensificados, Guillermo de Orange, su yerno, que era en aquel
tiempo Gobernador de los Países Bajos, desembarcó en Inglaterra con su armada en
1688 para proteger la libertad de fe y los derechos civiles y ascendió
incruentamente al trono. En su coronación, Guillermo reconoció los derechos
independientes del Parlamento, aprobando la «Declaración de Derechos», redactada
por el Parlamento. Hasta llegó a ser la base de la Constitución de Inglaterra.
Ya que en esta revolución no se vertió sangre se la denomina la «Revolución
Gloriosa». Esta revolución en Inglaterra, también tuvo su causa en el esfuerzo
de la clase ciudadana para obtener la libertad y la liberación de la clase de
los grandes terratenientes, tales como los nobles y los sacerdotes, pero la
causa principal era obtener la liberación interna y la libertad de fe.
Entonces, los Puritanos, que habían sido declarados fuera de la ley bajo el
régimen imperial del absolutismo en Inglaterra, fueron al Nuevo Continente de
América, con el fin de obtener la libertad de fe, y en 1776, fundaron allí una
nación independiente. De este modo, establecieron la democracia americana. La
democracia establecida en Inglaterra y América es llamada la democracia de tipo
Abel, porque fue establecida por medio de la revolución que reformó la sociedad
del absolutismo, con el fin de obtener la libertad de fe centrada en la
concepción de la vida tipo Abel. De este modo, la democracia de tipo Abel ha
formado el mundo de la democracia de hoy día.
2. EL SIGNIFICADO SEGUN EL PRINCIPIO DIVINO DE LA SEPARACION DE LOS
TRES PODERES
La idea de la separación de los tres poderes fue propuesta por Montesquieu,
quien era una autoridad en la escuela de la Ilustración. La separación de los
poderes era para descentralizar el poder nacional y evitar que estuviese
concentrado en un individuo u organización específica como se había hecho en el
sistema político bajo el absolutismo.
Originalmente, esta separación de los tres poderes era la estructura de la
sociedad ideal proyectada por el lado celestial, pero como sucedió con todos los
cursos en la providencia de la restauración, esto también había sido realizado
con anterioridad por el lado satánico, según una pseudoforma del Principio.
Estudiemos entonces cómo es la estructura de la sociedad ideal.
Como ya hemos aclarado en «Los Principios de la Creación», el mundo de la
creación fue hecho con la estructura de un hombre perfecto como modelo. El mundo
ideal, compuesto de hombres perfectos, se habría asemejado a la estructura y
función de un hombre perfecto. Así como todos los órganos del cuerpo humano se
mueven conforme a las órdenes del cerebro, todas las organizaciones del mundo
ideal deben trabajar sólo bajo el dominio de Dios. Así como todas las órdenes
del cerebro son transmitidas a todos los miembros del cuerpo por medio del
sistema nervioso periférico centrado en la espina dorsal, las órdenes de Dios
deben extenderse a la sociedad entera, sin excepción, por medio de los santos,
correspondientes al sistema nervioso periférico, centrado en Cristo, que se
corresponde a la espina dorsal. El sistema nervioso periférico centrado en la
espina dorsal en el cuerpo humano, se corresponde a los partidos políticos del
estado; así, la función correspondiente a los partidos políticos de la sociedad
ideal debe ser realizada por los santos centrados en Cristo.
Así como los pulmones, el corazón y el estómago mantienen una armoniosa
acción de dar y tomar sin ningún conflicto, conforme a las órdenes del cerebro
que son transmitidas por el sistema nervioso periférico, los tres
órganos_legislativo, ejecutivo y judicial_ de la sociedad ideal, que se
corresponden con los tres órganos humanos, deben ser también capaces de tener
una acción de dar y tomar según el Principio, conforme a las órdenes de Dios,
que son transmitidas por los santos centrados en Cristo, quienes se corresponden
con los partidos políticos. Así como los miembros del cuerpo humano se mueven
para realizar el propósito de la vida de acuerdo con las órdenes del cerebro, la
estructura económica, correspondiente a los miembros, debe moverse hacia el
establecimiento del propósito de la sociedad ideal conforme al mandato de Dios.
Así como el hígado en el cuerpo humano reserva alimentos para todo el cuerpo,
también en la sociedad ideal debe haber siempre una reserva para cumplir el
propósito del conjunto.
Debido a que cada uno de los miembros y todas las partes del cuerpo humano
tienen una relación vertical con el cerebro, la relación horizontal entre los
miembros se establece automáticamente, formando un organismo inseparable. Del
mismo modo, debido a que los hombres de la sociedad ideal tienen una relación
vertical con Dios, la relación horizontal entre ellos se establece
automáticamente, formando un organismo en el que se comparten todos los
sentimientos. Por consiguiente, en esta sociedad nadie puede cometer delitos,
porque dañar a los demás sería dañarse a uno mismo.
Estudiemos a continuación cómo la providencia de la restauración ha
restaurado la estructura social. En el curso del desarrollo histórico de Europa
Occidental hubo un período en el que el rey se hacía cargo de todas las
funciones de los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, y de los
partidos políticos. Sin embargo, esto cambió en otro período en el que el rey
mantenía los tres poderes mientras que las iglesias, centradas en el papa, se
hacían cargo de la misión de los partidos políticos. El sistema político de esta
época fue de nuevo dividido en los tres poderes_legislativo, ejecutivo y
judicial_debido a la Revolución Francesa, y los partidos políticos llegaron a
tener una remarcada misión política. De este modo, al establecer el sistema
político constitucional en la democracia, se podía al menos realizar el modelo
del sistema de una sociedad ideal.
Así, el sistema político en el transcurso del largo período de la historia,
ha cambiado debido a que la sociedad de hombres caídos se ha estado restaurando
en una sociedad ideal, que asemeja la estructura y función de un hombre
perfecto, según la providencia de la restauración. De esta manera, el gobierno
democrático de hoy día está dividido en tres poderes y da origen a muchos
partidos políticos, asemejándose finalmente a la estructura de un cuerpo humano.
Pero es, después de todo, como un hombre caído que no ha sido restaurado, y que
naturalmente no puede desempeñar la función original recibida en la
creación.
Es decir, los partidos políticos, sin conocer la voluntad de Dios pueden
compararse al sistema nervioso periférico centrado en la espina dorsal que ha
perdido la función de transmitir las órdenes del cerebro. Dado que la
Constitución no está hecha de las palabras de Dios, los tres órganos
legislativo, ejecutivo y judicial vienen a ser como tres órganos de un cuerpo
humano que son incapaces de sentir y responder a las órdenes del cerebro debido
a la desconexión del sistema nervioso; así que no tienen más remedio que
oponerse y luchar entre sí, y carecer de armonía y orden recíproco.
Por consiguiente, el propósito del ideal de la Segunda Llegada del Mesías es
hacer que el sistema político actual_que se asemeja a la estructura de un hombre
caído_desempeñe perfectamente su función original centrado en la voluntad de
Dios, conectándolo al nervio central perfecto.
3. EL SIGNIFICADO DE LA REVOLUCION INDUSTRIAL
El ideal de Dios para la creación no será realizado simplemente formando una
sociedad humana sin pecado. El hombre, para llevar a cabo la bendición divina
del dominio sobre la creación (Gen. 1:28), debe construir un medio ambiente
social feliz, descubriendo los principios ocultos en el mundo creado y
desarrollando la ciencia al máximo grado. Como ya hemos visto en la Parte I, la
religión y la ciencia han tenido la misión respectiva de superar los dos
aspectos de la ignorancia de los hombres caídos, el espiritual y el físico,
restaurando así gradualmente la sociedad ideal. Por consiguiente, en la
consumación de la historia debe aparecer la Palabra que pueda eliminar
completamente nuestra ignorancia espiritual, mientras que la ciencia debe estar
tan desarrollada como para ser capaz de eliminar completamente la ignorancia
humana de la realidad física, realizando así una sociedad científica en un
estado previo a la aparición de la sociedad ideal. Examinada según esta
providencia de Dios, podemos comprender que la Revolución Industrial de
Inglaterra fue motivada por la providencia de la restauración de las condiciones
ambientales para la sociedad ideal.
La organización económica de la sociedad ideal debe asemejarse también a la
estructura del cuerpo humano perfecto. Por lo tanto, como hemos mencionado
anteriormente, la producción, la distribución y el consumo en esta sociedad
deben tener una relación orgánica por la acción de dar y tomar, semejante a la
que hay entre el estómago, el corazón y los pulmones en el cuerpo humano. Por
ello no debería existir la competencia destructiva del mercado_causada por la
producción excesiva_ni debería existir una acumulación ni un consumo que
dificulten el propósito común de la vida, a causa de una distribución parcial.
Debe haber una producción suficiente para cubrir las necesidades del hombre, una
distribución justa_ni excesiva ni insuficiente_y un consumo racional para el
propósito del conjunto.
La producción en serie después de la Revolución Industrial estimuló a
Inglaterra a lanzarse rápidamente al establecimiento de grandes colonias como
mercados y fuentes de abastecimiento de materias primas. De este modo, la
Revolución Industrial, llevó a cabo no solamente la misión de restaurar las
condiciones ambientales exteriores para la sociedad ideal, sino también la
misión de la providencia interior de la restauración, proporcionando un extenso
territorio para la propagación del evangelio.
4. EL FORTALECIMIENTO DE LAS POTENCIAS Y LA REPARTICION DE LAS
COLONIAS
Desde el Renacimiento, la concepción de la vida, que había madurado en dos
tipos, uno Caín y otro Abel, suscitaron dos tipos respectivos de revolución
política y establecieron dos tipos de democracia. Estos dos tipos de democracia,
influidos ambos por la Revolución Industrial de Inglaterra, se fortalecieron
rápidamente y formaron finalmente dos mundos de diferentes facciones_el mundo
democrático y el mundo comunista.
El desarrollo industrial causado por el rápido progreso de la ciencia, que
siguió a la Revolución Industrial, originó una sociedad económica caracterizada
por la superproducción. Por lo tanto, la grave necesidad de explorar nuevas
regiones como mercados para la producción excesiva y como fuentes de materiales
industriales, hizo que las grandes potencias mundiales se fortaleciesen
rápidamente con el fin de continuar su disputa por las colonias. De este modo,
las corrientes de las dos concepciones de la vida (del tipo Caín y del tipo
Abel) y el desarrollo económico que siguió al progreso científico, dividieron
finalmente al mundo en el aspecto político en dos mundos: el democrático y el
comunista.
5. LA REVOLUCION RELIGIOSA, POLITICA E INDUSTRIAL QUE SIGUIO AL
RENACIMIENTO
El movimiento antimedieval de la restauración del Helenismo, que era del tipo
Caín, dio nacimiento al humanismo a través del Renacimiento. El humanismo, al
desarrollarse más hacia el lado de Satán evolucionó en la Ilustración que podría
ser considerada como un segundo renacimiento. Entonces, la Ilustración, al
madurar más hacia el lado satánico dio nacimiento al materialismo histórico, que
podría ser considerado como el tercer renacimiento. Finalmente, éste maduró en
la ideología comunista.
Ya que el lado satánico realiza siempre la providencia de Dios por
adelantado, le siguieron tres períodos de revolución en la religión, política e
industria. La primera reforma religiosa centrada en Lutero siguió al primer
renacimiento. En el mundo religioso, bajo una persecución indecible, se despertó
un nuevo movimiento espiritual después del segundo renacimiento, que llegó a ser
el segundo movimiento de reforma religiosa, centrado en Wesley, Fox y
Swedenborg. Por consiguiente, según el curso del desarrollo de la historia, es
natural que surja la tercera reforma religiosa que seguirá al tercer
renacimiento. De hecho, el estado del Cristianismo de hoy revela una urgente
necesidad de tal reforma.
Por otra parte, también se han sucedido tres etapas de reforma en el aspecto
político. La sociedad medieval se hundió bajo la influencia del primer
renacimiento y de la primera reforma religiosa, mientras que la sociedad de la
monarquía absoluta se hundió bajo la influencia del segundo renacimiento y de la
segunda reforma religiosa. Entonces se formó la sociedad comunista por la
revolución política originada por el tercer renacimiento. Ahora, a través de la
tercera reforma religiosa venidera, el mundo democrático del lado celestial
subyugará ideológicamente al mundo comunista del lado satánico. Estos dos mundos
se unirán necesariamente en un solo Reino de los Cielos en la tierra, centrado
en Dios.
También podemos reparar en el hecho de que la reforma económica, que siguió a
las reformas religiosa y política, se ha desarrollado también siguiendo un curso
de tres etapas. La primera revolución industrial fue originada en Inglaterra
como resultado del desarrollo industrial por medio del vapor. Inmediatamente
después estalló en muchos países adelantados la segunda revolución industrial a
través de la electricidad y la gasolina. Ahora surgirá una tercera revolución
industrial, basada en la energía atómica y esto creará por todo el mundo un
ambiente social muy bendecido para el mundo ideal. Estas tres etapas de
revolución, que abarcan los tres campos de la religión, la política y la
industria, que siguieron a las tres etapas del renacimiento en el período de
preparación para la Segunda Llegada del Mesías, son el curso necesario para la
realización de la sociedad ideal, en conformidad con las tres etapas de la ley
del desarrollo.
SECCION IV
Las Grandes Guerras
Mundiales
1. LA CAUSA DE LAS GRANDES GUERRAS MUNDIALES SEGUN LA PROVIDENCIA DE
LA RESTAURACION POR INDEMNIZACION
Las guerras siempre estallan por causas políticas, económicas o ideológicas.
Pero éstas no son más que causas externas. Debemos saber que hay causas
internas, al igual que hay causas internas y externas en la acción humana. Es
decir, la acción humana no está determinada solamente por la libre voluntad
exterior del hombre, que tiende a vencer la realidad a la que se enfrenta, sino
también por la libre voluntad interior, que tiende a ajustarse a la voluntad de
Dios encaminándose hacia el propósito de la providencia de la restauración. Por
lo tanto, el bien o el mal de las acciones humanas no debe ser juzgado solamente
por la causa externa. Las grandes guerras mundiales son el resultado del
conflicto mundial entre acciones opuestas, que ocurren de acuerdo con la libre
voluntad del hombre. Por lo tanto, debemos saber que en este caso también deben
haber causas internas y externas. Nunca podremos comprender el significado
providencial de las grandes guerras mundiales si solo consideramos las causas
externas, como la política, la economía y la ideología.
¿Cuál puede ser, entonces, la causa interna de las grandes guerras mundiales
si las interpretamos según la providencia de la restauración por indemnización?
En primer lugar, las grandes guerras mundiales estallaron a causa de la última
lucha de Satán tratando de impedir que su oponente le arrebate su soberanía.
Como ya hemos visto, debido a la caída de los primeros antepasados humanos,
Satán ha realizado siempre por adelantado el mundo fuera del Principio siguiendo
el modelo del Principio, imitando el mundo del Principio que Dios iba a
realizar. Dios, obrando después que él, ha llevado a cabo Su providencia para
restaurar Su mundo del Principio, ampliando gradualmente el territorio del bien,
dentro del mundo fuera del Principio que está bajo el dominio de Satán. En el
curso de la providencia de la restauración, lo falso siempre aparece antes de
que llegue lo verdadero. Como un ejemplo representativo, la Biblia dice que
vendrá un anticristo antes del verdadero Cristo.
La historia de la soberanía del mal centrada en Satán terminará con la
aparición del Señor de la Segunda Llegada, y la historia de la soberanía del mal
se transformará en la historia de la soberanía del bien centrada en Dios. Por
consiguiente, en este tiempo Satán librará su última batalla. En el curso
nacional de la restauración de Canaán centrado en Moisés, Satán hizo que el
Faraón desplegase su última batalla contra el pueblo escogido de Israel, que iba
a salir de Egipto. Por ello, el lado celestial lo hirió con tres grandes
milagros, dejando así salir al pueblo. Del mismo modo, en la consumación de la
historia, Satán desplegará su última batalla contra el pueblo del lado celestial
que está a punto de comenzar su curso mundial de la restauración de Canaán. Por
consiguiente, el acto de herir a Satán tres veces aparece reflejado en las tres
grandes guerras mundiales.
En segundo lugar, ya que Satán realizó de antemano el tipo de mundo en el que
Dios hubiera cumplido las tres bendiciones para el hombre, pero de una manera
fuera del Principio, las tres grandes guerras mundiales son inevitables con el
fin de establecer la condición mundial de indemnización para restaurar las tres
grandes bendiciones de Dios. Dios creó al hombre y lo bendijo con tres grandes
bendiciones: que perfeccionase su individualidad, que se multiplicase y que
dominase el mundo de la creación (Gen. 1:28). Por lo tanto, el hombre debería
haber realizado el Reino de los Cielos en la tierra cumpliendo estas grandes
bendiciones.
Dado que Dios, habiendo creado al hombre, lo bendijo de esta manera, El no
podía anular las bendiciones aunque el hombre cayera. Por lo tanto, El no tenía
más remedio que dejar que los hombres caídos realizaran con anterioridad el
mundo fuera del Principio siguiendo el modelo de las bendiciones, centrados en
Satán. Al fin de la historia humana tiene que realizarse un mundo fuera del
Principio que siga el modelo de haber perfeccionado las tres grandes
bendiciones: es decir, la individualidad centrada en Satán, la multiplicación
centrada en Satán y el dominio del mundo creado centrado en Satán. Por
consiguiente, para establecer la condición mundial de indemnización para
restaurar las tres grandes bendiciones de Dios, deben ocurrir tres grandes
guerras mundiales para herir, en cada una de las tres etapas de formación,
crecimiento y perfección, al mundo fuera del Principio centrado en Satán, que
sigue el modelo del cumplimiento de las tres grandes bendiciones.
En tercer lugar, las grandes guerras mundiales son inevitables con el fin de
que los hombres de la tierra superen las tres tentaciones de Satán a Jesús a un
nivel mundial. Los cristianos deben superar las tres tentaciones que sufrió
Jesús en el desierto en los niveles individual, familiar, nacional y mundial.
Por consiguiente, ocurrirán tres grandes guerras mundiales para que la humanidad
pueda superar las tres tentaciones de Jesús a nivel mundial.
En cuarto lugar, las grandes guerras mundiales son inevitables con el fin de
establecer la condición mundial de indemnización para la restauración de la
soberanía celestial. Si el hombre se hubiera perfeccionado durante las tres
etapas del período de crecimiento sin caer, se habría realizado el mundo bajo la
soberanía de Dios. Por consiguiente, Dios tiene que sostener la última guerra
para restaurar el mundo de la soberanía celestial, dividiendo este mundo caído
en los dos tipos_el tipo Caín y el tipo Abel_y haciendo que el mundo celestial
de tipo Abel hiera al mundo satánico del tipo Caín, restaurando así mundialmente
por indemnización el acto de Caín de haber matado a Abel. Incluso para hacer
esto se deben recorrer las tres etapas y por lo tanto son inevitables tres
grandes guerras mundiales. Por consiguiente, las grandes guerras mundiales son
las últimas guerras en las que se restaura por indemnización horizontalmente el
propósito de todas las guerras que han sido sostenidas para la restauración de
la soberanía celestial en el curso vertical de la providencia.
2. LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
(1) Resumen de la providencia de la Primera Guerra
Mundial
El gobierno bajo la monarquía absoluta se hundió como consecuencia de dos
tipos de revolución democrática, el tipo Caín y el tipo Abel, que habían sido
originadas por las dos concepciones de la vida. La Revolución Industrial que
vino a continuación, llevó a la sociedad feudal al capitalismo, dando nacimiento
finalmente a la sociedad imperialista. Por consiguiente, la primera guerra
mundial, examinada desde el aspecto político, fue la guerra entre el gobierno
democrático dirigido hacia la providencia de la restauración conforme a la
democracia de tipo Abel y el gobierno totalitario que iba contra el propósito de
la providencia de la restauración, conforme a la democracia de tipo Caín.
Considerado bajo el aspecto económico, fue una guerra entre el imperialismo
del lado celestial y el del lado satánico. Esta gran guerra mundial fue también,
en cierto modo, una guerra sostenida entre las naciones capitalistas más
adelantadas y las menos adelantadas para obtener colonias.
La Primera Guerra Mundial, según el aspecto ideológico, fue una guerra entre
las naciones de tipo Caín, tales como Turquía, la nación musulmana que persiguió
al Cristianismo en aquel tiempo, juntamente con Alemania y Austria-Hungría, que
apoyaron a Turquía, y las naciones de tipo Abel como Inglaterra, América y
Francia, que creían en el Cristianismo. Para concluir, la Primera Guerra Mundial
fue la guerra en la cual la democracia, que tenía que realizar el propósito de
la concepción de la vida tipo Abel, pudo crear una base de victoria al nivel de
formación.
(2) ¿Qué determina el lado celestial y el lado
satánico?
El lado celestial y el lado satánico se determinan conforme al modelo de la
dirección de la providencia de la restauración de Dios. La posición que toma la
misma dirección que la de la providencia de la restauración de Dios o que actúa
por lo menos de acuerdo con esa dirección, incluso de un modo indirecto, se
denomina el «lado celestial», y una posición contraria se denomina el «lado
satánico». Por consiguiente, la posición en el lado celestial o en el lado
satánico no tiene que estar necesariamente de acuerdo con nuestro sentido común,
conciencia o juicio. El hecho de que Moisés matara al egipcio puede ser
considerado malo por quienes no conocen la providencia de Dios. Sin embargo,
cuando lo consideramos desde el punto de vista de la providencia de la
restauración, fue bueno. Además, desde el punto de vista de quienes no conocen
la providencia de Dios, también se puede considerar como mala la invasión de los
israelitas a la tierra de Canaán, durante la cual destruían a todos los gentiles
sin razón. Sin embargo, esto era bueno también si lo consideramos desde el punto
de vista de la providencia de la restauración. Aunque podría haber habido entre
los cananeos personas de mejor conciencia que los israelitas; los cananeos en
aquel tiempo estaban en conjunto en el lado satánico, mientras que los
israelitas estaban en conjunto en el lado celestial.
Tomemos también un ejemplo desde el punto de vista religioso. Todas las
religiones, que tienen el mismo propósito del «bien», están en el lado
celestial. Sin embargo. cuando una cierta religión bloquea el camino de otra
religión más cercana a Dios, por su misión, esa religión puede caer en el lado
satánico. Ya que cada religión tiene una cierta misión en su era, cualquier
religión está inclinada a volverse del lado satánico, cuando después de haber
pasado la era de su misión se mantiene en el camino, como un obstáculo para la
religión que surge para cumplir una nueva misión para la era siguiente. Antes de
la llegada de Jesús, el Judaísmo y el pueblo judío estaban en el lado celestial.
Pero cuando persiguieron a Jesús, que había venido con una nueva misión con el
fin de realizar el propósito del Judaísmo, cayeron en el lado de Satán sin
considerar su servicio a Dios en el pasado.
Desde la era moderna, todo el linaje de la concepción de la vida tipo Abel
está en el lado celestial, mientras que todo linaje de la concepción de la vida
tipo Caín, está en el lado satánico. En este sentido, los materialistas, siendo
el fruto de la concepción de la vida tipo Caín, están en el lado satánico, por
muy conscientes y dedicados a los demás que puedan parecer desde el punto de
vista humano. Por lo tanto, el mundo comunista pertenece al lado satánico. Por
otro lado, el mundo democrático donde está permitida la libertad de fe, siendo
el mundo que existe bajo la concepción de la vida tipo Abel, está en el lado
celestial.
Como ya hemos visto en la Parte I, el Cristianismo fue establecido como la
religión central con la misión final de cumplir el propósito de todas las
religiones. Por ello, desde el punto de vista de la providencia de la
restauración, cualquiera que bloquee el camino del Cristianismo hacia el
cumplimiento del propósito de esta providencia pertenece al lado satánico. Por
consiguiente, cualquier nación que persiga al Cristianismo o bloquee su
desarrollo, ya sea directa o indirectamente, pertenece al lado satánico. Así
pues, en la Primera Guerra Mundial, las naciones que encabezaban el lado de los
Aliados, tales como Inglaterra, América, Francia y Rusia, no sólo eran naciones
Cristianas, sino que también trataron de liberar a los cristianos bajo
persecución en Turquía, la nación musulmana. Por lo tanto, todas pertenecían al
lado celestial. Las otras naciones dirigentes, tales como Alemania y
Austria-Hungría, que apoyaron a Turquía, la nación musulmana que perseguía al
Cristianismo, pertenecían todas al lado satánico, juntamente con la misma
Turquía.
(3) Las causas de la I Guerra Mundial según la providencia de la
restauración
Según la providencia de la restauración, la causa interna de la Primera
Guerra Mundial fue primeramente para establecer, mundialmente, la condición de
indemnización a nivel de formación para restaurar las tres grandes bendiciones
de Dios para el hombre. Como ya hemos aclarado antes, Satán ha realizado por
adelantado, un tipo de mundo similar al que Dios proyectaba realizar con Adán
como centro. Por consiguiente, en la consumación de la historia, aparecerá
necesariamente un mundo fuera del Principio imitando el grado de formación del
cumplimiento de las tres grandes bendiciones, centrado en un personaje tipo
Adán, del lado de Satán. Por lo tanto, el lado de Dios debe destruir este mundo
y establecer mundialmente la condición de indemnización en el grado de formación
para restaurar el mundo del Principio que ha perfeccionado las tres bendiciones
centrado en Dios. La Primera Guerra Mundial ocurrió con este propósito.
Por esta razón, el Káiser de Alemania, que provocó la Primera Guerra Mundial,
fue el personaje del modelo Adámico con individualidad perfecta en la etapa de
formación del lado de Satán, y cumplió el modelo de la multiplicación de hijos
abogando por el Pangermanismo. Después realizó el modelo de dominación de toda
la creación estableciendo la política de conquista del mundo, realizando así el
mundo fuera del Principio según el nivel de perfección en la etapa de formación
de las tres grandes bendiciones centradas en Satán. Por esto, era inevitable la
Primera Guerra Mundial para que el lado celestial lograse la victoria
destruyendo al lado satánico y estableciendo, mundialmente, la condición de
indemnización a nivel de formación para restaurar el mundo que ha perfeccionado
las tres grandes bendiciones centradas en Dios.
En segundo lugar, la Primera Guerra Mundial debía ocurrir a fin de que el
hombre en la tierra del lado celestial superase la primera tentación de Satán a
Jesús sobre la base mundial. Por consiguiente, desde el punto de vista de la
tentación que Jesús había sufrido, el lado de Dios tenía que establecer la
condición de indemnización para restaurar, mundialmente, la primera bendición de
Dios para el hombre, obteniendo la victoria en la Primera Guerra Mundial. Jesús
había establecido el fundamento de la restauración de su individualidad
perfecta, al restaurar la piedra como su propia representación, superando la
primera tentación en el desierto. Del mismo modo, el lado de Dios tenía que
destruir el mundo satánico y a su figura central, logrando la victoria en la
Primera Guerra Mundial, y tenía que establecer el mundo del lado celestial con
el Señor de la Segunda Llegada como centro, estableciendo así el fundamento para
que el Señor restaurase su individualidad perfecta.
En tercer lugar, la Primera Guerra Mundial era inevitable para establecer el
fundamento en la etapa de formación para restaurar la soberanía celestial. Como
ya hemos visto (ref. Parte II, Cap. IV, Sec. VII, 2 [6]), el sistema democrático
apareció como la forma final de gobierno para restaurar la soberanía de Dios,
después de haber subyugado al sistema absolutista. Como probaron más tarde los
hechos, las naciones del lado celestial lograron la victoria en la Primera
Guerra Mundial y cristianizaron al mundo al ampliar su territorio político. De
este modo establecieron el fundamento en la etapa de formación para la
democracia y, al mismo tiempo, establecieron el fundamento en la etapa de
formación para restaurar la soberanía celestial, construyendo una base política
y económica amplia y firme en el lado celestial.
(4) Los resultados de la I Guerra Mundial según la providencia de
la restauración
Debido a la victoria del lado celestial en la Primera Guerra Mundial, se
estableció la condición de indemnización en la etapa de formación para restaurar
mundialmente las tres grandes bendiciones de Dios para el hombre. Desde el punto
de vista de la superación, a nivel mundial, de la tentación de Satán a Jesús fue
establecida la condición de indemnización para restaurar mundialmente la primera
bendición que Dios dio al hombre. Luego, a través de la victoria de las naciones
democráticas, se estableció el fundamento en la etapa de formación para
restaurar la soberanía celestial. Con la caída del mundo satánico y del Káiser,
que reinaba en este mundo, se estableció el fundamento de victoria en la etapa
de formación en el mundo del lado celestial; así fue establecido el fundamento
sobre el cual podría nacer el Señor de la Segunda Llegada como Rey del Mundo del
lado celestial.
A continuación, apareció el mundo comunista centrado en Stalin, que era la
representación simbólica del Señor de la Segunda Llegada del lado satánico. El
lado satánico proyectó realizar la pseudoforma del Reino de los Cielos en la
tierra centrado en un personaje que imitaba el modelo del Señor de la Segunda
Llegada en el lado satánico, con el fin de realizar por adelantado el ideal del
lado celestial, antes de que el Señor de la Segunda Llegada estableciese el
ideal del Reino de los Cielos en la tierra bajo los principios de coexistencia,
co-prosperidad y causa común. Por ello, con la victoria del lado celestial en la
Primera Guerra Mundial, se estableció el fundamento para la Segunda Llegada del
Mesías. A partir de entonces comenzó el período de formación para el ministerio
de la Segunda Llegada.
3. LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
(1) Perfil providencial de la Segunda Guerra
Mundial
Como ya hemos visto en la historia posterior a la Epoca Medieval, el espíritu
fundamental de la democracia es realizar el propósito de la concepción de la
vida tipo Abel. Por consiguiente, la democracia va necesariamente encaminada
hacia la realización del mundo bajo el ideal de la creación, siguiendo la
tendencia natural de las dos características, interior y exterior, de la
naturaleza original del hombre. Naturalmente, la Segunda Guerra Mundial fue la
guerra en la que la democracia estableció el fundamento de victoria en la etapa
de crecimiento, venciendo al totalitarismo, que bloqueaba el camino de la
naturaleza original del hombre.
(2) ¿Qué es el totalitarismo?
Cuando el pánico económico abrumó a todo el mundo en el año 1930, naciones
tales como Alemania, Japón e Italia, que bajo circunstancias de aislamiento,
hallaron difícil superar tal adversidad, trataron de encontrar en el
totalitarismo un camino para vencer sus dificultades.
¿Qué es el totalitarismo? Es una ideología política que niega la dignidad de
la individualidad del hombre y la libertad de expresión, publicación, reunión y
asociación, junto con los derechos básicos humanos referentes al estado y al
sistema parlamentario_que son las bases de la ideología política democrática de
las naciones modernas_e insiste en que cualquier individuo o grupo debe existir
para el beneficio y el desarrollo de toda la nación o del estado. Por lo tanto,
la libertad bajo este sistema puede ser definida no como un derecho que
cualquier individuo pueda reclamar y disfrutar, sino como un deber o un
sacrificio que se debe pagar por el conjunto.
El principio dirigente del totalitarismo no concede ninguna autoridad en la
mayoría, sino en un solo hombre, el gobernante. La voluntad del gobernante,
entonces, se convierte en la ideología de toda la nación o del estado. Como
ejemplo de este totalitarismo político, está el de Mussolini en Italia, el de
Hitler en Alemania y el gobierno dictatorial de los militaristas de Japón.
(3) Las naciones del lado celestial y las del lado satánico
durante la Segunda Guerra Mundial
La Segunda Guerra Mundial se desencadenó entre las naciones del lado
celestial_EE.UU., Inglaterra y Francia_en alianza entre si bajo la democracia y
las naciones del lado satánico_Alemania, Japón e Italia_en alianza entre sí bajo
el totalitarismo. ¿Por qué, entonces, están las primeras en el lado celestial y
las segundas en el lado satánico?
Las primeras eran del lado celestial porque tenían a la democracia como su
ideología fundamental, que había sido establecida como la ideología política de
la etapa final de la providencia de la restauración, centrada en la concepción
de la vida tipo Abel. Las últimas estaban en el lado satánico porque eran las
naciones totalitarias antidemocráticas cuya ideología política estaba centrada
en la concepción de la vida tipo Caín. Además, las primeras eran las naciones
que apoyaban al Cristianismo, mientras que las últimas se colocaron en una
posición anticristiana, de este modo se separaron yendo las primeras hacia el
lado celestial y las últimas hacia el lado satánico.
Examinemos ahora los detalles con más claridad. Alemania, que era el centro
de las Potencias del Eje en aquel tiempo, privó al pueblo de sus libertades
fundamentales y su control de las ideologías ejerció influencia incluso en el
campo religioso. Es decir, Hitler impuso la estricta ideología religiosa
primitiva germánica concluyendo un pacto con el papa de Roma, fundando así una
religión nacional, y entonces trató de controlar a todo el Protestantismo bajo
la supervisión de obispos por todo el país. Por consiguiente, los católicos así
como los protestantes se opusieron fuertemente a Hitler, quién además masacró a
seis millones de judíos.
Los militaristas japoneses durante la guerra mundial obligaron a todas las
iglesias coreanas a instalar un Kamidana (altar doméstico) del Sintoísmo japonés
y forzaron a los cristianos a asistir a los cultos en los templos japoneses.
Quienes se oponían eran encarcelados o asesinados. Masacraron especialmente a
los cristianos coreanos, quienes tuvieron que emigrar a Manchuria para escapar
del dominio de Japón y para hallar la libertad. De este modo, la política de
aniquilación del Cristianismo coreano, que pusieron en vigor hasta la última
parte de la gran guerra, fue de lo más atroz. Italia también llegó a ser una
potencia del Eje al conspirar con Alemania, que estaba en el lado satánico.
Mussolini estableció el Catolicismo como religión nacional con el fin de
unificar la ideología de su pueblo, procediendo de este modo contra la
providencia de la restauración de Dios. Por tal motivo, podemos designar a
Alemania, Japón e Italia de aquellos días como las naciones del lado
satánico.
(4) Las razón por las que el lado celestial y el lado satánico se
enfrentaron con tres grandes potencias a cada lado
La Segunda Guerra Mundial estalló con el fin de establecer, mundialmente, la
condición de indemnización a nivel de crecimiento para restaurar las tres
grandes bendiciones de Dios, que no fueron realizadas centradas en Jesús.
Originalmente, debido a la caída de los tres seres, Adán, Eva y el arcángel, las
tres grandes bendiciones de Dios no fueron realizadas. Por consiguiente, al
restaurar las tres grandes bendiciones, tres seres tendrían que colaborar juntos
con el fin de restaurar las tres bendiciones por indemnización. Así pues, Dios
llevó a cabo la providencia espiritual de la salvación combinando los esfuerzos
de tres seres_Jesús, que vino como el segundo Adán, el Espíritu Santo, que vino
como la divinidad de Eva (ref. Parte I, Cap. VII, Sec. IV, 1) y el
arcángel_restaurando así espiritualmente Sus tres grandes bendiciones. Por lo
tanto, la Segunda Guerra Mundial, que tenía que establecer, mundialmente, la
condición de indemnización a nivel de crecimiento para restaurar las tres
bendiciones centradas en Jesús, también tenía que establecer la condición para
restaurar las tres bendiciones por indemnización cuando las naciones del lado
celestial simbolizando a Adán, a Eva y al arcángel, obtuvieran la victoria sobre
las naciones del lado satánico, que seguían un modelo similar. Por consiguiente,
Satán, que sabía esto, reunió de antemano a las naciones según los modelos de
Adán, Eva y el arcángel en el lado satánico, adelantándose a esta providencia e
hizo que atacaran a las naciones de modelos semejantes del lado celestial.
Los Estados Unidos, como nación tipo hombre, simbolizaba al Adán del lado
celestial, mientras que Inglaterra, como nación tipo mujer, simbolizaba a la Eva
del lado celestial y Francia, como un tipo intermedio de nación, simbolizaba al
arcángel del lado celestial. Por el otro lado, Alemania, nación tipo hombre,
simbolizaba al Adán del lado satánico, mientras que Japón, como nación tipo
mujer, simbolizaba a la Eva del lado satánico e Italia, como tipo intermedio de
nación, simbolizaba al arcángel del lado satánico. En la Primera Guerra Mundial,
los Estados Unidos, Inglaterra y Francia, y Alemania, Austria y Turquía, también
eran las naciones del lado celestial y del lado satánico formadas por grupos de
tipos similares, como modelos simbólicos a nivel de formación.
¿Por qué la Unión Soviética, que era una nación del lado satánico, se unió al
lado celestial? Cuando la sociedad medieval de Europa Occidental, centrada en el
papa, llegó a un punto en el que nunca lograría el propósito de la providencia
de la restauración, Dios tuvo que llevar a cabo Su providencia de la realización
de los dos mundos_el comunismo y la democracia_dividiendo la sociedad en los dos
mundos basados respectivamente en la concepción de la vida tipo Caín y la
concepción de la vida tipo Abel. Mientras tanto, la sociedad feudal y la
sociedad monárquica o la sociedad imperialista, bloqueaban el camino del lado
celestial y al mismo tiempo obstruían el camino final del lado satánico para
cumplir esta providencia. Por consiguiente, el lado celestial y el lado satánico
se unieron para destruir esta sociedad. La providencia de la restauración se
desarrolla siguiendo el curso de la era. Por ello, incluso el mundo fuera del
Principio, que se realiza por adelantado bajo una pseudoforma de la providencia
de la restauración de Dios, tiene que desarrollarse hacia el objetivo satánico
siguiendo el curso de la era. Por consiguiente, incluso en el mundo satánico,
debe haber lucha para destruir la vieja sociedad porque ésta constituye un
obstáculo para la sociedad progresiva.
De acuerdo con esta tendencia histórica, el totalitarismo, durante la Segunda
Guerra Mundial, se convirtió tanto en un obstáculo para el lado satánico, como
para el lado celestial. Por ello, Dios tuvo que permitir, aunque temporalmente
en la providencia de la restauración, que el lado satánico realizase el mundo
comunista. Por esta razón, Dios permitió que el mundo comunista cosechara
rápidamente sus propios frutos por medio de la destrucción de las naciones
totalitarias vencidas por la Unión Soviética en cooperación con las naciones del
lado celestial. Sin embargo, tan pronto como la Segunda Guerra Mundial terminó,
los dos mundos: de la democracia y del comunismo se dividieron como el agua y el
aceite.
(5) Las causas de la Segunda Guerra Mundial según la providencia
de la restauración
Desde el punto de vista de la providencia de la restauración, la primera de
las causas internas que llevaron a la Segunda Guerra Mundial fue para
establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de crecimiento
para restaurar las tres grandes bendiciones de Dios. Debido a la caída de Adán,
Dios, enviando a Jesús, el segundo Adán, trató de restaurar el mundo en el que
fueran realizadas Sus tres grandes bendiciones con Jesús como centro. Sin
embargo, Jesús cumplió esto sólo espiritualmente por medio de su crucifixión, a
causa de la falta de fe del pueblo judío. Por otro lado, Satán intentaba
realizar, de antemano, el mundo según un modelo similar al mundo que Jesús
pensaba realizar. Por ello, en la consumación de la historia será realizado sin
duda un mundo fuera del Principio imitando el modelo de las tres grandes
bendiciones, cumplidas a nivel de crecimiento, centradas en un personaje tipo
Jesús del lado satánico. Por consiguiente, Dios tiene que establecer,
mundialmente, la condición de indemnización a nivel de crecimiento para la
restauración del mundo bajo el Principio con las bendiciones realizadas
centradas en Dios, destruyendo este mundo satánico. La Segunda Guerra Mundial se
originó con este propósito.
El personaje tipo Jesús del lado satánico fue Hitler. Por ello la vida de
Hitler fue muy similar a la de Jesús en ciertos aspectos, como su pensamiento a
una escala mundial, su vida sencilla, su muerte miserable y la desaparición de
su cadáver, aunque su voluntad era exactamente opuesta a la de Jesús. Por
consiguiente, Hitler de Alemania, que provocó la Segunda Guerra Mundial, fue el
personaje tipo Adán del lado satánico debido a que cumplió el modelo de la
multiplicación de hijos, abogando por el Pangermanismo y realizó el modelo de la
dominación de toda la creación, estableciendo una política de hegemonía mundial.
Así pues, realizó el mundo fuera del Principio, siguiendo el modelo del
cumplimiento de las tres grandes bendiciones a nivel de crecimiento centradas en
Satán. El lado celestial tenía que establecer, mundialmente, la condición de
indemnización a nivel de crecimiento para restaurar el mundo que ha cumplido las
tres grandes bendiciones, logrando la victoria en la Segunda Guerra Mundial.
En segundo lugar, la Segunda Guerra Mundial tuvo lugar con el fin de que los
hombres de la tierra del lado celestial sufriesen y superasen, mundialmente, la
segunda tentación de Satán a Jesús. Por consiguiente, cuando lo consideramos
desde el punto de vista de la tentación que Jesús tuvo que sufrir, el lado
celestial tenía que establecer, a nivel mundial, la condición de indemnización
para restaurar la segunda bendición que Dios dio al hombre, logrando la victoria
en la Segunda Guerra Mundial. Así como Jesús estableció el fundamento para la
restauración de los hijos, superando la segunda tentación en el desierto, del
mismo modo, el mundo del lado celestial tenía que establecer el fundamento de la
democracia a nivel de crecimiento, logrando la victoria en la Segunda Guerra
Mundial, consiguiendo así que los hombres del lado celestial estableciesen el
fundamento mundial para la restauración de los hijos.
En tercer lugar, la Segunda Guerra Mundial se originó para establecer el
fundamento a nivel de crecimiento para la restauración de la soberanía
celestial. Debido a la victoria del lado celestial en la Primera Guerra Mundial,
el mundo democrático llegó a disfrutar del fundamento al nivel de formación,
mientras que de igual manera, el mundo satánico, que había estado realizando el
mundo tipo Caín, pudo subyugar al «imperialismo» y establecer el fundamento a
nivel de formación para el mundo comunista. Por consiguiente, la Segunda Guerra
Mundial, como revelaron los resultados, separó completamente a los dos mundos de
la democracia y el comunismo, habiendo establecido cada uno su fundamento a
nivel de crecimiento. Cuando el mundo democrático llegó a disfrutar del
fundamento a nivel de crecimiento, la restauración de la soberanía celestial
quedó establecida sobre su fundamento a nivel de crecimiento.
(6) Los resultados de la Segunda Guerra Mundial según la
providencia de la restauración
La victoria del lado celestial en la Segunda Guerra Mundial posibilitó el
establecimiento de la condición de indemnización a nivel de crecimiento para
restaurar, mundialmente, las tres grandes bendiciones de Dios para el hombre.
Desde el punto de vista de haber sufrido mundialmente las tentaciones de Satán a
Jesús, se estableció la condición de indemnización para restaurar mundialmente
la segunda bendición de Dios. Al mismo tiempo, se estableció el fundamento a
nivel de crecimiento para la restauración de la soberanía celestial ya que el
mundo democrático pudo establecer la base sobre el nivel de crecimiento.
Entonces, desde el punto de vista del principio de la restauración por
indemnización, el hecho de que Hitler (el personaje tipo Jesús en el lado
satánico) y su país fuesen destruidos y que apareciese el mundo comunista
centrado en Stalin (el personaje según el modelo del Señor de la Segunda Llegada
en el lado satánico) a escala mundial significaba que la era en la que el hombre
había construido el reino espiritual centrado en el Jesús resucitado había
pasado, y que había llegado el tiempo de fundar un cielo nuevo y una tierra
nueva (Ap. 21:1-7), centrados en el Señor de la Segunda Llegada.
De este modo, después de la Segunda Guerra Mundial, se entró en la etapa de
crecimiento para el ministerio de la Segunda Llegada. Por consiguiente, mucha
gente ha recibido revelaciones que se refieren a la vuelta de Cristo y ocurren
fenómenos espirituales por todo el mundo. Al mismo tiempo, todas las religiones
establecidas se secularizarán en creciente caos y división, perdiendo su poder
religioso. Este es un fenómeno de los Ultimos Días que ocurre debido a la
providencia final de Dios para la unificación de todas las religiones por medio
de una nueva y definitiva verdad.
4. LA TERCERA GUERRA MUNDIAL
(1) ¿Es inevitable la Tercera Guerra Mundial?
Al principio, Dios creó a los primeros antepasados humanos y los bendijo para
que dominasen todo el mundo (Gen. 1: 28). Por lo tanto, Dios no tuvo más remedio
que permitir a Satán que realizase por adelantado, el mundo fuera del Principio
siguiendo el modelo de haber cumplido estas bendiciones con hombres caídos. Por
otro lado, conforme a Su providencia de la restauración, ha obrado para llevar a
todos los hombres de vuelta al lado celestial, siempre detrás de Satán. Por
consiguiente, en la consumación de la historia humana, el lado celestial y el
lado satánico deben llegar a dominar el mundo a sus respectivas maneras. Así
pues, los dos mundos, la democracia y el comunismo, convivirán juntos. Para la
separación y unificación final de estos dos mundos, son necesarias guerras
mundiales. La Primera y la Segunda Guerra Mundial fueron las guerras para
dividir al mundo en la democracia y el comunismo. Así pues, debe venir a
continuación la guerra para la unificación de estos dos mundos separados. Esta
es en verdad la Tercera Guerra Mundial. Por lo tanto, la Tercera Guerra Mundial
tendrá lugar inevitablemente. Sin embargo, existen dos maneras de librar esta
guerra.
En primer lugar, está el camino de la subyugación y unificación del lado
satánico por las armas. Sin embargo, el mundo ideal que surgirá después de la
unificación, siendo el mundo ideal en el que toda la humanidad vivirá feliz, no
se realizará nunca subyugando al enemigo sólo externamente por el uso de las
armas. Por consiguiente, deben ser subyugados después internamente y deben
llegar a alegrarse verdaderamente en el fondo de sus corazones. Para esto, debe
haber una ideología absolutamente perfecta que sea capaz de satisfacer el deseo
de la naturaleza original del hombre.
Luego, la segunda manera de librar esta guerra es subyugando y unificando el
mundo satánico directamente por medio de una lucha enteramente interior mediante
la ideología, sin necesidad de ninguna lucha exterior por las armas. Los hombres
son seres racionales. Por esta razón, el mundo de unidad perfecta se realizará
solamente cuando los hombres sean subyugados y unidos por la razón. La cuestión
referente a qué tipo de guerra llevará a la realización de un solo mundo, está
determinada según el éxito o el fracaso del hombre en cumplir su propia parte de
responsabilidad. ¿De dónde vendrá, pues, la nueva ideología mundial necesaria
para establecer el mundo único?
La ideología que pueda dirigir a toda la humanidad a un mundo ideal no
podemos pensar que venga del mundo comunista, establecido por la concepción de
la vida tipo Caín, porque esta concepción de la vida está bloqueando el
desarrollo interior de la naturaleza original del hombre. Por consiguiente, esta
ideología debe surgir en el mundo democrático, que está establecido por la
concepción de la vida tipo Abel. Sin embargo, es un hecho históricamente probado
que no ha habido ninguna ideología entre las muchas existentes en el mundo
democrático, que pueda subyugar la ideología comunista.
Entonces, esta ideología debe aparecer actualmente en el mundo democrático.
Para que esta nueva ideología se formule, debe aparecer una nueva verdad. Esta
nueva verdad debe ser, desde luego, el fundamento de la concepción de la vida
tipo Abel y, naturalmente, el fundamento de la democracia. Así como ha sucedido
en el curso del desarrollo histórico en el que hasta el presente los hombres
siempre han perseguido a la verdad más reciente, esta nueva verdad, cuando
venga, entrará en conflicto con las viejas verdades que mucha gente ha
considerado hasta ahora que son las auténticas. Por lo tanto, incluso en la
democracia de hoy día, la gente se dividirá en dos grupos con los diferentes
puntos de vista Caín y Abel, que lucharán entre sí. No obstante, cuando esta
nueva verdad establezca una base victoriosa en el mundo democrático y además
subyugue a la ideología comunista, se realizará finalmente un mundo único bajo
esta única verdad.
Satán, conociendo de antemano la providencia de Dios de dar a los hombres
esta nueva verdad para unificarlos bajo una ideología única, ha expuesto una
ideología falsa, imitando a la verdadera en su intento de unificar a toda la
humanidad, centrada en él mismo. Esta «verdad» satánica es el materialismo
dialéctico. El materialismo dialéctico intenta destruir toda existencia
espiritual, estableciendo su propio fundamento racional. La posición de este
materialismo, tratando de probar que Dios no existe, cae en un estado de
autodestrucción y asume la lógica de la negación de la existencia del mismo
Satán. Además, Satán sabe suficientemente bien que él mismo perecerá en la
consumación de la historia (del mal). Dándose cuenta de su inevitable fin, en el
que ya no será glorificado nunca más, se alzó para negar a Dios a riesgo de
sacrificarse a sí mismo. Esta negación es realmente el núcleo central del
«materialismo dialéctico». Por consiguiente, el lado celestial nunca será capaz
de escapar del ataque de la teoría de Satán, a menos que el mundo democrático
pueda formular la verdad que subyugará a su ideología. Esta es la razón
histórica en la providencia de la restauración por la que el lado celestial debe
proclamar la verdad perfecta y absoluta.
(2) Resumen providencial de la Tercera Guerra
Mundial
La Tercera Guerra Mundial va a ser aquella en la que Dios proyecta restaurar,
como última medida desde que comenzó la providencia de la restauración, el mundo
ideal, haciendo que el mundo democrático subyugue al mundo comunista. Desde el
punto de vista de la providencia de la restauración, por medio de la Primera
Guerra Mundial el lado celestial estableció un fundamento democrático a nivel de
formación, con la ampliación del territorio político y económico al obtener
colonias por todo el mundo; a través de la Segunda Guerra Mundial se estabilizó
el territorio del mundo democrático, estableciendo mundialmente el fundamento
democrático en el nivel de crecimiento. Ahora, por medio de la Tercera Guerra
Mundial se debe constituir el fundamento democrático en el nivel de perfección
estableciendo la perfecta concepción de la vida tipo Abel, conforme a la nueva
verdad, y sobre este fundamento se debe conducir a toda la humanidad hacia un
mundo único.
Por consiguiente, la Tercera Guerra Mundial es la guerra final, en la que el
lado celestial debe restaurar horizontalmente por indemnización, en la
consumación de la historia, todo lo que estuvo obligado a entregar a Satán
después de haber tratado de cumplir la voluntad celestial durante las tres
etapas de prolongación en el curso histórico de la providencia de la
restauración.
(3) Las causas de la Tercera Guerra Mundial según la providencia
de la restauración
Como hemos visto antes, que la Tercera Guerra Mundial vaya a ser sostenida
por la fuerza de las armas o por una batalla ideológica se determinará conforme
al éxito o al fracaso del hombre en cumplir su propia parte de responsabilidad
en la realización de la providencia de la restauración de Dios. Sin embargo,
independientemente del tipo de batalla que se vaya a librar, habrá
indudablemente una guerra mundial más.
Entonces, ¿cuál sería la causa interna de la Tercera Guerra Mundial, desde el
punto de vista de la providencia de la restauración? En primer lugar, establecer
mundialmente la condición de indemnización a nivel de perfección para restaurar
las tres grandes bendiciones de Dios para el hombre. Debido a la falta de fe del
pueblo judío, la providencia de la restauración centrada en Jesús fue cumplida
sólo espiritualmente. Por lo tanto, Cristo debe volver a la tierra para
restaurar al mundo, espiritual y físicamente, y realizar las tres grandes
bendiciones de Dios. Por consiguiente, Satán trata nuevamente de realizar el
mundo fuera del Principio según un modelo similar al mundo que el Señor va a
traer al tiempo de la Segunda Llegada. Por ello, al final de la historia se
realizará el mundo fuera del Principio según el modelo de haber restaurado las
tres grandes bendiciones, centradas en un personaje imitando el modelo del Señor
de la Segunda Llegada del lado satánico. Por consiguiente, el lado celestial
debe establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de
perfección para restaurar el mundo en el que se han realizado las tres grandes
bendiciones centradas en Dios, subyugando al mundo centrado en Satán. Por este
motivo, debe venir la Tercera Guerra Mundial.
Stalin fue el personaje que seguía el modelo del Señor de la Segunda Llegada
en el lado satánico. Por esto, Stalin, como personaje que cumplió el modelo del
perfeccionamiento de su individualidad en el lado satánico, llevó a cabo el
modelo de la multiplicación de hijos abogando por los esfuerzos combinados de
los labradores, pescadores y obreros en oposición al mundo democrático. También
realizó el modelo del dominio de todas las cosas estableciendo la política de
bolchevismo mundial, cumpliendo así el modelo de las tres grandes bendiciones.
Por consiguiente, debemos saber que el mundo comunista es el mundo fuera del
Principio en el que Satán ha tratado de realizar el mundo de coexistencia,
coprosperidad y causa común, que será realizado en el futuro centrado en
Dios.
En segundo lugar, la Tercera Guerra Mundial tendrá lugar con el fin de hacer
que los hombres del lado celestial superen, mundialmente, la tercera tentación
de Satán a Jesús. Por lo tanto, centrado en la tentación que sufrió Jesús, el
lado celestial debe establecer la condición de indemnización para restaurar
mundialmente la tercera bendición de Dios, logrando la victoria en la Tercera
Guerra Mundial. Esto es porque, así como Jesús estableció el fundamento para
restaurar el dominio sobre todas las cosas superando la tercera tentación en el
desierto, el lado celestial debe restaurar la dominación del hombre sobre todo
el mundo de la creación, logrando la victoria en la Tercera Guerra Mundial.
En tercer lugar, la Tercera Guerra Mundial debe tener lugar con el fin de
establecer el fundamento a nivel de perfección para la restauración de la
soberanía celestial. Esto es porque el lado celestial debe realizar el mundo
ideal bajo el Principio macrocósmico, destruyendo el mundo comunista y haciendo
que toda la soberanía vuelva a Dios a través de la victoria en la Tercera Guerra
Mundial.
(4) Los resultados de la Tercera Guerra Mundial según la
providencia de la restauración
Al principio, Dios pensó realizar Su providencia de la restauración
estableciendo a Caín y a Abel en la familia de Adán. No obstante, debido a que
Abel fue asesinado por Caín, comenzó la historia de pecado de la humanidad. La
obra de Dios de la separación del bien y el mal para restaurar la familia de
Adán por indemnización comenzó a nivel individual. Después de extenderse a los
niveles de hogar, tribu, sociedad, raza y nación, ha ampliado ahora su esfera de
acción a nivel mundial. Dios piensa restaurar por indemnización la totalidad del
curso providencial, que ha sido prolongado en tres etapas, logrando la victoria
en las tres guerras mundiales, que son las obras finales de la providencia de la
restauración.
Los primeros antepasados humanos perdieron su corazón y sentimiento hacia
Dios al ser atrapados por las palabras de la tentación de Satán, y debido a la
caída espiritual interior y a la caída física exterior, heredaron el linaje de
Satán. Por consiguiente, la providencia de la restauración se realizará cuando
todos los hombres caídos se restauren y hereden el linaje de Dios, restaurando
su corazón y sentimiento hacia Dios por medio de Sus palabras de vida, y
recibiendo la salvación espiritual y física. (ref. Parte II, Cap. II, Sec. III,
3 [2]).
La victoria del lado celestial en estas tres Guerras Mundiales, posibilitará
finalmente la realización del mundo ideal proyectado originalmente en la
creación, que Dios ha tratado de realizar durante un período tan largo de
historia desde la caída del hombre, restaurando completamente por indemnización
todos los fundamentos para la providencia de la restauración.
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